miércoles, 11 de mayo de 2016

CAPITÁN AMÉRICA: CIVIL WAR O LA LUCHA ENTRE EL ALTRUISMO Y EL INTERÉS PERSONAL




Civil War


"Cuando la injusticia se convierte en ley la rebelión se convierte en deber" Thomas Jefferson

"Dame libertad o dame muerte" Patrick Henry


"Aquellos que renunciarían a la Libertad esencial para adquirir un poco de seguridad temporal no merecen ni Libertad ni seguridad" Benjamin Franklin


Tras haber leído el artículo sobre la película "Capitán América: Civil War" de uno de mis frikis favoritos, Arturo González Campos, de los podcast de "Todopoderosos" y del programa radiofónico "La Parroquia" de Onda Cero, he decidido escribir éste artículo propio sobre la misma película, puesto que no estoy de acuerdo con él en varios aspectos que tratan sobre la misma.

Por supuesto, animo a todo aquel que quiera a leer su artículo antes que el mío en https://arturoparroquia.com/



Cartel de la película


Antes de comentar y criticar las palabras de Arturo me gustaría contextualizar la película y realizar una breve crítica sobre la misma.

"Capitán América: Civil War", recientemente estrenada en los cines, no es una simple secuela de la franquicia de películas del "Capitán América", va más allá de ser su "tercera parte" porque también es una secuela de los acontecimientos sucedidos en la franquicia de los "Vengadores" y en la de "Iron Man". Ésta multiplicidad es comprensible si uno, alguna vez, ha leído con cierta regularidad los cómics de superhéroes Marvel, en los que se basan dichas franquicias cinematográficas.

Marvel fue la primera editorial de cómics de superhéroes en los que sus personajes coexistían en un mismo espacio-tiempo y, por lo tanto, los acontecimientos que sucedían en la serie de uno de sus superhéroes no solo sucedían al mismo tiempo que lo que estaba ocurriendo en otras series, si no que, además, influían y modificaban los acontecimientos ocurridos en el resto de las series (otro de los motivos por los que me gustaban mucho más los cómics Marvel que los de DC, que acabó copiando ésta manera de narrar las series de sus personajes).

La editorial Marvel fue brillante en éste planteamiento pero conllevaba desventajas porque, por éstos mismos hechos, sus series se fueron "desgastando" y se hicieron poco creíbles ya que sus personajes de éxito no envejecían ni se lesionaban o se retiraban sin remedio. Así fue como Marvel se fue hundiendo económicamente poco a poco y la única manera que tuvo de "mantenerse a flote" fue vender los derechos de sus personajes e historias a diferentes compañías cinematográficas.



Portada del cómic


Así podemos explicar películas dignas únicamente de ser olvidadas para siempre como "Daredevil", la tercera parte de "X-Men" o la adaptación cinematográfica de "Los 4 Fantásticos"... También podemos atribuir a éste hecho que el "Spiderman" de Tobey Maguire poseyera algún superpoder que no posee en los cómics (como lanzar telarañas "biológicas") o que la "Pícara" de los "X-Men" cinematográficos no se parezca a la de los cómics ya que carece de los poderes de Miss Marvel, personaje sobre el que Fox no tiene derechos de autor.

Con el tiempo Marvel ha conseguido reunir el suficiente dinero como para recomprar los derechos vendidos de algunos de sus personajes... y no sólo eso si no que, además, ha decidido producir sus propias películas sobre los mismos.

A ésta producción propia de Marvel le debemos las sagas cinematográficas del "Capitán América", de "Thor", de "Iron Man" y de los "Vengadores", así como las películas "Ant-Man" y "Guardianes de la Galaxia". Me abstendré aquí de criticar en profundidad toda aquella saga que no sea "Capitán América", aunque he de admitir que Robert Downey Jr. no solo ha hecho un fabuloso trabajo encarnando al personaje de Tony Stark (Iron Man), si no que, además, su propia personalidad y su genialidad como actor han "fagocitado" de tal manera a su personaje que considero que él mismo ya es más Iron Man que ningún otro personaje dibujado en cómic.



Robert Downey Jr. es Iron Man


He de admitir que el personaje de cómic del Capitán América me resulta más atractivo como personaje de ficción que el personaje de Iron Man. Mientras que el último es un científico renombrado que parte ya de una situación económica acomodada y que, debido a su fortuna, puede financiar todos sus proyectos, incluido el de convertirse en "superhéroe" fabricando su propia "armadura" indestructible totalmente versátil para el combate, el primero, el Capitán América, fue, en origen, un soldado físicamente anodino pero que poseía una moralidad y ética insuperables y que, solo por esto, fue escogido para ser el primer "supersoldado" de EE.UU. y combatir a la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Dicho así me he dado cuenta de que me resulta más atractivo el Capitán América porque, mientras que lo que lo convierte a éste en "superhéroe" es una cualidad innata, su elevada moralidad y ética, lo que convierte a Iron Man en superhéroe es algo añadido, accesorio, anecdótico y que no le es innato, tal como lo es su fortuna. Es cierto que es un genio de las ciencias, pero esto por sí solo no tiene por qué hacerle digno de ser "superhéroe".

Durante la primera parte de la saga del Capitán América (Capitán América: el primer vengador), somos testigos de cómo el soldado Steve Rogers (eficazmente interpretado por Chris Evans) es escogido para el proyecto de "supersoldado" estadounidense y el por qué. Me gusta especialmente el diálogo en el que el personaje encargado del proyecto (interpretado por Stanley Tucci) le pregunta que por qué quiere alistarse en el ejército "¿quieres matar muchos nazis, eh?" y Steve le contesta "no... solo quiero hacer lo correcto..."



Fotograma de la película


Es el resumen perfecto del personaje. Steve Rogers, el Capitán América, es un personaje moralmente intachable y totalmente íntegro, lo cual me parece no solo admirable, sino algo digno de imitar. Steve Rogers jamás pensaría en hacerle daño a nadie, solo quiere hacer (y es lo que hace siempre) lo correcto, aunque esto suponga enfrentarse a todo tipo de dificultades, aunque suponga incluso su propia muerte.

Es como un caballero medieval visto desde un punto de vista contemporáneo y que lucha por lo correcto en nuestros días, lucha por la libertad, la de todos. ¿Y cual es su arma? No es un arma agresiva como la espada de un caballero, y esto es todo un símbolo de lo que significa ser el Capitán América, su arma es un escudo indestructible... ¡Un escudo! el accesorio secundario de un caballero medieval, el accesorio que sirve para defenderse y no para atacar.

Sin entrar a comentar más la película solo diré que el Capitán América, y la organización que lo ha creado, se enfrentan en el filme a una organización ficticia dentro de la organización nazi llamada "Hydra" que es la que realmente está detrás del nazismo, que es el "monstruo" detrás del "monstruo" y quien realmente "mueve los hilos" de Hitler y sus seguidores.



Fotograma de "El Soldado de Invierno"


Durante la segunda parte de la saga, llamada Capitán América: el Soldado de Invierno, somos testigos del regreso del mejor amigo de Steve Rogers (que él mismo y el espectador de la primera parte daban por muerto), convertido en el Soldado de Invierno, la versión soviética del Capitán América creada por Hydra.

Tanto la primera, como ésta segunda parte, son muy buenas películas de acción trepidante, resultado visual sorprendente y muy entretenidas, pero la tercera, titulada Civil War, es más que muy buena, es una película grandiosa sobre los superhéroes Marvel, hasta el punto de que hace parecer malo a un gran cómic, como lo es, el de Civil War. En serio, considero que la versión cinematográfica del cómic lo supera como obra de arte por mucho.

Pero ni el cómic ni la película habrían sido posibles sin los cambios históricos a los que el comienzo de el siglo XXI nos ha enfrentado. Si a un adolescente español aficionado a los cómics durante los años 90, como yo lo fui, le hubieran dicho que en la próxima década la propia editorial Marvel crearía unos cómics en los que Iron Man y el Capitán América se enfrentan en un combate en el que arrastran a uno u otro bando a todos los superhéroes de la editorial y que cambiaría para siempre la historia de la misma hubiera exclamado: "¡¿Estás loco?! ¡¿Cómo van a luchar entre sí Iron Man y el Capitán América?! Y lo más importante ¿Por qué?"



Portada y contraportada interiores del cómic



Pues sí, los atentados del 11 de Septiembre de 2001 que destruyeron las Torres Gemelas de Nueva York nos dejaron a todos un poco locos, así como los atentados posteriores de Londres, de Madrid, de Boston, así como los recientes atentados denominados "yihadistas" de París, han cambiado y están cambiando, ahora mismo, el mundo en el que vivimos, y los cómics no son una excepción.

Tras la crisis económica que afectaba a Marvel y tras los atentados del 11 S, la editorial creó el cómic Civil War, en el que una explosión creada por un supervillano acorralado llamado "Nitro" mata a cientos de personas inocentes y completamente ajenas a lo sucedido.

A partir de ese momento, y debido a la indignación de la opinión pública, el gobierno de EE.UU. crea el acta de registro de superhéroes que en la práctica supone que toda aquella persona con superpoderes debe registrarse para trabajar como funcionario pagado del gobierno estadounidense o de lo contrario se convierte en un fuera de la ley, en un criminal a los ojos de la administración pública.

Me encantan las páginas en las que el Capitán América se rebela frente a S.H.I.E.L.D (encabezada por la comandante Hill en lugar del habitual Nick Furia) y frente al acta de registro. En ellas Hill tiene una tensa conversación con el Capitán América en la que trata de tantear de qué lado está el capi.



La explosión de Nitro


Ante la primera pregunta, algo así como "¿Cree que van a aceptar todos los superhéroes la gran solución del presidente?" él le contesta "No creo que me corresponda a mí juzgarlo". Y luego deja claro lo que va a suceder diciendo "Creo que este plan nos dividirá. Creo que vamos a iniciar una guerra unos contra otros" y termina posicionándose con éstas palabras "Me está pidiendo que detenga a personas que arriesgan la vida por este país todos los días de la semana". Hill le contesta "No, le estoy pidiendo que obedezca la voluntad del pueblo estadounidense, capitán" y el capi dice entonces "No juegue a la política conmigo, Hill. Los superhéroes tienen que estar por encima de eso, o Washington empezará a decirnos quiénes son los supervillanos" con lo que Hill finaliza diciendo "Creía que los supervillanos eran tíos enmascarados que se negaban a obedecer la ley".

De esta manera el Capitán América se rebela en los cómics... Pero en la película no existe Nitro y los acontecimientos suceden de otra forma, pero hay una explosión igualmente en la que mueren inocentes ajenos a los superhéroes y se crea el acta de registro como solución ante la indignación pública.

Me gusta más la película porque las líneas que dividen a ambos lados no son tan sólidas como las exponen los cómics, además los hechos ocurren con mayor fluidez y tienen una conclusión clara (principal motivo por el que el cómic me decepcionó bastante) y un antagonista, el barón Helmut Zemo, interpretado por un genial Daniel Brühl.



Visión


¿Y por qué me posiciono a favor del Capitán América en ésta guerra entre superhéroes y en contra de Iron Man? Arturo en su blog dice:

"Se ha creado una tendencia muy cuñada, muy futbolera, muy politiquera y muy rentable publicitariamente, que es la de tener que posicionarse en uno de los dos equipos. Son incontables los tuits que tengo pidiendo que me defina entre #TeamCap y #TeamIronMan y yo me he negado a entrar en ese juego (...).
Digo que me he negado a tomar postura porque me parece muy evidente que ambos están a la vez equivocados y a la vez tienen razón. (...)
Lo que hace que una persona se aloje en unos colores, en una idea política o en una bandera no es otra cosa que la pereza mental, la necesidad de acotar los buenos y los malos y tener claro a quién odiar y a quien defender con los ojos cerrados, sin tener que hacer el enorme esfuerzo que supone tener tu opinión en permanente estado de alerta para cambiarlo en cada circunstancia."

Ante estas palabras solo puedo defenderme con las palabras del Capitán América, si uno no defiende lo que cree que es justo, sin tener que atarse a una reglamentación ineficaz y estéril, serán otros los que piensen por ti y te digan lo que tienes y no tienes qué hacer, lo que puedes y no puedes hacer. No puedo estar más en contra.

Además, posicionarse políticamente, posicionarse en cualquier aspecto de la vida, exige esfuerzo para aquellos que meditan sus actos y son responsables de los mismos, como yo lo soy. Nada de pereza mental, pensar exige esfuerzo, pensar qué postura elegir y el por qué requiere esfuerzo y ser leal a uno mismo requiere esfuerzo.


Cartel de la película


Me parece muy bien que Arturo prefiera no posicionarse pero eso es porque no tiene claro qué opción es la mejor, cosa que yo si. Y tengo muy claro que si uno no decide, otros deciden por ti. Una persona no nace sin vínculos, una persona nace en un país, en una región, hereda los genes de su familia, su estatus económico, todo eso te da motivos suficientes como para posicionarte, para decidir por ti mismo, como para tener tu propia opinión.

Leyendo los cómics yo ya me había posicionado pero la película confirmó mis convicciones. Puedo comprender y comprendo los argumentos y los hechos que hacen a Iron Man posicionarse en sentido totalmente opuesto, pero no los comparto, ni por asomo. Estoy absolutamente convencido de que Iron Man se equivoca desde un comienzo con respecto al acta de registro. Se posiciona a este respecto para lavar su mala conciencia, porque él y su empresa se han "hecho de oro" diseñando y vendiendo armas que han servido para matar a civiles inocentes, a cientos, a miles... ¿decenas de miles? ¿quién sabe?

Y aunque en el cómic no es tan evidente que Tony Stark actúa veladamente por un interés personal, en la película se hace más que evidente comparado con el comportamiento que tiene Black Panther.


Black Panther


Mientras que T´Challa, alias Black Panther o Pantera Negra (como fue conocido éste personaje en España) empieza luchando junto a Iron Man por motivos que en principio no parecen tener nada que ver, llega un momento en la película en la que T´Challa cambia de opinión. Y en este cambio es donde Black Panther acierta, y acierta allí justo donde Iron Man se equivoca. Aunque ambos luchan por un interés personal, Iron Man se autoengaña desde un principio pensando que lucha por el interés común, cosa que no hace Black Panther, que se mueve conscientemente por venganza desde el principio. Pero cuando Tony Stark es consciente de que la venganza lo ciega no cambia de opinión y T´Challa si lo hace.

El Capitán América toma una decisión no por su bien, si no por el bien de todos, por puro altruismo. El superhéroe que firma el acta de registro se ha rendido, no es, o no se cree, lo suficientemente listo como para saber quién es de los "malos" y quién es de los "buenos". El superhéroe que firma el acta es aquél que prefiere que le digan qué tiene que hacer y lo que no y, por supuesto, también le dirán y señalarán quiénes son los "malos" sin que tenga ninguna capacidad de decisión.

Como si el hecho de firmar un estúpido papel y someterse al control popular supusiera mayor seguridad para el ciudadano de a pie frente a personas que son capaces de destruir ciudades enteras hasta dejarlas reducidas a escombros. Como si por firmar ese papel las operaciones especiales que exigen el despliegue y la movilización de la "supergente" van a ser más seguras y supusieran menos muertes de civiles inocentes... ¡JA! ¡Menuda hipocresía! ¡Menuda mentira! ¡Menudo autoengaño!

Ya saben, vayan al cine a ver Capitán América: Civil War y cómprenla cuando salga en DVD como yo pienso hacer, sobretodo si son aficionados a los superhéroes, se lo pasarán en grande... Es un peliculón... Y hagan el esfuerzo de pensar por si mismos, se lo recomiendo, es un hábito muy saludable...

Un mensaje de su amigo y vecino Carlos...


Scarlett Johansson es la Viuda Negra

lunes, 9 de mayo de 2016

DAIDOJI OJIMA


Ésta es la historia del personaje que actualmente interpreto en la campaña del juego de rol la Leyenda de los Cinco Anillos, dirigida por mi amigo Javi, aunque mi clan preferido sigue siendo el del Cangrejo.



DAIDOJI OJIMA




Tan solo tengo dieciocho años, tan solo hace unos meses de la Batalla de La Colina Escondida pero tengo la sensación de haber envejecido una década desde entonces. Me llamo Daidoji Ojima y ésta es mi historia.

Tan solo hace año y medio desde mi gempukku, pero siento un peso enorme en mi conciencia, un peso como el de los años que soporta un anciano sobre su cuerpo a pesar de encontrarme en la plenitud de la vida. Es el peso de mi fallo, es el peso de la responsabilidad para con mi Señor. Él, Doji Masaku, Alto Magistrado Esmeralda del Imperio nos ordenó recuperar La Colina Escondida, un pequeño trozo de tierra en la frontera de nuestras tierras que el Clan del León osó ocupar con gran despliegue militar.


Samurai-ko del Clan Grulla


No era posible, cualquier estratega militar se habría dado cuenta de que no era posible expulsar al invasor. Al Clan León le costó caro tomar la colina y supongo que por eso no va a permitir que la recuperemos nunca. Desplegaron empalizadas, cavaron un gran foso, establecieron torres defensivas llenas de certeros arqueros bien pertrechados... Mis hermanos cayeron, todos a mi alrededor morían... Menos yo... No se si fueron los Altos Cielos los que me ampararon aquel día o si fue el mismísimo Innombrable en el corazón del Jigoku quien me señaló, pero no caí... y tampoco pude cumplir con mi deber.

Hicimos puentes, torres de asedio y llegamos a la empalizada donde luchamos codo con codo, sus arqueros murieron, muchos ashigaru y unos cuantos samurái, hasta que llegó su infantería. Mis hermanos siguieron muriendo pero a mi no me alcanzaron sus espadas... aunque si lo hizo un die tsuchi que ni siquiera llegué a ver. Fue entonces cuando perdí la consciencia. Más tarde, en retaguardia, me dijeron que nos habíamos retirado, que las bajas eran incontables y que estábamos manchados por la vergüenza de la derrota, pues ya no se podía esperar más que una muerte honorable.


Samurai del Clan Grulla


Pensé que las órdenes de realizar seppuku llegarían de inmediato, pero no. Esperamos, estuvimos esperando una semana en nuestro campamento de guerra pero no recibimos noticias. Muchos de mis hermanos hicieron lo que creyeron en conciencia que debían hacer y hundieron las espadas en sus vientres. Los demás esperamos... Era mi deber, si, tal vez debía haber hecho lo mismo pero antes de poder decidir finalmente reunirme con mis ancestros llegaron nuevas órdenes. Ninguno de nosotros las comprendimos en un principio, las órdenes eran claras: regresar a casa.

Pensé en mi padre, Daidoji Ojima y en mi madre, Daidoji Naoko, quienes en esos instantes estaban buscándome una consorte digna y honorable, y en volver a ver sus rostros. Grande sería su pesar al saber la noticia de nuestra derrota.

Hice lo que se me mandó, viajé por los caminos que me conducían a mi hogar y al tercer día llegó un jinete y me dio un rollo con nuevas órdenes que habían sido expresamente escritas para mí. "Solo puede quedar uno", decían las órdenes, nuestro Señor, Doji Masaku, nos ha ordenado a todos los supervivientes de la Batalla de la Colina Escondida enfrentarnos entre nosotros en combates singulares a muerte. Cuando de entre todos los duelos solo sobreviva uno de nosotros éste samurái deberá presentarse ante Masaku-sama y cometer seppuku ante su presencia.


Samurai del Clan de la Grulla


Este es mi destino: la muerte. Ante tales noticias la idea de volver a casa me parecía una estupidez. ¿Me sentaré delante del hogar a esperar que uno por uno mis hermanos vengan a matarme? No. Viajaré, veré mundo y si al menos mi vida ha de ser corta mi leyenda será eterna. Mi honor está comprometido y por eso mi gloria será inmaculada. Todos recordarán el nombre de Daidoji Ojima y dirán "fue el legendario bushi que realizó innumerables hazañas y proezas" "fue un hombre de honor" "es uno de los grandes ancestros de la familia Daidoji"...

Desde ahora, hasta el momento en el que deje de respirar, viviré y moriré con honor. Se lo debo a mi Señor, se lo debo a mis hermanos de batalla, se lo debo a mis padres, me lo debo a mí mismo y al Imperio.

Alcanzaré la Gloria...


Doji Hoturi



Descripción:

Ojima es un joven de unos dieciocho años de edad, que mide alrededor de un metro y setenta centímetros y que pesa alrededor de unos 60 kilogramos. Lleva el pelo sin teñir (que tiene bastante largo) recogido en un moño y tiene una perilla muy corta en el mentón y que se esmera en tener bastante cuidada (es casi el único pelo que le sale en la cara y se siente orgulloso de él).

Su kimono es de color gris y blanco. Lleva siempre un sombrero de paja en la cabeza (tanto en verano como en invierno) y se ha acostumbrado a observar las cosas sin mirarlas fijamente, esto se debe a que su sensei le ha enseñado que uno de los secretos del combate es no dejar que tu rival vea nunca tus ojos, pues podría predecir tus pensamientos o tus movimientos por ellos. Por eso se ha acostumbrado a mirar las cosas por debajo del sombrero, de esa manera oculta siempre sus ojos a los demás mientras puede observar discretamente todo a su alrededor.

Si tuviera que llevar un yelmo siempre escogería un jingasa, un yelmo de metal con forma de sombrero, así podría continuar ocultando sus ojos a sus enemigos.

Su daisho y tanto hacen juego, están hechos por el mismo artesano. El daisho son katana y wakizashi de iaijutsu, es decir tienen forma de palo, sin guarda (tsuba) y la madera que forma la saya (vaina) y el mango están lacadas en un elegante y sencillo negro brillante. De ésta manera también está hecho su tanto (estilo shirasaya).

Familia:

Además de sus padres Ojima tiene un hermano pequeño (tiene unos 10 años) llamado Daidoji Kojima y una hermana llamada Daidoji Naoko (como su madre) que tiene un año y medio más que él.



Samurai del Clan de la Grulla



jueves, 21 de abril de 2016

¡PIRATAS! (¿por qué consentimos que nos sigan robando?)



La bandera del pirata Calico Jack, conocida como Jolly Roger
La bandera del pirata Calico Jack, conocida como Jolly Roger 


"Pero si me dan a elegir
de entre todas las vidas escojo
la del pirata cojo con pata de palo,
con parche en el ojo,
con cara de malo,
el viejo truhán capitán
de un barco que tuviera por bandera
un par de tibias y una calavera"

Joaquín Sabina, "La del pirata cojo"


Nuestra imagen típica de un pirata es la de un hombre de profesión ladrón marino (y sin escrúpulos), que vive o vivía en el siglo XVII o XVIII. Solemos creer, muy erróneamente, que la época álgida de la piratería podía comprenderse en esos dos siglos de Historia, sin darnos cuenta de que, muy al contrario, cada vez hay más piratas, cada día son más numerosos, viven en nuestros países y ya no surcan los mares, se comportan como personas normales y, muchas veces, como personas de éxito, de éxito profesional, de éxito político o siendo simples celebrities que gozan, a menudo, de una fama sobrevalorada.

Vale, lo que normalmente entendemos por pirata si que puede circunscribirse a ése buscavidas marino del siglo XVII y XVIII, pero no nos damos cuenta de que esa piratería, que antiguamente se realizaba en los océanos, hoy en día está absolutamente modernizada. Nuestros piratas contemporáneos ya no necesitan vivir una vida muy dura y muy peligrosa muy lejos de sus hogares y países de origen surcando todo tipo de mares y océanos para robar lo que no era suyo como hacían antaño, no... Los piratas de hoy en día viven vidas llenas de lujo y comodidades en tierra firme.

Por supuesto que estoy hablando de los "Papeles de Panamá", pero no sólo de ellos sino también del Monedero de Podemos, del Villa de la U.G.T., de nuestro queridísimo expresidente de gobierno José María Aznar, de su amigo Miguel Blesa (experto en hundir entidades financieras), del señor Rodrigo Rato Figaredo, de Mario Conde, de Iñaki Urdangarín, de los E.R.E. de Andalucía, de Rita Barberá... Etc, etc, etc...


Batalla entre Barbanegra y el teniente Robert Maynard, pintura de Jean Leon Gerome Ferris (1863–1930)


Y lo más lamentable de todo es que tengo la triste sensación de que éstos nombres son sólo la punta del iceberg, de que a éstos personajes citados los conocemos sólo porque son figuras públicas pero que, en la sombra, existen innumerables piratas anónimos que nos roban todos los días y de los que ni siquiera podemos saber, al menos, su nombre. Por supuesto que me refiero a los ladrones de dinero, no a los piratas informáticos que hoy en día roban información, sino a aquellos piratas que hoy en día se han especializado en robar dinero con el mínimo esfuerzo, ya sea público (del Estado) o privado como en el caso de los estafadores de las "preferentes".

Creo que es importante, para entender éste fenómeno actual, remontarnos a esos tiempos en los que la piratería se estableció como toda una forma de vida, pero una forma de vida peligrosa, dura y desagradable. Y para entenderlo tenemos, primero, que comprender la coyuntura socio-económica de aquel período histórico. Durante el siglo XVI (y también luego durante el siglo posterior) España fue la mayor potencia económica y militar del mundo por una simple razón: habían descubierto un nuevo continente, América.

Las riquezas que éste descubrimiento supuso para la corona española fue la causa de su sorprendente y rápido éxito y también la causa de su sorprendente y rápido declive. ¿A qué me refiero? Estoy hablando de que España, como país, nunca había sido importante y siempre había sido un país "pobre", entendiendo como "pobre" un país cuya riqueza siempre había servido como sustento económico de otro "estado" diferente al de "España", como por ejemplo el Antiguo Imperio Romano. Siempre había sido una amalgama de países diferentes y reinos inmersos en continuas guerras intestinas que no hicieron más que empobrecer a la antigua Península ibérica. Hasta que un día la locura, la perseverancia, la inteligencia y el fanatismo de una reina del reino de Castilla, de nombre Isabel, consiguieron unificar lo que sólo los romanos habían conseguido aglutinar bajo un mismo estado (con la excepción de Portugal, claro).


Barco pirata
Barco pirata


Por otras causas se dio la circunstancia de que, al mismo tiempo, el mismo país que nunca había sido un país hasta entonces (si no muchos) descubrió un nuevo continente, lo que lo catapultó al mayor éxito económico y militar de la época. ¿Y los demás países? ¿Cómo se tomaron el descubrimiento de América? Pues a los demás países éste nuevo descubrimiento les estaba sentando bastante mal. España rompió un equilibrio económico que hasta entonces había existido siempre entre las mayores potencias del mundo: Francia primero e Inglaterra en el segundo lugar como su mayor rival y competidor.

Los dirigentes franceses vieron cómo el país que defendían y que siempre había sido la primera potencia económica del mundo (desde la caída del Imperio Romano de Occidente) quedaba relegada a un segundo lugar bajo la estratosférica subida de un nuevo país: España. Los dirigentes ingleses, por su parte, tampoco se sintieron mejor viendo cómo eran relegados a un tercer lugar como potencia económica y militar mundial y dándose cuenta de que tenían un nuevo y poderoso enemigo que había dejado militarmente obsoleto a su antiguo primer rival, Francia.

Fueron los dirigentes ingleses quienes, precisamente por partir con desventaja en ésta carrera entre naciones, tuvieron que inventarse algo diferente que los demás países no poseían y que les diera alguna ventaja en ésta competición. Durante el siglo XVI se dieron cuenta de que había un gremio que estaba enriqueciéndose con el oro de América y que, además, estaba debilitando a sus naciones rivales como la española: la piratería. Y si los piratas les estaban ayudando indirectamente a debilitar a España ¿por qué no podían ayudarles directamente en ésta misma labor? ¿por qué no darles un sueldo del Estado británico y una comisión a cambio de llevarles una parte de ese saqueo y robo de los barcos españoles que ya estaban llevando a cabo? Por eso se inventaron la "patente de corso" que convertía a los vulgares piratas en corsarios, la diferencia estribaba simple y llanamente en que mientras que los primeros robaban por iniciativa propia, los segundos robaban patrocinados y por mandato de un Estado en particular.



Sir Francis Drake
El famoso corsario Sir Francis Drake


Si, los británicos idearon la "legalización" del robo pero al menos hicieron algo de provecho con ese dinero robado a la corona española (quienes a su vez lo habían "robado" en suelo "americano"), con ese dinero que hicieron gracias a la piratería crearon el primer Banco Nacional Británico, mientras que los obtusos de nuestros reyes y dirigentes se lo estaban gastando entonces en estúpidas e inútiles guerras para expandir su territorio y poder.

Pero para proteger a sus piratas y corsarios y para desdibujar aún más las líneas entre lo "legal" y lo "ilegal", entre lo "criminal" y lo "cívico", entre lo "moral" y lo "inmoral", la corona británica se inventó algo que hoy en día sigue afectándonos: el paraíso fiscal.

¿Qué es un paraíso fiscal? Aunque no hay una definición ni unanimidad mundial en lo que es un paraíso fiscal yo me atrevo a identificarlo como una nación o región protegida y "blindada" legislativamente por una segunda nación o territorio para almacenar, rentabilizar (sin rendir cuentas ante la legislación de ningún país) y "lavar" o hacer "legal" dinero que puede ser legal o no.

Su origen está precisamente en la piratería patrocinada por la corona británica ya que si algún país, como España, le acusaba internacionalmente de realizar actos criminales contra sus intereses directos, la corona británica podía "lavarse las manos" legislativamente. Voy a ilustrarlo con un ejemplo: si la flota de Drake (famoso corsario británico) atracaba en Jamaica con las bodegas llenas de oro robado a la corona española y luego el embajador español en Jamaica denunciaba ante las autoridades inglesas que Drake les había robado, éstas autoridades podían "lavarse las manos" alegando que, mientras que robar en suelo inglés o en suelo español era delito, según la legislación británica robar en Jamaica era completamente legal.


Puerto de Cartagena de Indias
Fortificación del puerto de Cartagena de Indias (Colombia), múltiples veces atacado por la flota de Francis Drake


Tal vez es un ejemplo un poco burdo pero es un buen ejemplo para ilustrar que la invención de los llamados "paraísos fiscales" no tuvo más fin que regularizar o "legalizar" el dinero robado u obtenido de forma inmoral.

Y así seguimos porque, después de casi quinientos años, los paraísos fiscales siguen existiendo... Vale, es difícil que los "piratas" que conocemos como ladrones marinos de hoy en día guarden su dinero en un "paraíso fiscal", pero eso no significa que no puedan hacerlo si son capaces de eludir la legislación internacional. Todo aquel que robe dinero, hoy en día, y no sea detenido, puede almacenar su botín en uno de estos "paraísos" y vivir de lo que le renta.

Pues eso... ¡Piratas! ¡Estamos rodeados de ellos! Más les vale tener una nave rápida o resistente y militarmente poderosa porque los piratas no respetan nada que no les pertenezca ni a nadie que no sea un camarada suyo... y hoy en día tampoco respetan a sus compatriotas, así que... naveguen con cuidado, están avisados.


Portada de "La Isla del Tesoro" de Stevenson
Portada de "La Isla del Tesoro" de Stevenson

martes, 12 de enero de 2016

STAR WARS Y LA ESTUPIDEZ DE GEORGE LUCAS



Darth Vader


"La Fuerza está contigo, joven Skywalker... pero todavía no eres un Jedi..."

Darth Vader en "El Imperio Contraataca"

"No se ofusque con éste terror tecnológico que ha construido... La posibilidad de destruir un planeta es insignificante comparada con el poder de la Fuerza"

Darth Vader en "Una Nueva Esperanza"




Éste último Sábado 26 de Diciembre emitieron en televisión la tercera parte de las precuelas de la conocida saga cinematográfica Star Wars, "La Venganza de los Sith", y cual ha sido mi sorpresa cuando he visto la crítica que el diario "La Nueva España" de ese mismo día ha hecho sobre la misma.

Me he sorprendido muchísimo cuando he visto que, según la calificación de "La Nueva España" ésta película merece ¡cuatro estrellas! lo que la convierte en "Muy buena" según ésta misma calificación.

No puedo estar en mayor desacuerdo y voy a explicar los "porqués".


Página de "La Nueva España"

Sinopsis y crítica de "La Venganza de los Sith"

Baremo de calificación de películas de "La Nueva España"


Antes de analizar ésta parte de la numerosa y famosísima saga galáctica cinematográfica por excelencia debo explicar que yo mismo fui (antes de la existencia de las precuelas) un gran aficionado y entusiasta de la misma, hasta el punto de poder asegurar que, cuando era un adolescente e iba al Instituto, veía todas las tardes, en VHS y junto a mi hermano, una o dos películas de las partes clásicas de la saga. De hecho mi hermano y yo perdimos la cuenta de las veces que las vimos... Puedo asegurar que, aunque fue hace mucho mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, vimos las películas más de 50 veces... tal vez más de 70...

Me encantaban las tres películas, "Una Nueva Esperanza" (George Lucas, 1977), "El Imperio Contraataca" (Irvin Kershner, 1980) y "El Retorno del Jedi" (Richard Marquand, 1983), las clásicas, no las que ahora pueden verse "recientemente" modificadas por George Lucas con nuevas escenas y nuevos efectos especiales que no solo no les aportan nada sino que, además, las estropean.

Ésa afición y entusiasmo empezó a resquebrajarse cuando el mismo George Lucas añadió esas escenas y efectos especiales innecesarios a la saga clásica y terminó de romperse cuando Lucas produjo, guionizó y dirigió la primera de las precuelas: "La Amenaza Fantasma". Una de las peores películas que he visto en mi vida, y no lo digo sólo porque la película tiene poquísima artisticidad y sí demasiados efectos especiales digitales insulsos e innecesarios, sino porque, además, estropea a mis ojos lo que fue para mí un gran mundo fantástico lleno de aventura, emoción, genialidad, plausividad y "realismo".



Cartel de "Star Wars. Una Nueva Esperanza"


En "La Amenaza Fantasma" podemos ver una triste parodia del mundo de Star Wars, tal vez entretenida para niños pero poco interesante para aquellas personas que tengan más de 12 años. El primer error de la película consiste en no establecer desde un inicio cual es el protagonista de la narración. Se nos presenta un nuevo personaje con el que los aficionados a la saga no tenemos ningún vínculo ni referencia y que hace las veces de protagonista durante gran parte del filme, llamado Qui Gon Jinn, el supuesto maestro de Obi Wan Kenobi.


Primer error no sólo porque éste personaje muere hacia el final de la película, con lo cual la nueva trilogía se queda sin protagonista, sino porque además Obi Wan Kenobi deja bien claro en "El Imperio Contraataca" que su maestro de Jedi fue Yoda.


El segundo error es presentar a la Fuerza, el campo místico de energía que une a todos los seres vivos en la galaxia de Star Wars, como el producto de unos organismos llamados "midiclorianos" (no se sabe bien si son bacterias, virus o células de algún otro tipo) que pueden medirse y contabilizarse. ¡Estupendo! ¡Adiós a la Fuerza como el "campo místico" de la saga clásica! Ahora la Fuerza ya no es algo propio de fe o de religión, algo extraño, excepcional, maravilloso y milagroso... No, no, ahora la Fuerza es algo tangible y medible con lo que ha dejado de ser algo místico, extraño, excepcional, propio de fe o religión y tampoco maravilloso ni milagroso...


Cartel de "La Amenaza Fantasma"


Tercer error: presentar a Anakin Skywalker, quien se supone que debería ser el auténtico protagonista de la película, como un niño que fue engendrado en el vientre de su madre directamente por los "midiclorianos" antes citados, es decir, sin contacto masculino. Es un error importante que merece la pena analizarse con cuidado.

George Lucas presenta la historia de Anakin Skywalker desde que éste es un niño y por muy intensa que sea la Fuerza en él sigue siendo un niño y, por lo tanto, no puede saber mucho acerca de nada y no puede ser modelo de nada, puesto que no es una persona adulta. Si Anakin Skywalker debía ser el protagonista de la película la mayor parte del metraje rodado contando las peripecias de Qui Gon Jinn y su aprendiz Obi Wan Kenobi sobraba. La narración, el guión y la dirección debían haberse centrado en el niño y no en los adultos.

En la trilogía clásica el protagonista es claramente Luke Skywalker (que por cierto se llama así por su creador, el propio Lucas) y, a pesar de que la Fuerza es intensa en él, no es perfecto, es joven e impaciente y comete errores, como debería ser lo normal en alguien de su edad... Algo que es difícil de ver en Anakin Skywalker en todas las precuelas y lo que no hace de él un personaje creíble ni realista...

Éste tercer error nos indica también las pocas ganas que George Lucas tenía de contarnos el pasado de uno de los mejores antagonistas del cine jamás creado (hablo de Darth Vader, claro) y lo poco que trabajó en la idea del proyecto puesto que ¿qué mejor que no idear una familia para los Skywalker? No, Anakin Skywalker no podía tener una familia, fuera ésta normal o excepcional, porque Lucas no se tomó ni la molestia de darle una familia a Anakin, es el hijo de una esclava anodina y sin importancia y de los citados "midiclorianos"...


Fotograma de "La Amenaza Fantasma"


Ya está... Un pasado para Darth Vader que nadie puede creerse...


Si tantos problemas tenía Lucas para darle una familia a Anakin no hacían falta "midiclorianos" ni estúpidas alusiones cristológicas, podía haber sido tan sencillo como iniciar la narración de la película con un Anakin Skywalker un poco más mayor y recibiendo sus lecciones de Jedi de Obi Wan Kenobi, quien sabemos, otra vez por la trilogía clásica, que fue su maestro. Al igual que no sabemos nada de las familias de Obi Wan Kenobi ni de Qui Gon Jinn hubiera bastado con desplazar ambos papeles por los de Anakin aprendiz y Obi Wan maestro... Además, si se trataba de generar una tensión narrativa entre ambos personajes al final de la nueva trilogía todo lo demás sobraba...


Cuarto error: los antagonistas no funcionan. Primero porque es demasiado obvio que la identidad secreta del senador Sheev Palpatine es la del maligno Sith llamado Darth Sidious, y no sólo para los aficionados de la saga clásica, que ya sabíamos que el emperador del Imperio galáctico en Star Wars se llama Palpatine, sino también para cualquiera que tenga cabeza y dos ojos y dos orejas en ella. Ésta obviedad resulta tan previsible que llega a ofender la inteligencia del espectador.

Y segundo por la inclusión de su supuesto aprendiz Darth Maul. Aunque es innegable que estéticamente las imágenes y las escenas en las que aparece o participa éste malvado Sith son muy espectaculares, agradables, e incluso, interesantes, carecen de auténtico peso e importancia narrativa. Voy a ilustrarlo con un ejemplo de la saga clásica.


Fotograma de "La Amenaza Fantasma"


En "Una Nueva Esperanza" Darth Vader y Obi Wan Kenobi tienen un duelo de sables láser en el que hay tensión narrativa. Hemos visto durante toda la película cómo Darth Vader era un personaje importante no sólo para el Imperio sino también para los protagonistas puesto que es patente que se trata de un enemigo muy muy duro y difícil de abatir. Sabemos que Vader y Kenobi se conocen, el primero fue alumno del segundo, uno mató a su amigo común (en ése entonces narrativo Vader mató a Anakin Skywalker) y Vader dice aquello de "...no has debido volver... ahora el círculo se ha cerrado..."

El duelo no necesita nada más, el espectador se da cuenta sin más de que son dos grandes oponentes y que hay fuertes razones, personales y no personales, para la confrontación mutua. No hay grandísimos efectos especiales, no hay saltos espectaculares ni movimientos atléticos más propios del mundo circense que de un auténtico duelo de espadas. No son necesarios. Basta la tensión narrativa, una tensión que no existe ni cuando Darth Maul mata a Qui Gon Jinn, ni cuando el primero muere partido en dos por el sable de luz de Kenobi.

El espectador no conoce de nada a Darth Maul, no hay motivos para una confrontación personal... Narrativamente hablando no hay ni siquiera motivos para ver a Maul como antagonista (lleva pinchos en la cabeza, tiene la cara pintada de negro y rojo, se llama Maul y va vestido de negro, así que... ¿tiene que ser malo por todo eso, no?) pero éste mata a Qui Gon Jinn... ¡Oh, nooo! ¿me debe importar como espectador? No. No me importa en lo más mínimo, tal vez al personaje de Obi Wan si, porque se supone que es su maestro, pero a mí, como espectador, me importa un pimiento.


Darth Maul


Y luego Maul muere a manos de Obi Wan... ¿Y? ¿En serio tiene que importarme? Si no sé absolutamente nada de él... Aparece un segundo en la película hablando con su maestro Darth Sidious y otro segundo cuando espía a Qui Gon y éste se da cuenta. Está claro que es una mera excusa para hacer una secuencia de combate superespectacular llena de efectos especiales pero no para crear una buena historia audiovisual, y mucho menos para hacer arte cinematográfico, sino para hacer muchísimo dinero de todos los idiotas que fuimos al cine para ver ésta caca en cuya realización se gastaron millones de dólares... En fin...

Y quinto error (y no por ello menos importante): los secundarios cómicos tampoco funcionan. Primero porque Lucas, para mí, se equivoca incluyendo a R2-D2 y a C-3PO en la nueva trilogía. Hay que recordar que Obi Wan Kenobi dice en "Una Nueva Esperanza": "No recuerdo haber tenido nunca un droide astromecánico..." y se pasa junto a R2-D2 todas las precuelas... ¡¡¡Por no decir que Anakin Skywalker, quien va a ser Darth Vader, crea a C-3PO!!! Patético... Es posible que su aparición no hubiera estado mal pero introducidos de otra manera totalmente diferente en la película. Y segundo porque introduce al peor personaje posible: el estúpido y odioso alienígena Jar Jar Binks, el cual no sólo no puede resultar gracioso a cualquier adulto sino que, además, tiene escenas completamente innecesarias y demasiado largas para el peso narrativo que realmente tiene... Ninguno.

A pesar de éste patético espectáculo la película tiene una gran música y banda sonora creada por el mejor compositor musical del cine de todos los tiempos: John Williams. Por eso y por lo espectacular de los efectos especiales ésta película merece para mí una estrella en el baremo de calificación del diario "La Nueva España", lo que la convierte en un condescendiente "Regular".



Cartel de "El Ataque de los Clones"


Vamos a hablar ya de "El Ataque de los Clones", la segunda precuela. Ésta película es incluso peor que "La Amenaza Fantasma" ¿por qué? Pues porque resulta tediosa, aburrida hasta el extremo. Se nota que, tras las críticas recibidas por la primera precuela, su segunda parte cojea demasiado intentando complacer medianamente a los aficionados descontentos con la primera. Teniendo en cuenta que fue un fracaso de taquilla es patente que no lo consiguió.

Una crítica que me he dejado de la primera precuela a ésta "segunda parte" es que presenta la sede de los Jedi (también conocida como el "Templo Jedi") en el mismo planeta-capital de la galaxia: Coruscant. Teniendo en cuenta que éste planeta es un hervidero de gente, razas alienígenas, androides y agobiante tráfico aéreo, resulta incoherente que los Jedi que se presentan en la trilogía clásica (y su filosofía que plantea la meditación y la serenidad de la mente) sean compatibles con semejante ambiente, muy poco indicado para la introspección, meditación y serenidad.

Lucas, una vez más, refleja en éste gran error su falta de previsión, esfuerzo y trabajo por presentarnos una coyuntura previa en el mundo de su trilogía inicial. Si se hubiera molestado un poco en crear un ambiente realista para los Jedi se habría dado cuenta de que ninguna orden monacal del mundo, de ninguna religión del mundo que busque la "paz interior", se ubica en un sitio que podría incitar fácilmente al "pecado" o que disturbe fácilmente esa "paz interior" buscada.



Fotograma de "El Ataque de los Clones"


Tal como Yoda, maestro Jedi de la trilogía clásica, está retirado en un planeta perdido y lejano a la sociedad, el "Templo Jedi" debería estar igualmente apartado del "mundanal ruido". Yoda no sólo ha elegido exiliarse en la ciénaga oscura, sucia y apestosa de Dagobah por miedo a su seguridad, sino que también demuestra así su desprecio por el poder político, por el poder económico, por la popularidad, por el mundo de la imagen y la estética... En definitiva, éste ambiente también refleja la austeridad de su vida y lo espartano de sus aspiraciones vitales, que deberían ser también las aspiraciones de todo Jedi serio que se tenga por tal.

Relacionado con éste aspecto está el asunto de que el mismo personaje de Yoda en "El Ataque de los Clones" no es creíble. Primero porque ya no es el maestro de Jedi tangible de las películas clásicas, creado con un muñeco, es un personaje enteramente hecho por ordenador, con lo cual ya no tiene ni el mismo encanto ni el mismo carisma que el Yoda clásico. Segundo porque, para ser una criatura con ochocientos años de edad, está exageradamente rejuvenecido (por favor, solo debía haber rejuvenecido 30 años de su excesivamente longeva vida). Y tercero porque, mientras que en las películas clásicas se muestra como un antibelicista convencido, aquí ¡no sólo posee un sable láser sino que lo usa! ¡Y encima en un combate innecesario y de lo más ridículo!

No, éste Yoda definitivamente no es el mismo que decía en "El Imperio Contraataca": "... No... La guerra no le hace a uno grandioso..."


Yoda de la trilogía clásica


Yoda de la trilogía clásica



Yoda de las precuelas



Yoda de las precuelas


Para seguir desilusionando a los aficionados a la saga clásica se inventa un padre para Boba Fett, personaje cuyo encanto y carisma en la trilogía clásica se basaba precisamente en que era alguien misterioso del que no se sabía nada (y hay que recordar que no fue creado ni ideado por George Lucas y, además, él mismo se oponía a la idea de introducirlo en las películas clásicas), llamado Jango Fett... Y va más allá porque para rizar el rizo de la parodia patética de la trilogía clásica éste Jango Fett, padre de Boba Fett, es el individuo original e inicial de donde surge toooodo el ejército de los clones... En fin... Patético...

Y no puedo olvidarme del gran error de toda la película, la información más importante y recóndita que debía hallarse en los "archivos Jedi" ha sido borrada así como así: la ubicación del planeta Kamino, donde se lleva acabo la creación, en secreto, de un ejército de clones. No entiendo por qué Obi Wan Kenobi va allí a esperar encontrar un conocimiento de lo más exclusivo cuando al final sabe que su amigo, el cocinero de la hamburguesería que está al lado del "Templo Jedi", conoce los secretos más incógnitos y oscuros de la galaxia... En fin... ¡PATÉTICO!

En éste caso ni la música de John Williams ni los efectos especiales pueden salvar, a ésta película en concreto, de ser merecedora de un círculo como una casa de grande en el baremo de calificación de "La Nueva España", lo que la convierte en "Mala".



Cartel de "La Venganza de los Sith"


Bueeeno, pues llegamos por fin a analizar "La Venganza de los Sith", la tercera parte de las precuelas de Star Wars. Es, sin duda, mejor que las otras dos películas comentadas anteriormente pero, lamentablemente, eso tampoco la convierte en "buena" película. Es también el mejor ejemplo de que a George Lucas le hubiera bastado y sobrado produciendo, guionizando y dirigiendo sólo una película para contarnos la caída al lado oscuro de Anakin Skywalker, pero claro, para terminar de ensuciar su obra de arte, y de paso llevarse al bolsillo algunos millones de dólares de más, tenía que hacer una trilogía para contarnos lo que podría haber sucedido fácilmente en una entrega.

Vemos por fin lo que deberíamos haber visto desde un principio, a un Anakin Skywalker protagonista siendo aprendiz de Obi Wan Kenobi (todo lo demás y anterior sobra). La película comienza con un espectacular rescate del senador Sheev Palpatine por parte de los dos jedis en el que sólo hay que lamentar que los antagonistas siguen sin funcionar y en el que no hay motivos narrativos de peso para que Palpatine sea secuestrado... Pero bueno, al menos lo trepidante de las escenas de acción hace que éstas no resulten aburridas ni tediosas, como llegaba a ocurrir en "El Ataque de los Clones".

Se nos muestra acertadamente cómo hay una relación de estrecha cercanía entre Palpatine y Anakin, que debería dar como resultado la caída en el lado oscuro del segundo, sin embargo, cuando ésta caída se hace patente resulta de lo más forzada e incomprensible, puesto que vemos a un Anakin Skywalker mostrándose excesivamente piadoso ante el malvado monstruo Sith que durante la mayor parte de su vida los jedi le deberían haber enseñado a combatir, tanto externamente (mediante la disciplina en el combate con sable de luz) como internamente (o mentalmente gracias a sus poderes de la Fuerza).



Fotograma de "La Venganza de los Sith"



Fotograma de "La Venganza de los Sith"


Por lo tanto el primer error de la película, y es un error de lo más importante, es el que la caída al lado oscuro de Anakin Skywalker no resulta en absoluto creíble.

El segundo error es todo lo que rodea a la llamada "orden 66" por la que el ejército de clones debe asesinar y destruir a todos los Jedi. Primero porque no resulta sorprendente para el espectador en absoluto, es de lo más previsible y, por lo tanto, aburrido. Y segundo porque se nos muestra demasiado, demasiadas escenas innecesarias de jedis siendo atacados y muriendo a manos de los clones. Si la película hubiera tenido una buena dirección (y/o un buen guión) la "orden 66" podría haber sido no sólo mucho más sorprendente sino también más "elegante" y "artística".

Éste ejemplo de la "orden 66" sirve para explicar cómo, muchas veces, en el cine es mejor "contar" que "mostrar"; que algunas cosas sucedan "fuera de cámara" o mediante el uso de elipsis. Por ejemplo, cuando Obi Wan Kenobi le habla a Luke Skywalker, en "Una Nueva Esperanza", de su camaradería con Anakin durante las "Guerras Clon" y del período de paz y justicia anteriores al Imperio uno se imagina todo un mundo de aventuras, emoción, de gran idealismo político y de progreso social. Queda muy bien... Pero al intentar mostrarnos ése período histórico de la galaxia con todo lujo de detalles (y de innecesarios efectos especiales de paso) George Lucas peca de demasiado explícito, morboso y efectista.



Fotograma de "La Venganza de los Sith"



Fotograma de "La Venganza de los Sith"


Uno de los ejemplos que explican que la trilogía clásica marcó una época del cine y a varias generaciones de fans de la saga, mientras que las precuelas no, lo es el que todos los aficionados a éstas películas podemos recordar los diferentes tipos de transportes, espaciales o planetarios, que existían en la trilogía fundacional: desde los "ala X" a los "caza TIE", desde el carguero corelliano "Halcón Milenario" a los "Destructores imperiales", desde los "speeders rebeldes" a los "AT-AT" del Imperio. ¿Alguien puede recordar, o simplemente citar, alguno de los transportes o naves espaciales que se muestran en las precuelas? ¿Las llamadas "vainas", tal vez? ¿Alguna más? No... La excepción que confirma ésta regla...

Para terminar de criticar "La Venganza de los Sith" debo señalar el tercer y último, pero también importantísimo, error de la película. El duelo final entre Obi Wan Kenobi y Anakin Skywalker (recién renombrado como Darth Vader) resulta poco importante narrativamente hablando para lo que debería ser. Se vuelve a abusar innecesariamente de los efectos especiales y eso destruye en gran parte la narración y el peso de éste duelo en la historia general de la saga. El interés morboso y estúpido de George Lucas por "mostrar" más que "contar" vuelve a estropear una escena clave de sus películas.



Fotograma de "La Venganza de los Sith"


Por todo lo comentado anteriormente acerca de "La Venganza de los Sith" ésta película merece, a mi parecer, dos estrellas, lo que la convierte en "Interesante" según el barómetro de calificación de películas de "La Nueva España".

Voy a criticar sucintamente ahora la trilogía fundacional, tratando de recordar las películas clásicas y no el producto de añadidos varios de George Lucas, o las más recientemente modificadas por Disney, tras haber vendido a ésta compañía los derechos sobre "Star Wars" por una desorbitada cifra de dólares llena de interminables "ceros".

Como ya traté en mi artículo sobre Dune, el mundo de "Star Wars" es en gran medida una copia del mundo que Frank Herbert creó para la literatura de ciencia-ficción en 1965. Pero la dificultad que suponía llevar ésta historia al mundo audiovisual en los años 70 impedían crear una película sobre la misma. Sin embargo, y a pesar de todo, el joven creador de cine experimental George Lucas estrenó en 1977 una película llamada "Star Wars" y que aquí en España recibió el título de "La Guerra de las Galaxias".



Cartel de "El Imperio Contraataca"


La realización de ésta película estuvo llena de problemas y contratiempos. El primero fue que no existía una tecnología, empresa ni industria que fuera capaz de generar los efectos especiales que la película requería, para lo que Lucas creó una empresa propia dedicada a solucionar éstos problemas llamada "Lucasfilm". El segundo fue su ajustado presupuesto: dos millones de dólares. Uno de esos millones se gastó creando unos decorados en el desierto de Túnez, donde se rodó gran parte de la película, y una tormenta de arena los destruyó completamente... Teniendo en cuenta que el resto de la película fue creada solo con un millón de dólares se puede decir que no está nada mal para el resultado obtenido...

Era una película trepidante, entretenida, llena de emoción, aventura, idealismo y al mismo tiempo espectacular, impresionante y con importantes dosis de misterioso misticismo. Fue un éxito en todos los sentidos, un éxito que nadie se esperaba, puesto que Lucas no esperaba que funcionara y ni siquiera asistió al estreno.

Lucas trató de repetir éste éxito produciendo unos años más tarde (1980) la segunda parte: "El Imperio Contraataca". En éste caso tuvo el acierto de dejar la dirección de la película a su maestro Irvin Kershner. Aquí fue donde se decidió darle a Darth Vader mayor importancia, aquí fue donde se creó uno de los mejores antagonistas de la historia del cine y una de las frases que todos hemos oído: "... No... Yo soy tu padre..."



Cartel de "El Retorno del Jedi"


Había comenzado algo más que el éxito de una saga cinematográfica, había comenzado la creación de todo un mundo fantástico y maravilloso con sus propios problemas políticos, con su religión, con sus héroes y sus aventuras...

Al igual que una historia se compone de una presentación, un nudo y un desenlace, "Star Wars" ya tenía su presentación y su nudo, pero necesitaba de un desenlace que finalmente se estrenó en 1983 y se llamó "El Retorno del Jedi". La historia quedó magníficamente cerrada gracias a la dirección de Richard Marquand.

Hasta aquí llega la historia de una obra de arte, todo lo que sigue forma parte del esperpento y del puro producto comercial de masas. George Lucas fue un fenómeno innovando y arriesgando en cine, pero ha demostrado que cuando se mueve en el terreno de lo conocido y del negocio "seguro" se muestra como un creador de basura, basura muy rentable económicamente, pero basura artística al fin y al cabo.

Y éste último diciembre de 2015 he tenido la suerte de poder ver en el cine la continuación de la saga llamada "El Despertar de la Fuerza", producida por Disney y cuyo proyecto afortunadamente ya está fuera de las manos de su creador, George Lucas.



Cartel de "El Despertar de la Fuerza"


"El Despertar de la Fuerza" me ha dejado una sensación agridulce y contradictoria. Me parece "buena" película pero creo que tiene errores de narración y de montaje. Tiene momentos buenísimos y otros de lo más mediocre. No está mal para ser una continuación, pero esperaba más. El personaje de "Finn" disfruta de demasiados minutos para el peso narrativo que realmente tiene mientras que hubiera estado mejor que el personaje de "Poe Dameron" hubiera tenido más minutos y desarrollo narrativo.

Me ha gustado mucho que por fin se le dé protagonismo en la saga a una figura femenina, pues la protagonista es el personaje de "Rey", una chica fuerte, independiente, lista y valiente. Y los antagonistas funcionan, especialmente el personaje de "Kylo Ren"...

Me gustó, pero esperaba más... Aunque realmente es una continuación parece ser que su director, J.J. Abrams, la concibió como el inicio de una saga diferente... Sea como sea espero que en la siguiente entrega se esmeren más y poder decir que por fin se ha vuelto a crear arte con el mundo de "Star Wars".