lunes, 19 de julio de 2021

UN APRENDIZ DE JEDI


"No hay verdad en la carne, solo traición. No hay fuerza en la carne, solo debilidad. No hay constancia en la carne, solo decadencia. No hay certeza en la carne, excepto la muerte."

(Credo del Culto Mechanicus del Warhammer 40.000)


Sanctasantórum del Templo Jedi de Sheir-Vrett



LA VISIÓN

Darth Ghul caminó por las grutas bajo el templo Jedi de Sheir-Vrett, sepultado decenas de metros por encima, con la única luz de sus sables láser como extraña compañía carmesí. No importaba la luz, pues él, un auténtico Lord de los Sith, no necesitaba luz alguna, el lado oscuro le otorgaba otros muchos sentidos y poderes. No, Darth Ghul no había encendido sus sables de luz para iluminarse con ellos. Allí había alguien más, cerca de él, que trataba de darle caza. Tal vez fuera aquel aprendiz de Jedi que él mismo buscaba para matarlo y absorber así su alma, sus conocimientos y sus poderes.

Era irónico, demasiado, hasta el punto en el que Ghul no pudo reprimir una agónica y terrorífica risa. Él, que llevaba ya un tiempo tratando de dar caza a ese tal Jace Jukassa, ahora parecía ser presa de un ser tan inferior, tan... mortal como aquel mismo Jedi... Alzó la voz, consciente de que éste podía oírle perfectamente.

- Esto es inútil, Jace, yo he sido testigo del futuro, yo he sido bendecido con La Visión. Se lo que va a ocurrir dentro de cientos de miles de años... tal vez de millones... La Humanidad se unirá y conquistará el Universo. He de ver ése futuro, he sido elegido y por y para eso no puedo morir. Ahora soy inmortal y, por lo tanto, no puedes juzgarme como a cualquier otro ser falible e imperfecto, porque yo ahora estoy por encima de cualquier moralidad y ética, yo ahora ¡soy un Dios! Únete a mí, conviértete en mi igual, sé cómo darte éste poder. Ambos podemos llegar a ver y transformar el futuro para que llegue a ser lo que debe ser, ambos...

- ¿Y qué hay de los alienígenas? - Le interrumpió y le sorprendió la voz de Jace Jukassa que llegaba de todas partes y de ninguna al mismo tiempo, debido a los reflejos y ecos de las grutas subterráneas.

- ¿Los alienígenas? ¿Quieres saber qué pasa con ellos en el futuro, supongo? - Preguntó a su vez Ghul.

- Si, has dicho que la Humanidad conquistará el Universo ¿y qué pasará con los alienígenas?

- Serán aniquilados, destruidos... Son muy pocos y muchos de ellos ni siquiera están bien adaptados al viaje hiperespacial. No podrán resistir los cataclismos ni las guerras que están por venir. En cambio nosotros, los Humanos, como esclavos de los Rakata que fuimos, hemos colonizado toda la Galaxia y somos las criaturas más flexibles, adaptables, resistentes e ingeniosas del Universo. Ningún otro ser viviente se nos puede comparar, ningún otro ser viviente sobrevivirá a los muchos cambios que van a ocurrir.

- Dime ¿existe la Fuerza en ese futuro que has visto? ¿En qué cree la Humanidad del futuro y cómo se gobierna o quién la dirige?

- La Fuerza seguirá existiendo, si, en efecto, como Energía fundamental del Universo seguirá estando ahí, aunque los Humanos la conocerán con otro nombre, ellos la llamarán "Disformidad", supongo que por su falta de forma física y por su incorporeidad. La verán como algo "a parte" de la propia realidad física y nadie sabrá utilizarla, al menos no como los Jedis o los Sith. De hecho no habrá algo similar a nosotros en el futuro y, por lo tanto, recelarán de ella y la observarán como un poder peligroso, lo cual terminará por crear dioses oscuros o demonios que nacerán en la Fuerza misma de estos miedos humanos. Unos pocos se inclinarán ante los Dioses Oscuros de la Disformidad, pero la gran mayoría adorará a un Dios Emperador, que no sólo será el gobernante máximo, si no también su único y venerable Dios Todopoderoso. Pero desconozco la identidad de ésa persona y el alcance de sus poderes místicos, si es que realmente llegara a poseer alguno. Acompáñame, hazte inmortal como yo y sé ése Dios Emperador del futuro, yo seré uno de los Dioses Oscuros de la Disformidad, o todos, y crearemos un futuro para la Humanidad de nuestra eterna guerra, de nuestra eterna lucha fratricida.

- ¿Quieres crear una civilización común para todos los humanos basada en una gran mentira? ¿Basada en la guerra, en el caos, en la lucha, en el sufrimiento y la discordancia? Solo un Sith podría estar lo suficientemente loco como para tener semejante idea, además, ya hay un Emperador, no me necesitas para llevar a cabo esa locura.

- El fin de ése al que tu llamas Emperador está muy cerca, Jedi, es un simple títere del lado oscuro, un ignorante de lo que es el auténtico poder. Ignora lo que un auténtico inmortal puede llegar a conseguir, ignora lo que es la inmensidad del Universo y el auténtico poder de la Fuerza. ¿Y te escandalizas de que quiera construir una civilización de la guerra y la mentira? ¿Qué es la vida sino sufrimiento? ¿Qué es la civilización sino una gran mentira llena de convencionalismos que nosotros mismos hemos inventado para llenar el Vacío del Espacio? Piénsalo, no importa tanto que un Imperio se alce como gobierno totalitario de la Humanidad y, por lo tanto de todas las criaturas inteligentes y pensantes del Universo en el futuro, si consigues que ése gobierno sea realmente estable y eterno. No importa puesto que lo verdaderamente importante es que la Humanidad conquiste el Vacío, que llene al Universo y a la Fuerza con su Vida y su Consciencia. ¿Acaso importa que esa sociedad futura viva en una continua guerra falsa orquestada por ti y por mi? Piénsalo, la guerra no importa, es más, la necesitamos si queremos crear una sociedad fuerte, resistente y proclive a la conquista del Vacío. Una eterna guerra ficticia sería el acicate perfecto para hacer florecer y desarrollarse a la Humanidad hasta más allá de sus máximos posibles.

- No hablaré más contigo acerca de esto, no merece la pena tratar de convencer a un loco de que abandone su locura. Eres un monstruo y serás derrotado para siempre, la vida de millones de millones de seres depende de ello. Ahora sígueme, estamos muy cerca, es por aquí.

Ghul comenzó a ver un reflejo azulado en la lejanía, poco a poco ése reflejo fue adquiriendo mayor claridad y potencia, hasta que por fin pudo ver la gruta en la que se encontraba entre las sombras generadas por tal reflejo. Allí, al fondo, Jace Jukassa le apremiaba para que se acercara mucho más, donde la luz era igual o más potente que la del día en la superficie de aquel desértico, sucio y polvoriento planeta. Demasiada luz... Cuando por fin sus ojos se acostumbraron vieron el final de la sucesión de cuevas y estancias subterráneas. Una extraña agrupación de columnas enormes de cristal traslúcido inclinadas en diversos ángulos, de forma aparentemente natural, culminaban en una gigantesca columna central que irradiaba una luz azulada, poderosamente atractiva, hipnótica, luz que se ampliaba más allá de su lugar gracias a los reflejos de las columnas traslúcidas cristalinas que la circundaban.

El aprendiz de Jedi Jace Jukassa encendió sus sables láser y se puso en guardia delante de la columna que irradiaba la azulada luz, como si quisiera defenderla.

- ¿Qué narices es éste sitio? - Preguntó el Sith.

- No tienes derecho a saber nada acerca de éste lugar y jamás sabrás algo al respecto, al menos no por mí. - Dijo el Jedi.

- Da lo mismo, te mataré y así absorberé tu alma y tus conocimientos. - Señaló Ghul mientras se abalanzaba sobre su oponente.

Durante las primeras estocadas no lo notó, pero cuando hubieron pasado unos segundos de combate, Darth Ghul se dio cuenta de que algo extraño ocurría en aquel lugar, era como si parte de sus poderes en la Fuerza y el lado oscuro hubieran desaparecido. Trató de enterrar vivo al Jedi contra el que combatía e incluso empujar una de aquellas enormes columnas cristalinas para tirársela encima a su rival, pero no funcionaba. Jace Jukassa pareció darse cuenta.

- Eso no funcionará... no aquí. Éste es un lugar luminoso y tus hechizos y artimañas de Sith son inútiles. Aquí las energías del lado luminoso nos igualan, aquí te quedas sin las ventajas que tendrías en cualquier otro sitio.

- ¡Estás muy equivocado si crees que me he quedado sin recursos! ¡No hay nada imposible para la Fuerza!- Gritó Ghul.

Al decir esto el Sith empujó con la Fuerza al Jedi, el cual terminó golpeando fuertemente una columna traslúcida con su espalda. Con toda la rapidez de la que se pudo armar, Jace alzó uno de los sables láser para parar las acometidas de Darth Ghul, pues la ferocidad y la velocidad del Sith estuvieron a punto de costarle la vida. Tardó más de lo esperado mientras esquivaba las estocadas de su oponente, pero usando la Fuerza, Jace Jukassa consiguió al fin hacerse con el sable de luz que le faltaba y que había caído de su mano hacía tan sólo unos segundos.

Estaba ocurriendo lo que el Maestro Retell había predicho, el Sith cada vez luchaba con más rabia y menos inteligencia, aunque también era más fuerte y rápido por momentos, pero Jace sabía qué movimiento debía hacer a continuación. Retrocediendo, y dándole un espacio al Sith para que éste siguiera avanzando como un perro rabioso que no sabe cuándo parar, Jace condujo a Darth Ghul hasta la columna de Cristal Ivrine. Allí se concentró para luchar con una lentitud calculada, haciéndole pensar al Sith que su oponente se estaba cansando y que pronto conseguiría asestar el golpe final, y entonces... ocurrió...

Jace Jukassa saltó por encima de Ghul impulsado con la Fuerza y éste golpeó con uno de sus sables de luz la columna de Cristal de Ivrine. Extrañamente a lo que podría pensarse el cristal no se rompió ni fracturó por ningún sitio. El Cristal de roca místico pareció absorber la espada láser, como si en lugar de una materia sólida fuera un extraño líquido espeso. Lejos de quedarse ahí el arma carmesí del Sith se incrustó aún más dentro de la Columna Ivrine, la cual parecía querer absorberla por completo, como si de un alimento se tratara.

Darth Ghul estaba más que sorprendido y contrariado. Trató de tirar de su arma para recuperarla pero hacer fuerza opuesta fue peor, poco a poco la mano que sujetaba el sable láser quedó atrapada también en el cristal. Era evidente que el Sith estaba en apuros y realmente asustado. Dejando escapar un gruñido de frustración y de rabia soltó el otro arma que sostenía en la mano opuesta para apoyarse mejor, pero esto fue su total perdición. Con las dos manos atrapadas en la Columna de Cristal de Ivrine Ghul comenzó a gritar:

- ¡Eh, maldito bastardo, sé que sigues ahí! ¡Aún no me has vencido! ¡Solo estás retrasando lo inevitable ¿me entiendes?! ¡Soy inmortal y destruiré el planeta entero si hace falta para salir de aquí! ¡¿Has oído?!

- Si, claro que te he oído, - dijo Jace poniéndose cerca del ángulo de visión que el Sith tenía, para que éste viera su sonrisa de triunfo - eres inmortal, ya, tanto como lo es ésta columna de cristal de roca. Verás, ése es un error que al parecer los Sith cometéis con frecuencia, creéis que para derrotar a alguien hay que asesinarlo, que acabar con su vida, y eso no es así. Has sido derrotado, Darth Ghul ¿o debería decir Del Gaurra? porque ése es tu verdadero nombre, antes de convertirte en ésta abominación que ahora eres. Yo también he tenido visiones, Del, he visto tu pasado... y tu futuro... Prescindiendo de tu mortalidad has decidido también prescindir de tu descanso, vivirás para siempre, si eso es lo que quieres, pero vivirás aquí encerrado... No puedo saber si llegarás a ver ése futuro del que tanto me has hablado, no he podido prever tanto, pero lo que tengo por seguro es que mientras éste planeta exista jamás volverás a hacerle daño a alguien.

- ¡¿Así que crees que estoy vencido, eh insecto insignificante?! ¡Ja, ja, ja, ja! ¡ Para que seas consciente de tu error te mostraré el auténtico poder y la auténtica naturaleza de la Fuerza!

Tras decir éstas palabras, Darth Ghul comenzó a concentrarse y pronto comenzó a soltar un gutural y ronco sonido de su garganta, muy bajo al principio, pero según fueron pasando los segundos el sonido grave y antinatural que el Sith emitía ascendió en un extraño crescendo. El suelo, las paredes y el techo de la gruta comenzaron a temblar. Al principio el temblor no parecía ser gran cosa pero con el paso de los segundos éste se intensificó al mismo tiempo que ascendía de volumen el sonido ronco que parecía salir de la garganta de Ghul.

Jace se asustó, mientras el Sith continuaba concentrado en su meditación destructiva el techo comenzó a crujir, así que el Jedi tomó la sabia decisión de salir de allí lo más rápido que le fuera posible. La pared de roca se fue abriendo para él mientras todo temblaba y, cuando ya estaba casi fuera del Templo oyó el estruendo lejano de un derrumbe mientras creía oír una desquiciada y macabra risa demoníaca que no tardó en apagarse, pero no así el temblor, que continuó sacudiendo la tierra del planeta de Sheir-Vrett.

Al reunirse con sus amigos, sorprendidos por los tremendos temblores y sacudidas de la tierra, Jace les advirtió que debían salir del planeta inmediatamente a bordo de su nave, el "Ala Mortal". El Sith estaba derrotado, pero al verse herido en su orgullo había decidido destruirlo todo tanto como le fuera posible y había desatado un extraño poder, un conjuro maligno para hacer temblar a Sheir-Vrett hasta límites insospechados.

Jace no creía que Darth Ghul pudiera liberarse jamás de la presa que sobre él tenía el Cristal de Ivrine, pero no deseaba acercarse para comprobarlo. Había tomado una decisión, y ésta era que mientras él siguiera viviendo jamás volvería a aquel planeta... No tenía sentido desenterrar el gran mal que suponía y personificaba aquella criatura enterrada y que, por el bien de la Galaxia, debía ser olvidada.


Darth Ghul

Jace Jukassa


domingo, 14 de febrero de 2021

EL CAMBIO DE LA EDAD ANTIGUA A LA EDAD MEDIA EXPLICADO


Cartel de Ágora


 "Cada día sabemos más y entendemos menos"

Albert Einstein


Mucha gente se sorprende de la involución que la Humanidad pareció experimentar en cuanto a economía, ciencia, arte y filosofía de la Antigüedad a la Edad Media. Una película en concreto, como lo es "Ágora" de Alejandro Amenábar, parece lamentarse de este hecho. Pero es un lamento vacío, descontextualizado, que solo refleja determinados aspectos de un complejo puzle y que, de forma completamente reduccionista, parece reflejar un odio y un rencor que hasta cierto punto son comprensibles, pero que nacen de la ignorancia de TODO aquello que supuso la "Revolución" del Cristianismo y la Caída del Imperio romano.

Para entender por qué la Humanidad involucionó (ojo, que vaya a hacer un poquito de "abogado del diablo" defendiendo al Cristianismo no significa que no esté de acuerdo con la mayor parte de las reflexiones que se pueden extraer de la película) hay que trasladarse a la Edad Antigua y fijarse en las muchas virtudes que tuvo éste período histórico para la Humanidad, como lo hace "Ágora"... pero también hay que fijarse en sus muchos defectos, cosa que hecho en falta en la película para entender mucho mejor el por qué de un cambio tan radical en lo social, lo político y lo económico.

Durante la Edad Antigua había una base económica fuerte y próspera que hacía crecer a los países, a los territorios y a los Estados como no pudo volver a verse hasta la Edad Moderna con el colonialismo: el esclavismo.


Fotograma de Ágora

Solemos recordar a la Antigüedad como la primera época de la Historia del Ser Humano, aquella en la que se forjaron las reglas y las bases de la cultura occidental, y que siguen constituyendo las normas de muchos de nuestros convencionalismos culturales contemporáneos, tales como el Derecho Romano (que sigue hoy en día vigente para cualquier jurisprudencia que sea necesario ejecutar por "defecto" ante la falta de cualquier otra "ley" contemporánea); el precio del dinero en base al valor del oro; la simple ocurrencia del asfaltado en las calles para evitar la suciedad del polvo y la tierra, o la errónea y estúpida idea católica del núcleo familiar patriarcal como un entorno dominado por un hombre (el "pater familias") y una mujer (la matrona) que tienen hijos biológicos juntos (no, definitivamente que un hombre y una mujer se casen y tengan hijos juntos no es suficiente para crear lo que hoy en día ya se considera una familia: un entorno creado por un conjunto de personas que se quieren y se protegen las unas a las otras, sin importar su sexo o su nivel de parentesco). Pero olvidamos que esa cultura, esa riqueza, esa grandiosidad de la Edad Antigua, fue construida por y gracias al trabajo de una cantidad ingente de esclavos que, siendo el escalafón social más bajo, eran los más numerosos de entre todas las castas antiguas.


Fotograma de Ágora

Dicho de otro modo, Pitágoras no hubiera podido dedicarse a desarrollar sus matemáticas a tiempo completo si no tuviera un séquito de esclavos que le alimentaran y cuidasen de él. ¿Aristóteles? le habría resultado imposible escribir sus obras científicas y filosóficas sin el séquito de sus esclavos que trabajaran por él y lo alimentaran. ¿Platón? más de lo mismo. Esto, este modelo económico del esclavismo quiero decir, se extendió más tarde a Roma y constituyó la base que erigió su Imperio y sus mayores logros arquitectónicos, políticos... e incluso militares... Era un modelo social del todo injusto y desigual según nuestros contemporáneos cánones sociales, pero hay que comprender que, en la Antigüedad, éste modelo de sociedad no era injusto, no era desigual, ésta división social tan acusada era lo que conseguía crear una CIVILIZACIÓN digna de tal calificativo en aquel entonces... Solo los nobles, solo los adinerados y aquellos que se habían forjado un nombre en base a sus riquezas materiales, eran los merecedores de pasar a la historia, ya sea por sus hazañas militares, políticas, científicas, artísticas, filosóficas y/o literarias... El resto de la población no importaba, eran sirvientes, segundones, esclavos, nacidos para trabajar y servir a sus amos... durante toda su corta existencia.

Por lo tanto, podemos darnos fácilmente cuenta de que el esclavismo fue tanto la mayor virtud como el peor de los defectos de las sociedades y las economías Antiguas. La VIDA, entendida como tal, solo era importante si eras "alguien", si poseías un apellido relevante, noble... si provenías de una familia adinerada... la vida de los demás era completa y totalmente ninguneada, ignorada, pisoteada... la vida de todos los demás carecía de un valor que no se pudiera simplemente comprar o vender, en el sentido más literal de la palabra.

Fue precisamente éste el caldo de cultivo ideal para la extensión del Cristianismo como religión y filosofía dominantes, que acabaría por desplazar a todas las demás corrientes de pensamiento y de dominar a todas las civilizaciones de la Antigüedad. Era el Cristianismo una corriente de pensamiento que promulgaba que "todos somos iguales ante Dios" y que "nuestra alma" era igual de válida ante el Ente Supremo que la de un noble. No era cualquier corriente de pensamiento, era la excusa perfecta para que la mente de los esclavos se pusiera a fantasear con "igualarse" a sus amos, aunque fuera tras la muerte, aunque fuera en "otro mundo". Si a esto le sumamos que muy pronto el Cristianismo promulgó que "cuanto más sufriéramos" en "ésta vida" más disfrutaríamos y seríamos amados por Dios en "la siguiente", no estamos hablando de una simple corriente de pensamiento, estamos hablando de millones de bombas (todos y cada uno de los esclavos que, cada vez en más número, se convertían día a día y mes a mes, en cristianos) con un reloj temporizador puesto en cuenta atrás.


Fotograma de Ágora

Por lo tanto, fue la ira de los cristianos esclavos y siervos, de cualquier índole, procedencia y naturaleza, hartos de que su estatus los convirtiera en meros objetos de mercancía, la que se desató para destruir las riquezas de la Antigüedad, como, por otra parte, era lo más lógico que terminara por suceder, tarde o temprano. Éste fue solo uno de los motivos de la destrucción del Imperio romano, y con él de la Edad Antigua, hubo varios factores más, que, como los puzles complejos, deben ser analizados para entender la imagen que conforman en su conjunto.

A la par que esto estaba pasando sucedió también que la economía del esclavismo colapsó. El Estado del Imperio romano, que se había extendido por casi toda Europa, por Oriente próximo y el norte de África, no pudo, no tuvo la capacidad, para extender su territorio más allá a base de la pura conquista, que era lo que hasta entonces (hasta el siglo III-IV después de Cristo) había alimentado al Imperio y la sociedad Antigua de esclavos. Por una parte el Estado era incapaz de generar más esclavos en base a las conquistas militares pero es que, al mismo tiempo, los esclavos que conformaban la base social y económica de Roma cada vez eran menos numerosos debido a que iban consiguiendo la suficiente independencia económica para pagar su propio precio a sus amos convirtiéndose en Libertos (esclavos que habían conseguido su libertad pagando el precio en el que estaban valorados). Que uno fuera esclavo en el Imperio romano no impedía que uno fuera ahorrando dinero, ya fuera donado por sus amos, o en base a trabajos remunerados que realizaban para, o a la par, que el que realizaban para sus amos.

De esta manera la economía del Imperio romano se quedaba sin su base, sin su mano de obra gratuita, lo cual generó que el Estado fuera siendo cada vez más pobre.

Por si fueran pocos estos dos problemas combinados tenemos un tercer problema: la expansión de los germanos en lo que se conviene en llamar las "Primeras Invasiones Germánicas".


Mapa de las invasiones bárbaras

Los pueblos y tribus que habitaban el centro-este de Europa se vieron empujados por las campañas militares de rapiña y conquista de los hunos, en el extremo este del continente, por eso, aquellos que recibieron el nombre de "germanos" por los romanos (visigodos, ostrogodos, francos, vándalos, suevos y alanos, entre otros), se vieron obligados a invadir por la fuerza el territorio dominado hasta entonces por Roma y su Imperio, lo cual no hizo más que debilitar económica, política y militarmente a dicho Imperio.

Alguien podría preguntarse ¿cómo es posible que el mejor ejército de la Antigüedad perdiera batallas y tuviera que ceder terreno ante el empuje militar de unas simples culturas bárbaras ("extranjeras") que no llegaban a ser una "civilización" como lo era Roma? Para entender este aspecto hay que comprender que lo que había hecho grandioso al ejército romano fue su capacidad para mejorar estratégicamente al máximo la formación en falange de los antiguos hoplitas griegos. Esto es, mejoraron la infantería basada en una defensa férrea gracias a multitud de soldados cubiertos por grandes escudos (formación en "testudo"). La disciplina y la coordinación de ésta defensa fue lo que convirtió a los legionarios romanos en una fuerza militar imparable para las pobres culturas de Europa, del norte de África y de Oriente próximo, cuya fuerza militar no estaba ni remotamente igual de disciplinada ni remotamente igual de bien equipada como lo estaban los soldados romanos... Hasta que tuvieron que enfrentarse a las Primeras Invasiones Germánicas.


Caballero franco

Los germanos (y vuelvo a referirme en concreto a los visigodos, a los ostrogodos, a los francos, a los suevos y a los alanos, fundamentalmente) habían aprendido a combatir como lo hacían los hunos (pueblo procedente de la estepa y geniales criadores de caballos), los cuales acabaron por convertirse, junto a los primeros, en una fuerza militar temible para la Europa de aquel entonces: esto es, en base a la caballería ligera.

Puede que Roma tuviese la mejor infantería de la Historia, pero esto fue completamente irrelevante para la época, puesto que los germanos habían adaptado las estrategias militares de la mejor caballería ligera de la Historia (la de los hunos, con permiso, quizá, de la de los mongoles). Esto quiere decir que, mientras la disciplina militar romana se basaba en grupos de soldados que avanzaban a pie totalmente cubiertos los unos entre los otros por sus escudos (formación en "testudo"), los germanos y los hunos luchaban a caballo, tirando lanzas, jabalinas y disparando con arco. Esto significaba que el ejército romano no podía debilitar al ejército enemigo nunca, puesto que la defensa férrea y extremadamente lenta de una gran infantería no podía competir con el ataque rápido, versátil, maniobrable, fugaz y contundente de una caballería a la que una infantería (por muy buena que fuera) jamás lograría alcanzar ni detener, ni por asomo.


Legionarios romanos

Roma luchó por mantener su integridad como Estado, claro que sí, tanto en lo político como lo militar, estableciendo alianzas con algunos de estos pueblos a los que denominaron peyorativamente como "bárbaros" (para los romanos de entonces significaba "extranjero" dicho con muy mala baba), como ocurrió en el caso de los visigodos, con los ostrogodos e incluso con los vándalos. Pero esto solo sirvió para seguir debilitando al Imperio, sobre todo en occidente, puesto que para el reinado del emperador Diocleciano (284-305 de nuestra Era), Roma se vio obligada a dividirse en el "Imperio romano de Occidente" y en el "Imperio romano de Oriente".

El Imperio romano de Oriente, más rico y no tan castigado como el de Occidente (el rey visigodo Alarico llegó a saquear la mismísima ciudad de Roma en 410 porque no se le había pagado el tributo que él había exigido), consiguió "capear el temporal" y esquivar el problema de los saqueos de germanos y hunos pagándoles tributos, pero, tras muchas décadas de continuos saqueos el Imperio romano de Occidente terminó por disgregarse definitivamente en el año 476 de nuestra Era, cuando el rey ostrogodo Odoacro ejecutó al último emperador (de una larga lista de emperadores autoproclamados tras asesinar a su predecesor) Rómulo Augústulo, y envió las insignias imperiales a la capital del Imperio romano de Oriente en Constantinopla, desde donde le dieron el visto bueno a Odoacro para que fuera el "rey de Italia", lo cual es tomado como la fecha del fin de la Edad Antigua y el comienzo de la Edad Media.

Recapitulemos cuales fueron las causas del fin del Imperio romano y de la Edad Antigua:

- Los esclavos cada vez eran menos numerosos debido a la incapacidad del Imperio de seguir expandiéndose militarmente y a su emancipación económica, lo cual hizo colapsar la economía de la Antigüedad.

- Los esclavos fueron exigiendo derechos morales sobre sí mismos, más allá de su condición de mano de obra gratuita y "objetos de mercancía", a través del cristianismo y sus ideas "igualatorias".

- La expansión de pueblos extranjeros dentro del territorio del Imperio romano, como lo fueron los germanos y los hunos, acabó por disgregar militar, política y económicamente al último Estado de la Antigüedad en dos, siendo el final de uno de estos dos territorios la fecha tomada como inicio de la Edad Media.


Escultura de la Tetrarquía de Diocleciano

Desde mi punto de vista es normal que se tome como inicio de la Edad Media ése 476 después Cristo, ya que la cultura Antigua había dejado de existir como tal. Tras el Edicto de Milán, sucedido en el año 313 después de Cristo, el número de cristianos aumentó mucho más rápidamente que antes y para el 476, aunque aún existían algunos paganos, éstos eran una insignificante minoría. Como dije al principio el Cristianismo se había convertido no sólo en la religión dominante de Europa, sino también en la filosofía hegemónica.

La pobreza de los, cada vez más reducidos, Estados (debido al cambio económico que ya hemos comentado ampliamente), hizo que las ciudades donde antes vivían cientos de miles de personas dejaran de ser un foco de riqueza y que las actividades primarias, tales como la agricultura y la ganadería, cobrasen una importancia fundamental para los mismos. Es por eso que las actividades económicas, y con ellas el mayor foco de actividad humana, se dispersaran hacia los entornos rurales. Las ciudades, a su vez, comenzaron a depender cada vez más de las actividades agrarias que se llevaban a cabo fuera de sus murallas.

Esta pobreza generalizada, combinada con años de saqueos por parte de los pueblos germanos y los hunos, añadido a su vez al cambio de mentalidad religiosa, hizo cambiar por completo la estética del arte. Los artistas dejaron de ser nobles alimentados por esclavos y dedicados por completo a su arte y se convirtieron en "buscavidas", por regla general eran personas nómadas que se instalaban en un lugar sólo el tiempo suficiente para hacer su trabajo. Esto generó un arte mucho más abstracto y menos naturalista que el de la Antigüedad. Los escultores y los pintores no sólo habían perdido "calidad" en cuanto a su "manera de hacer", la mentalidad y el arte del momento exigían otra sensibilidad estética, ya que el mundo natural, el mundo "terrenal" en el que vivimos, dejó de tener importancia e interés. Era la abstracción de los conceptos divinos cristianos, tales como el alma o el Cielo del que se habla en el Nuevo Testamento, los que acapararon todo el interés y la importancia de aquellos pocos "mecenas" que tenían dinero para pagar el arte del momento (la Iglesia).


Carga de los hunos

Al mismo tiempo que la cultura se cristianizaba también se "germanizaba" y la arquitectura como corriente artística vivió uno de los momentos más oscuros de su historia, ya que para la cultura germana nómada las obras artísticas que tenían interés eran las muebles, es decir, aquellos objetos fácilmente portables y que uno puede llevar allí donde vaya. Es por esto que la arquitectura continuó sirviéndose de antiguos logros romanos tales como la planta basilical, para crear espacios de reunión en las iglesias, o los arcos de medio punto para crear vanos, entradas y puntos de descarga del peso de muros y techos. Por esto también comenzó a cobrar gran relevancia e interés las obras de orfebrería, objetos muebles que los germanos estaban acostumbrados a realizar y a portar como símbolo de lujo, ya fueran coronas, brazaletes, anillos, remates de estandartes, fíbulas o pendientes.

Es en éste punto donde me gustaría recordar que esto último ya lo comenté en otra entrada de mi blog a la que titulé "Los Orígenes del Señor de los Anillos: revisión de mitos germánicos", donde hablé sobre la importancia de los objetos mágicos muebles de la Edad Media, tales como anillos, espadas, capas, botas...

La gente no suele dejarme comentarios así que no me queda nada más de lo que hablar para poder comprender el cambio tan abrupto sufrido de una Edad a otra, que yo sepa. Si se os ocurre algo que me haya quedado en el tintero será un placer leerlo en vuestros comentarios.

viernes, 9 de octubre de 2020

EL SER HUMANO Y LA EXPLORACIÓN DEL ESPACIO PROFUNDO, UNA VISIÓN PESIMISTA

 

"Si alguien no está de acuerdo contigo déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias".

Carl Sagan.

"Hemos hecho un trabajo tan pésimo en lo que respecta a administrar nuestro planeta que deberíamos tener mucho cuidado antes de intentar administrar otros".

Carl Sagan.

Carl Sagan


Crecí viendo la serie "Cosmos" de Carl Sagan y eso llenó mi imaginación de planetas distantes con posible vida alienígena esperando a ser descubiertos por el ser humano. Carl Sagan estaba convencido de que, como especie inteligente y exploradora que somos, algún día descubriríamos la manera de superar las barreras que nos impiden el viaje espacial y viajaríamos y descubriríamos alguno de esos muchos planetas que, según su pensamiento, están ahí, esperándonos para poder descubrirlos... Cuando uno es un niño y le cuentan una historia que parece tener visos de verosimilitud es fácil creerse cualquier cosa, pero cuando uno madura y observa y aprende, consigue discernir la realidad de la ficción.

Con estas palabras no estoy negando la posibilidad de que existan esos planetas que Carl Sagan solo podía imaginar, no, a lo que me refiero es que, el ser humano no está biológicamente preparado para el viaje al espacio profundo, en absoluto. Y con estas palabras no estoy negando que en un futuro más o menos próximo seres humanos consigan pisar planetas de nuestro propio sistema solar, como puede ser el caso de Marte, no, lo que estoy diciendo es que el ser humano, como tal, no podrá ir mucho más lejos sin, al menos, dejar de ser humano y convertirse en otra "cosa", una forma de vida inteligente que SI esté preparada para realizar el viaje espacial, pero que ya no podrá llamarse "humano", al menos como entendemos hoy en día ésta palabra que usamos para identificar a nuestra especie biológica y diferenciarla de los demás seres vivos del planeta que hemos llamado Tierra, nuestro hogar, el lugar del cosmos del que provenimos y el único que realmente podemos habitar.

Hay científicos que especulan con que la vida, algo que hace no mucho tiempo estimábamos como una rareza y una excepción del universo, no es tan rara ni tan excepcional como la creíamos. Punto número uno, eso es absolutamente irrelevante cuando carecemos de la forma de viajar a la velocidad de la luz (como mínimo) y cuando el ser humano no vive más allá de unos 100 años de nuestra querida (aunque no lo parezca) Tierra. Punto número dos, creo que esos científicos se olvidan de la rocambolesca carambola que tuvo que suceder en la Tierra para que ésta tuviera vida, algo que humildemente estimo como una excepción de lo más excepcional en el universo.


Planeta "ricitos de oro"


Para empezar, nuestro planeta es lo que los científicos han denominado un "ricitos de oro", es decir, un planeta sólido que se encuentra en relación a su (o sus) estrella (s) en el punto exacto para ser habitable y propicio a la vida. Es decir: si la Tierra estuviera demasiado cerca del Sol (nuestra estrella) el agua de su superficie se hubiera evaporado debido al calor y jamás hubiera habido vida en nuestro planeta. Por el contrario, si la Tierra estuviera demasiado lejos del Sol el agua de nuestros océanos se hubiera congelado, debido al frío, y tendríamos la misma conclusión, jamás hubiera habido vida en nuestro planeta. Las probabilidades de que existan planetas "ricitos de oro" fuera de nuestro sistema solar son abundantes, pero si unimos las escasas probabilidades de ser un "ricitos de oro" con tener en su superficie una masa de agua no congelada (y obviamente tampoco evaporada) lo suficientemente gigante como para generar una vida pluricelular como la nuestra, las probabilidades no son muchas.

Hace unos tres mil millones de años (en el Proterozoico), cuando la vida comenzaba a surgir en nuestros prehistóricos océanos (siendo ésta aún microscópica), y la Tierra aún carecía de la atmósfera que hoy en día tiene, unas bacterias llamadas cianobacterias comenzaron a usar la fotosíntesis como forma de alimentación, esto es: las bacterias se alimentaban de la luz del sol y expulsaban como excremento oxígeno. Si, estáis leyendo bien, el oxígeno, que es uno de los elementos esenciales para que nuestro planeta tenga una atmósfera estable y no acumule la nociva y perjudicial radiación espacial, es un excremento liberado durante millones de años (dos millones de años para ser exactos, y solo en éste periodo) por unas bacterias que, al carecer de depredadores masificaron los primitivos océanos y dejaron un aire en la superficie del planeta bien cargado de oxígeno.

La saturación de la vida microscópica de los océanos durante dos eones temporales (dos mil millones de años), unido a la barrera que ahora existía para detener la nociva radiación espacial (la atmósfera rica en oxígeno), generó que muchas de éstas células, que antes vivían de forma independiente, usaran el colágeno celular para unirse y obtener los beneficios de ser más grandes y vivir de forma simbiótica. De ésta manera comenzaron a surgir los seres pluricelulares dando como resultado la explosión de vida Cámbrica, seres pluricelulares de los que nosotros somos los últimos descendientes.

Supongamos ahora que llegamos a Marte (por cierto, un planeta más pequeño que el nuestro y, por lo tanto, con algo menos de gravedad) y tratamos de terraformar el planeta rojo para hacerlo habitable, no solo para los humanos, si no también para toda la vida, tal y como la conocemos. Habrá que tener en cuenta que podemos tardar unos mil millones de años (por ser optimista y dejarlo solo en la mitad del tiempo que tardó nuestra atmósfera en formarse), tenemos tiempo antes de convertir la Tierra en un planeta inhabitable, puesto que al Sol le quedan entre cinco mil y siete mil millones de años, pero para ser sincero (y pesimista), durante un millón de años la especie humana tiene muchas, muchísimas probabilidades de extinguirse, ya sea por enfermedades pandémicas, guerras o sobre-explotación y/o depredación de nuestro entorno.


Cámbrico

Cámbrico


Tratemos ahora de pensar en viajar al planeta más cercano fuera del Sistema Solar con probabilidades de ser un nuevo planeta Tierra, se trata de Teegarden b, está solo a doce años luz de nosotros. Esto quiere decir que si lográsemos alcanzar la velocidad de la luz (300.000 kilómetros por segundo) tardaríamos en llegar nada más y nada menos que 12 de nuestros años terráqueos. Teniendo en cuenta que las únicas moléculas capaces de moverse a esa velocidad lo consiguen porque carecen de masa (los fotones, que forman la luz), deberíamos conseguir fabricar un vehículo sin masa (y por lo tanto también sin peso) primero, lo cual no es posible, ni en éste planeta ni en ningún otro.

Y éste es un punto en el que me gustaría pararme y reflexionar acerca de otros posibles planetas fuera y muy lejanos al Sistema Solar, que hayan desarrollado una vida inteligente más o menos similar a la nuestra. Nuestra cultura y nuestra "mitología moderna" está plagada de especulaciones sobre "visitantes de otros planetas", alienígenas y los vehículos que usan para llegar desde sus remotos planetas a éste, nuestro planeta Tierra, con los más variopintos, peregrinos y peculiares motivos. 

Aunque no niego que puedan existir seres inteligentes y ajenos al planeta Tierra, fuera del Sistema Solar, incluso con civilizaciones y culturas completamente extrañas para nosotros, afirmo que, de existir, tendrán el mismo problema para conquistar el espacio que nosotros. Es decir, esos seres alienígenas inteligentes necesitarán un ambiente idéntico al de su planeta para sobrevivir, plagado del gas o el líquido que sea para poder respirar, gas o líquido que formarán parte de la atmósfera que ha de proteger su planeta de la radiación espacial. Esto, sumado a que tampoco serán capaces de crear un vehículo sin masa ni peso, pues que nosotros no hayamos logrado hacerlo (ni lograremos tal proeza nunca) no significa que seamos imbéciles, ni idiotas, ni que estemos "atrasados" tecnológicamente, significa que hay cosas (muchísimas) que están por encima de la capacidad del ser humano para transformar la Naturaleza. No somos dioses, y aunque podemos jugar a serlo en muchos aspectos, jugar a serlo no significa "ser" realmente un Dios. Es como si pretendiéramos transformar el plomo en oro, como los antiguos alquimistas, es un imposible, una quimera que solo se encuentra en nuestra imaginación, y puede que también en la de unas criaturas ajenas a la Humanidad en la otra punta del Universo, pero eso no significa que pueda hacerse realidad.


Marine espacial

Marine espacial


Dicho esto, me gustaría ahora pensar en las opciones que tenemos para conquistar el espacio. Creo que he dejado bastante claro que, en mi opinión, la Humanidad no es, ni será capaz jamás, de conquistar un entorno que no es en absoluto habitable para nuestra especie como el espacio exterior. Ahora bien, si no podemos cambiar el exterior para hacerlo habitable ¿podemos cambiar nuestro interior para eliminar la última de todas las fronteras? ¿podemos modificar nuestra especie artificialmente para conquistar el espacio, ya sea con bioingeniería o con cibertecnología? El ser humano no está preparado biológicamente para sobrevivir "ahí fuera", pero ¿una evolución "mejorada" artificialmente de la Humanidad podría hacerlo? ¿Sería ético? ¿Dónde están los límites en la guerra de la supervivencia? ¿Y si llegamos a convertir a la Tierra en un planeta inhabitable, algo que vamos camino de conseguir? ¿Sería ése el punto de inflexión y el "final" de la Humanidad para transformarnos en otra "cosa"?

En el juego de wargame "Warhammer 40.000", ambientado en un oscuro futuro distópico, la Humanidad ha conseguido expandirse por gran parte del Universo recurriendo a modificar, tanto genética como biológica y cibernéticamente, a los soldados que son la punta de lanza de los mundos que conquistan por el espacio y que reciben el nombre de "marines espaciales". Estos "marines espaciales" son unos "humanos", si es que aún podemos considerarlos así, que han sido diseñados biológica y genéticamente para tener más de un solo corazón, mayor capacidad pulmonar y un esqueleto casi irrompible. Una vez que "maduran" a estas criaturas de diseño se les vuelve a "mejorar" sustituyendo ciertas partes de su cuerpo por una futurista armadura tecnológica (creo que en la narrativa del juego lo llaman "servoarmadura") resistente no solo a impactos de combate, si no también al vacío del espacio sideral y a sus radiaciones nocivas para un cuerpo orgánico, tal y como lo conocemos.

Es un ejemplo de lo que estaba diciendo. La única pega está en considerar narrativamente a estas criaturas como humanos. Bueno, es cierto que son la "evolución" lógica de los humanos, pero a diferencia de estos, estas criaturas están adaptadas a (y para) la conquista de un medio totalmente agresivo para nuestras vidas, como lo es el espacio exterior. Habrá que tener en cuenta, no obstante, que según estas premisas: 1) los "humanos" ya no nacen, si no que los "fabrican"; 2) estos "neohumanos" han cambiado biológicamente de forma radical y presentan serias diferencias orgánicas con respecto a los humanos que conocemos hoy en día; 3) para poder expandirse por el universo, estas criaturas evolucionadas de la Humanidad, han prescindido de buena parte de sus cuerpos orgánicos para transformarse en cíborgs, criaturas no totalmente orgánicas ni totalmente cibernéticas.


Marine espacial

Metal, carne y hueso para formar un nuevo ser inteligente capaz de conquistar nuestra última frontera. Es la única solución lógica que entiendo para sobrevivir más allá de nuestro planeta. Aunque vuelvo a hacer la pregunta ¿sería ético crear semejantes seres? Creo que la respuesta a ésta pregunta es obvia: NO. Pero... ¿qué circunstancias de desesperación podrían llevarnos a tratar de buscar un nuevo "hogar" fuera del único planeta que podemos habitar y que, repito, no podemos "replicar" en otro? Cada día estamos más cerca de averiguarlo ya que estamos rápidamente "desterraformando" el único planeta que conocemos (y al que podemos viajar) en el que podemos vivir en todo el universo.


miércoles, 15 de julio de 2020

UN APRENDIZ DE JEDI



"This is the end,
beautiful friend.
This is the end,
my only friend,
the end.
Of our elaborate plans,
the end.
Of everything that stands,
the end.
No safety or surprise,
the end.
I´ll never look into your eyes
again.
Can you picture what will be,
so limitless and free.
Desperately in need
of some stranger´s hand
in a desperate land."

The Doors "The End"



Sheir-Vrett
Sheir-Vrett

Acogedora
"Acogedora", la nave del Maestro Retell


LA DESTRUCCIÓN DE LA ESFERA DE MEDITACIÓN

Darth Ghul salió de la meditación que le permitía entrar en el hiperespacio y vio la superficie de Sheir-Vrett, un planeta desértico en el que no había absolutamente nada de valor y que hacía cientos de años que había servido a los Jedis como retiro espiritual. Allí, en algún lugar de ése planeta, estaba el joven aprendiz de Jedi llamado Jace Jukassa al que mataría y del que esperaba adquirir nuevos poderes y una fuerza que nunca antes había sentido.

De repente una nave salió rápidamente del hiperespacio muy muy cerca de la Esfera de Meditación. Se trataba de un Explorador de Largo Alcance Saltador Maestro SM-5000 que lejos de detenerse aceleró para estrellarse a gran velocidad contra el vehículo Sith que Darth Ghul pilotaba. Ambas naves acabaron saliendo despedidas rápidamente como dos grandes bolas de desechos que se incendiaron al entrar en la atmósfera de Sheir-Vrett. Aunque Ghul estaba luchando para dominar los restos de su nave con el poder de la Fuerza, algo extraño sucedía, no era capaz de invocarla, era como si hubiera perdido sus poderes, era como si alguien, o algo, estuviera interfiriendo con su capacidad de controlar la Esfera de Meditación. Sea como fuere, su vehículo caía descontrolado hacia el planeta envuelto en una bola de llamas y por primera vez en mucho mucho tiempo, sintió cómo él no podía hacer absolutamente nada por evitarlo.

El impacto fue tremendo y Ghul perdió la consciencia. Cuando volvió en sí descubrió que la Esfera de Meditación era ahora un amasijo inservible de roca, metal y cables. Se sorprendió al sentir de repente una presencia de la Fuerza tremendamente poderosa y constante que mantenía sujetos los restos de su vehículo destrozado al suelo del planeta y que había cortado toda unión mística que hasta hacía muy poco tiempo había tenido con la Esfera. Darth Ghul tuvo la certeza de que lo que había sido su vehículo Sith jamás volvería a surcar el cielo de ningún planeta, ni a atravesar el espacio de la Galaxia tampoco.

Se irguió y salió de los amasijos de roca que le aprisionaban para descubrir el cielo diáfano de Sheir-Vrett con varios soles en lo más alto que arrojaban una luz abrasadora y que indicaban que debía ser el medio día en ésa zona concreta del planeta. A lo lejos alguien le hizo señales de luz, tal vez con un espejo o un trozo de cristal. No sabía el código pero Ghul estaba completamente seguro de que las señales se las estaban haciendo llegar a él. "Una trampa", pensó, "en un planeta tan pobre deben abundar los carroñeros y canallas de todo tipo, tal vez tengan que ser los más despreciables de la Galaxia si sobreviven en un sitio como éste. Tendré cuidado y me gustará ver sus caras cuando se sorprendan al darse cuenta de que soy yo quien les está dando caza y no a la inversa." Se rió para sí mismo y caminó en sentido contrario a las señales luminosas.


Nilvaas Leernure
Nilvaas Leernure, el klatooiniano

Voso Teruna
Voso Teruna


EL COMBATE CONTRA EL SITH

Liliam Garcom observó a través de la mirilla telescópica de su fusil bláster al tipo de disfraz estrafalario que Jukassa les dijo que vendría con la intención de matarlos, a todos y a cada uno de ellos. Como Jace había predicho, el Sith se alejaría de la señal luminosa de Barrett Askellan.

Era sorprendente cómo el joven aprendiz de Jedi que era Jukassa había progresado, no sólo en su nivel, calidad y cantidad de poderes de la Fuerza, sino también en su madurez personal desde que hubiera desaparecido en el Templo Jedi. Él decía no recordar nada pero sólo Jukassa fue capaz de entrar en el Templo. Cuando estaban atravesando el túnel que conducía al mismo, Jace había cortado la cuerda que le unía a los demás con su sable de luz y luego había corrido para entrar solo mientras un repentino temblor sacudió toda la montaña y tuvieron que salir rápidamente del túnel para conservar la vida y para no quedarse atrapados, puesto que el túnel fue completamente sepultado por un derrumbe. Una semana después Jukassa apareció de forma súbita e inconsciente tirado en el suelo de uno de los túneles que habían excavado.

Él decía recordar cómo había entrado completamente solo al Templo, haber encontrado los valiosos cristales kyber que habían logrado vender en el mercado negro, y también parecía recordar cómo había construido su sable de luz gracias a varios volúmenes escritos por Jedis que versaban sobre ésta materia y que se almacenaban polvorientos y olvidados en el interior del Templo. Pero decía no recordar absolutamente nada de cómo había logrado entrar y parecía no recordar nada tampoco acerca de cómo había logrado salir... Se refería a estos hechos como "misterios de la Fuerza"...

También mencionó haber tenido unas visiones que le advertían de la presencia y la llegada de aquél Sith. Dijo que el Maestro Retell se le había aparecido y que le dio instrucciones precisas para derrotarlo... con la ayuda de todos. También dijo que el Maestro se había despedido de Jace y de todos los demás, pues éste Sith era muy fuerte y él en persona debía sacrificarse como parte del plan para derrotarlo. La "Acogedora", la nave de Retell hecha pedazos y estrellada en la superficie de Sheir-Vrett, daba testimonio de éste sacrificio. Ahora les tocaba a ellos, sería una lucha a vida o muerte y nada podía fallar para terminar con la no-vida de aquél ser que vestía de negro y que, según Jace, ya no sólo no era humano sino que, además, ni siquiera estaba vivo...

En su puesto de guardia, resguardada en su toldo de camuflaje, Liliam se dio la vuelta e hizo las señales luminosas acordadas a sus compañeros para avisarles de que el Sith se dirigía al lugar previsto y de que todo iba según lo planeado.

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Después de caminar durante tres o cuatro kilómetros, Darth Ghul empezó de repente a sentir vida, a sentir dos presencias poderosas en la Fuerza que le esperaban. Media hora más tarde llegó al lugar donde estaban aquellas personas que debían ser Jedis, o al menos debían tener un amplio entrenamiento en la Fuerza, y eso era más que evidente porque podía sentirlo.

Pudo ver a un klatooiniano con ropas de Jedi a un lado del camino que seguía, y al otro a un humano de piel negra que vestía también la ridícula toga con capa de los Jedi. Ambos esgrimían encendidos sus sables de luz de color azulado.

- Estáis locos si venís a enfrentaros a mí. - Dijo Ghul. - Pero supongo que debo sentirme afortunado, he venido a matar a un Jedi y me parece que voy a matar a tres. ¿Estáis aquí buscando el templo perdido de Sheir-Vrett?

- No vas a matar a nadie más, Sith. - Dijo el klatooiniano. - Estás a punto de encontrar tu final. No sabes nada, te crees muy poderoso pero no eres más que un ignorante... acerca de gran cantidad de cosas...

- Logramos encontrar el Templo de Sheir-Vrett, si... - Dijo Voso Teruna. - Y allí es donde hemos visto éste presente... y tu futuro... Prepárate para ser destruido, engendro de la Oscuridad.

Y diciendo esto los Jedis levantaron sus sables de luz a la vez... y retrocedieron.

Ghul sintió de repente peligro gracias a su conexión con la Fuerza, pero el peligro no procedía de quien blandía los sables de luz azulados sino que podía sentir cómo se acercaba a sus espaldas. Se movió rápido a un lado con lo que consiguió esquivar un fogonazo bláster que acabó en el suelo de roca y arena y que un francotirador le había disparado desde muy muy lejos.

Estaba más que claro que los Jedis pretendían tenderle una trampa, así que, en lugar de seguirles trató de localizar al francotirador y avanzó hacia su posición esquivando los disparos o deteniéndolos con sus sables de luz. Hasta que lo sintió... Peligro, de nuevo a su espalda. Se giró a tiempo para detener dos sables de luz. Eran azulados, pero ésta vez los blandía un tercer Jedi, un chico joven moreno y de tez clara.

- ¡Por fin! - Exclamó Ghul. - Jace Jukassa en persona.

- ¡El mismo! - Gritó el chico mientras sus dos compañeros Jedis se aproximaban para atacarle por los flancos. Al rodearle tantos Jedis los disparos del francotirador se detuvieron.

- ¡¡Jajajajaja!! Ni tres Jedis junto a un francotirador luchando codo con codo contra mí podréis derrotarme, es un combate muy desequilibrado, soy demasiado poderoso, soy demasiado fuerte para vosotros. - Se burló el Sith.

- Somos muchos más que cuatro. - Dijo Jace Jukassa para, a continuación, apagar sus sables de luz y cerrar sus ojos, concentrándose profundamente en la Fuerza.

Voso Teruna y Nilvaas Leernure supieron lo que tenían que hacer y se movieron para atacar al Sith. Éste bloqueó fácilmente los ataques y pareció divertirse con ello hasta que un sable de luz amarillo atravesó el pecho de Darth Ghul. A unos veinte metros de allí se encontraba Pria Jessex, quien extendió la mano y usó la Fuerza para recuperar su sable láser, que salió limpiamente del pecho del Sith y regresó con su dueña. Ahora lo veía claro. Jukassa se había concentrado en la Fuerza para enmascarar el ataque furtivo de la nueva Jedi que se había incorporado al combate. Pero, cuando el sable de luz amarillento salió del cuerpo de Ghul, éste volvió a reír, desafiante.

- ¿Pensáis que eso me ha herido? ¡¡Jajajajajajajajaja!! Hace mucho tiempo que he trascendido las necesidades y dolores de lo que fue mi cuerpo, ahora estoy totalmente por encima de la vida y de la muerte, del miedo y del dolor, de la carne y la materia... Ahora, nada ni nadie impedirá que más tarde o más temprano reclame vuestra esencia vital para alimentar la mía, para alimentar al lado oscuro...

- Oooohh, cállate ya. - Susurró Jace para volver a encender los sables de luz y atacarle.

Ésta vez, y como si recibieran órdenes mentales, Voso Teruna y Nilvaas Leernure se hicieron a un lado, para tomar un papel más pasivo en el combate, observando el baile de bloqueos y fintas de los dos sables de luz azules y los dos sables de luz rojos. Pronto Pria Jessex se unió al combate y Darth Ghul sintió la Fuerza extremadamente poderosa de aquella Jedi. Tanto es así que, cuando Pria llegó, Jace se hizo casi a un lado para dejar que ella llevara la iniciativa del combate. Pronto el Sith se descubrió a sí mismo retrocediendo, cediendo terreno y perdiendo el combate ante la Fuerza de cuatro Jedis unidos. Pero aún no estaba derrotado, Ghul aún tenía poder sobre los elementos.

En un segundo, el Sith se concentró en la Tierra que le rodeaba para dejar que le engullera y escapar así del combate que estaba a punto de perder. Allí podía sentir cavernas, grutas, tal vez fueran parte del antiguo templo Jedi que una vez existió en Sheir-Vrett, pero ahora le servirían para sorprender a sus enemigos, llevarles a un terreno que le fuera más favorable, dividirlos y asesinarlos uno a uno, ya que juntos habían demostrado ser demasiado poderosos...

- Bien - dijo Jace Jukassa mientras cerraba los ojos. - Se dirige al Templo, como así debía ocurrir... Puedo sentirlo, ahora el combate depende de mí y de la Fuerza. Gracias, amigos, no lo habría conseguido sin vosotros.

- Jace ¿estás seguro de que podrás destruirlo? Parece muy poderoso. - Le preguntó Pria Jessex.

- En el Templo el Maestro Retell me ayudará, además de la Fuerza luminosa del lugar. Lo derrotaré, no os preocupéis, el Maestro así lo predijo.

- Jace. - Le dijo Voso Teruna. - Que la Fuerza te Acompañe.


Darth Ghul
Darth Ghul

Jace Jukassa
Jace Jukassa



miércoles, 1 de julio de 2020

DAREDEVIL, LA SERIE DE NETFLIX



"And if this going to be my destiny
I don't want to wait till it comes to me
I will work so hard, my hands will hurt
I will pay my sins if so in hell"
(Y si éste va a ser mi destino
no quiero esperar hasta que me alcance,
trabajaré muy duro, mis manos sufrirán,
pagaré mis pecados si así debe ser en el infierno)

"Serenade", de Dover


Cartel de la temporada 1

Cartel de la temporada 2

Cartel de la temporada 3



Como ya comenté en alguna entrada anterior de éste, mi blog, Daredevil ha sido desde bien temprano uno de mis superhéroes favoritos. Supongo que es por la contradicción de que se trate de una persona ciega, un supuesto minusválido, pero solo supuesto, porque sí, es realmente ciego, pero ésta limitación la suple con supersentidos mucho más desarrollados de lo normal y un sentido tipo "radar" que le hace sumamente consciente de todo lo que le rodea. Vale, no puede "ver" en un sentido estricto, pero a su manera "puede ver" mejor que nadie. Las contradicciones del personaje no acaban aquí puesto que, pese a ser un abogado de día, no tiene reparos en trabajar "al otro lado de la ley" de noche para hacer justicia allí donde su trabajo no llega. Otra contradicción, la más llamativa, es la de ser un personaje positivo y católico vestido de diablo...

Con su agudo sentido del oído es capaz de detectar si una persona miente o no por sus latidos del corazón. Con su agudo sentido del olfato es capaz de oler el perfume de un matón de la mafia rusa cuando acaba de entrar en un edificio donde él está, muchas plantas por encima. Y su sentido "radar" le hace consciente de todo lo que le rodea en 360 grados a la redonda. Puede detectar a malhechores al otro lado de una pared, o esquivar un golpe o un disparo dirigido a él sin ni siquiera poder ver a su agresor...


Sentido radar de Daredevil


Por lo demás Daredevil es un hombre del todo normal, no tiene superfuerza, no vuela, no lanza rayos ni tiene ningún tipo de invulnerabilidad a los golpes o las balas. Así que sí, en el caso de que fueras capaz de alcanzarle con un arma de fuego Daredevil moriría, como cualquier hijo de vecino.

Su auténtico nombre es Matthew Murdock (comúnmente llamado por sus conocidos y allegados como "Matt" Murdock) y su historia fue mejorada y detallada por Frank Miller, cuando éste se hizo cargo del personaje allá por los años 80, unos veinte años después de que el personaje hubiera nacido para el mundo del cómic.

El joven Matt Murdock, cuando aún veía, tuvo la suerte o la desgracia de salvar a un ciego (qué paradoja) de ser atropellado por un camión que transportaba material radioactivo y que acabó estrellándose allí mismo, con lo que parte del material radioactivo se derramó en la calle alcanzando la cara y los ojos del joven Murdock. Éste fue el accidente que le dejó ciego pero que también le otorgó sus superpoderes.


Daredevil


Más allá de ésta historia, Frank Miller la adornó y mejoró, dándole matices de género negro y unas dosis de violencia, sordidez criminal y urbana poco vistas en los cómics de superhéroes. Hasta que llegamos a la serie que ha producido Netflix, donde al guión de Frank Miller se le ha sacado punta de tal manera que han logrado crear una historia que va más allá de los simples cómics de superhéroes para convertirse en un drama lleno de personajes complicados que nos muestran lo mejor y lo peor de lo que son capaces y que, por lo tanto, consigue hacer mucho más humana y "realista" el conjunto de la propia historia de Daredevil en sí.

De esta manera, el icónico traje rojo del "Hombre Sin Miedo", que es la muestra de identidad del personaje en los cómics, puede pasar a un segundo, a un tercero e incluso a un cuarto plano en gran parte de las tres temporadas de la serie, y convertirse tan solo en lo que el propio Matt Murdock, interpretado genialmente por Charlie Cox, llega a definir como "un símbolo".


Daredevil con su traje casero


Daredevil con su traje casero


Durante sus primeras incursiones en "la cocina del infierno", ya fuera para recabar información, para proteger a los inocentes o para perseguir a algún confidente, Matt Murdock siempre lleva el primer traje casero que él mismo se hizo (todo negro, para ocultarse mejor en la oscuridad). Entonces los periódicos y la gente empiezan a llamar a éste justiciero enmascarado como "el demonio de la cocina del infierno". 

Tras un breve y brutal encuentro con su mayor enemigo, Wilson Fisk (más conocido como Kingpin en los cómics, aunque en la serie no recibirá éste nombre hasta la tercera temporada), interpretado magistralmente por Vincent D'Onofrio, Murdock se da cuenta de que pelea en desventaja contra él, puesto que Fisk viste un cómodo traje extrañamente blindado, muy flexible y que simula ser un traje normal y corriente. Para igualar las tornas Matt decide visitar al sastre de su enemigo, un tal Melvin Potter, que está trabajando para Fisk coaccionado bajo amenazas. Es el mismo Melvin Potter que pudimos ver en los cómics de Frank Miller, quien confecciona el traje de Daredevil, pero, a diferencia de los cómics, éste no sólo se trata de un disfraz, sino también de una armadura. Es entonces cuando Matt Murdock le pide a Melvin Potter que confeccione para él "un símbolo" y ya que es "el demonio de la cocina del infierno" decide disfrazarse como tal.


Daredevil en combate


Éste es tan sólo un pequeño ejemplo de cómo los guionistas de Netflix han conseguido cerrar la historia de Daredevil de una forma mucho más plausible y "realista" que en los cómics, donde Matt Murdock decide vestirse de demonio para vengarse de los mafiosos que mataron a su padre por haberles desobedecido y no dejarse ganar en un combate de boxeo amañado.

Como bien señala Santiago García en su epílogo de "Born Again", los superhéroes no son creíbles, así que ¿cómo iba Netflix a rodar la serie de un superhéroe clásico e intentar hacerla creíble? Sería un sinsentido si no fuera por las innovaciones que Frank Miller trajo al género del cómic de superhéroes. Creo que ése fue el problema fundamental que la película Daredevil de Ben Affleck no supo atajar. El superhéroe hace mucho tiempo que dejó de ser un personaje creíble  tal y como lo era en las viñetas del cómic clásico (solo hay que recordar lo desgastado que estaba éste concepto en la década de los 80). La propia idea de un tipo "por ahí" con capacidades especiales disfrazado y "haciendo el bien" es increíble.

Pero eso cambió con Alan Moore y con Frank Miller. El arte gráfico de Moore nos dice que el cómic se merece algo mejor que las historias acartonadas y caducas de los superhéroes, que éstos "han muerto" o "deben morir", al menos por y para el bien del arte del cómic. Sin embargo, los cómics de Daredevil de Miller, con los que crecí, nos demuestran que es al revés, los superhéroes pueden existir, porque realmente son personas, si, es posible que vistan un ridículo disfraz, pero es la persona debajo del disfraz quien crea al superhéroe y no el disfraz por sí mismo.


Vincent D'Onofrio es Kingpin


En Netflix han seguido plenamente ésta premisa para hacer de Daredevil un superhéroe sin disfraz, ya que, durante las tres temporadas, Daredevil viste mucho más a menudo su primer traje casero negro que el icónico traje de demonio rojo. Es más, el aficionado a los cómics se llevará una desilusión como pretenda ver el Daredevil clásico reflejado en la pequeña pantalla, pues no verá más que a Matt Murdock enfrentándose al crimen sin traje de superhéroe y sin nombre de superhéroe, hasta el final de la primera temporada. Lejos de verlo como una traición, el aficionado a los cómics de Daredevil podrá respirar y ver reflejado en la pequeña pantalla el ambiente de los cómics como jamás se ha rodado. 

Es una historia que Miller pudo hacer cuando aún se podía innovar en los cómics de superhéroes. Ahora sería impensable leer en los cómics una historia tan violenta, cruda y "realista", a no ser en el cómic independiente, no en el de superhéroes, no, en el cómic de superhéroes ya no... Pero Netflix ha podido permitírselo y no ha desentonado en absoluto.


Deborah Ann Woll es Karen Page


Problema resuelto. Netflix ha conseguido hacer a un superhéroe creíble. Solo hay que esquivar hábilmente los elementos que no hacen creíble al superhéroe (su traje y sus superpoderes), postergando éstos elementos hasta conseguir que ellos mismos surjan como una evolución natural de la historia, para dar un respiro a los fans de toda la vida, aunque sea un respiro fugaz...

Bueno, muy bien, la serie de Daredevil de Netflix está muy pero que muy bien... ¿te queda algo más que decir sin hacer ningún spoiler, Carlos? Ya lo creo que sí. Los tiempos que vivimos para el arte audiovisual son tan contradictorios como una historia de Daredevil. No me estoy refiriendo al coronavirus y a las restricciones y medidas sanitarias que los gobiernos de casi todos los países han impuesto para evitar la expansión de la Covid-19, no, es algo que lleva ocurriendo desde mucho antes de que la pandemia estallase en el mundo...


Tensión sexual...


Durante mucho tiempo me he negado a pagar Netflix, a ver Netflix, y me baso en principios éticos que han volado por los aires para siempre (y más con el confinamiento obligatorio al que hemos tenido que someternos en España). Considero del todo injusto, abusivo y denigrante tener que pagar una cuota exclusiva para ver contenido audiovisual exclusivo. Sé que éste dinero Netflix lo ha invertido en contenido de gran calidad, pero, al final, no deja de ser el soborno que una mafia te pide por un servicio.

Mucho más insultante es saber que Netflix, aún ganando millones de euros en nuestro país (España) al año, tan sólo paga a la Hacienda pública española en impuestos totales poco más de 3.000 euros por todo el año. No solo es un soborno... es también un robo, un chantaje... y, tristemente, muchas más empresas se han sumado a, como yo las denomino, "las mafias de lo audiovisual"... Amazon, HBO, Disney +... Todas éstas mafias han venido para quedarse y, tristemente, hay que pagarles si quieres ver lo que ofrecen, pero no una entrada de cine o un DVD, no, un soborno en toda regla...

Esperemos que al menos empiecen pronto a pagar los impuestos que realmente les corresponde aportar a la Hacienda pública por lo que realmente ingresan durante todo el año en nuestro país... porque si no, como decimos en mi pueblo: "además de puta  seguiremos poniendo la cama"...


Élodie Yung es Elektra Natchios