martes, 24 de enero de 2017

EL CAMINO LUMINOSO (por Retell, maestro de Jedi)



Símbolo de los Jedi grises



PRESENTACIÓN

Durante más de dos mil años he sido maestro de Jedi, aunque hay quienes negarán tal hecho al enterarse de que soy uno de los Veinte Perdidos, que se exilió de la famosa Orden al poco tiempo de recibir mi título de "maestro Jedi", pero así es, aunque a ellos esto les pueda parecer una herejía.

El hecho de por qué aun no he muerto, debido a mi extrema vejez, es una incógnita incluso para mí mismo. Soy un Devlikk, una raza alienígena originaria del planeta Ord Radama, cuya longevidad natural máxima no suele sobrepasar los diez años. Mis plumas han envejecido hasta volverse completamente blancas, en vez de lo que debería ser su verde normal, color que se mantiene incluso durante la vejez de cualquier Devlikk, y mis huesos y articulaciones me duelen casi siempre y con todo gesto brusco que hago... pero no, no he muerto... todavía no...



Devlikk hembra


A muchos de aquellos que se hacen llamar "Jedis", y que imparten sus dogmáticas doctrinas canónicas, algunas cosas de todo lo que voy a escribir les parecerán osadas, inconcebibles o blasfemas, pero es la realidad de la Fuerza, por muy erróneo que a esos obtusos burócratas, chupatintas y "don importantes" que se hacen llamar "caballeros" les parezca.

Afortunadamente para la mayor parte de la galaxia, incluida para la propia Orden, ya hace mucho tiempo que he muerto de forma oficial, aunque abandoné Coruscant cuando contaba con cuarenta años de edad, algo de lo más sorprendente para un pequeño Devlikk como yo.

Me enorgullezco de todos los alumnos que he adiestrado, aunque me enorgullezco especialmente de aquellos jóvenes que profesaban la religión Sith y que encaucé hacia el lado luminoso de la Fuerza. Construir siempre es mucho más valioso que destruir y también mucho más difícil. Por eso cuando la confrontación es inevitable el resultado de la muerte de cualquiera de las dos partes es desalentadora, sin embargo, quien resulta en verdadero vencedor del conflicto es aquel que consigue un acuerdo, un pacto, o al menos, algún tipo de tregua. Quien consigue convencer a los demás en lugar de matarlos es siempre el mejor guerrero, o, como decía el juez Culoph de Tython: "la mejor espada es la que no se desenfunda".


Meditando en la Fuerza


UN POCO SOBRE MI

Ya cuando era un simple aprendiz de Jedi, o "padawan", como los llaman los de la Orden, predije la caída de la misma. Al principio ni yo mismo me lo creí pero las visiones se hicieron día a día más claras, urgentes y alarmantes. Nadie me creyó, ninguno de los "profetas Jedi" veía en el futuro lo que yo, así que me callé y continué con mi instrucción sufriendo espantosas visiones del futuro en silencio.

Nunca entendí por qué la sede de todos nuestros templos, y también nuestro templo más importante, estaba en la capital de la galaxia. Era una estupidez. Coruscant no era un buen planeta para aprender a ser Jedi. Es un planeta ruidoso, bullicioso, lleno de estímulos perjudiciales para los aprendices y está demasiado cerca de la política y de los políticos...


El antiguo Templo Jedi en Coruscant


Siempre fui contrario a que los Jedi sirvieran de cuerpo de seguridad de la política de la galaxia y siempre me opuse al excesivo, innecesario y perjudicial contacto que los Jedi teníamos con los políticos, la política y sus fuerzas militares. En mi humilde opinión, nuestra caída era algo que iba a pasar con toda claridad. Habíamos puesto una diana en nuestras espaldas y en la que debería ser nuestra casa, el templo de los templos. Nuestros enemigos solo tenían que disparar y acabar de una vez por todas con todos los Jedi. Eramos el blanco más fácil de la galaxia. Por eso no me muerdo la lengua al calificar a los antiguos y difuntos Jedis como lo que realmente eran: estúpidos, muy muy estúpidos...

Cuando me otorgaron el vacío título de "Caballero Jedi" me llamaron "Jedi Gris" por mis opiniones contrarias al Consejo... títulos estúpidos, nombres estúpidos... Les servirían a ellos para etiquetarme, para calificarme como a un miembro descontento con lo que debería ser la versión "oficial" de la Orden, pero a mí no me servían para nada...

Mucho me reí cuando colgué los hábitos y decidí seguir mi propio camino lejos del horrible Coruscant y del Consejo lleno de ancianos estúpidos. Entonces me llamaron "Perdido" ¡Perdido yo! ¡Un Devlikk! Los sentidos de los Devlikk nos mantienen siempre conectados con el norte magnético de cualquier planeta en el que nos encontramos... Otra prueba de lo obtusos que eran y de lo equivocados que estaban puesto que, ya por aquel entonces, mi sentido magnético comenzaba a englobar a toda la galaxia. Podía estar enfadado, contrariado, descontento, deprimido, pero no, no estaba perdido, nunca lo he estado y hasta donde yo sé soy el único Jedi que siempre he sabido donde estoy, lo que estoy haciendo y el por qué lo hago. Desde mi punto de vista ellos eran los que estaban "Perdidos" y, con toda la pena de mi corazón, esto acabó demostrándose...


El Antiguo Templo Jedi de Onderon


SOBRE LOS SABLES DE LUZ

Cuando por fin pude entrenar a un joven sensible a la Fuerza, lejos de las dogmáticas decisiones canónicas del Consejo Jedi, lo hice según unos criterios mucho más instructivos, educacionales y constructivos de lo que tenían por costumbre hacer aquellos que se hacían llamar "Jedis".

En mi opinión, en la instrucción canónica de la mayor parte de los aprendices se le daba demasiada importancia al combate con sable de luz, a su construcción y a su uso en general. Lo que a mi entender ocurría es que la mayor parte de los maestros no se daban cuenta de que el sable de luz era una herramienta para un fin mayor, no estaban mal éstas enseñanzas por sí solas, lo que estaba mal, a mi entender, era su enfoque. Gracias al sable de luz un aprendiz puede adquirir una primera disciplina mental y física para llegar a una concentración profunda con la Fuerza, pero hay que dejarles bien claro a los aprendices que mediante éstos ejercicios no deben canalizar sus emociones, deben aclarar su pensamiento para alcanzar su "yo" verdadero, para poder escuchar su propia voz dentro de la Fuerza y distinguirla de las demás voces.


Aprendiz de Jedi


Además los ejercicios con ésta arma deben servirle al aprendiz para que sea consciente de sus habilidades especiales, para que coja confianza en sí mismo, y también para hacerle entender que sus habilidades especiales, es decir, su especial conexión y sensibilidad con la Fuerza, pueden usarse de formas diferentes. Hay que enseñarles a los aprendices que ese objeto que sostienen es un arma, pero que si la quieren usar para herir, matar o destruir no están aprendiendo nada y no van a poder ser nunca Jedis, puesto que los Jedis usan las armas (el sable de luz, o cualquier otro arma) para defender, defenderse a uno mismo o a los demás, nunca para atacar. Todo acto o movimiento agresivo que se enseñe a los aprendices solo servirá para alimentar las filas del lado oscuro.

Otro interesante aprendizaje que los alumnos pueden obtener de los sables de luz es la forma en la que la Fuerza se conecta (y al mismo tiempo está conectada) con todo, incluido lo inorgánico. Una interesante prueba para los aprendices es darles los mandos de una nave espacial y decirles que tienen que encontrar el planeta sagrado de Ilum, allí donde encontrarán lo que yo llamo el "corazón de su espada". El alumno debe concentrarse profundamente en la Fuerza y encontrar primero el camino correcto hacia Ilum, una vez hecho esto el aprendiz está preparado para la siguiente prueba: encontrar en el interior del planeta un cristal de la Fuerza con el que construir su sable láser.


ILUM


Paisaje de ILUM


En Ilum el alumno obtendrá importantes e instructivas visiones mediante la meditación, solo mediante la correcta meditación el aprendiz será capaz de encontrar en la naturaleza un cristal de Fuerza con el que construir su arma. Me gusta decirles a los aprendices que el cristal les escoge a ellos y no a la inversa, aunque en realidad es como una relación simbiótica, es decir, el Jedi necesita una materia prima natural para construir su arma y el cristal de Fuerza "necesita" ser encontrado. Al principio tal vez los alumnos no se percaten pero con el tiempo se darán cuenta de que la intensidad y vibración de la Fuerza del cristal que han escogido es muy similar a la intensidad y vibración de su propia Fuerza interior. Es como una llamada, todo Jedi bien entrenado tiene la capacidad para encontrar el cristal que la naturaleza de la Fuerza ha creado para él y que siempre está esperando ser encontrado.

Una vez encontrada la materia prima el alumno debe alinearla, mediante la concentración absoluta en la Fuerza, entre una célula de energía, un ensamblaje de la lente y una matriz emisora, todo unido a un mango. Todas las piezas deben fundirse a nivel molecular mediante el uso de la Fuerza, lo cual es muy difícil y solo un Jedi correctamente entrenado logrará tal prodigio de la mecánica. Una prueba digna del valor de un auténtico Jedi.

Los Sith crean sus espadas láser de forma artificial y esto es una prueba de su egoísmo, su intolerancia, su ignorancia y su equivocación. En vez de buscar un cristal de forma natural, es decir, aceptar lo que la naturaleza nos depara, calientan elementos en estado puro en una forja de la progenie y, a través de la meditación en el lado oscuro, consiguen obtener un pequeño cristal sintético de color rojo que utilizan para crear sus horrendas y artificiales armas, capaces de sobrecargar la matriz de energía y "romper" la espada láser de un Jedi. Por eso hace mucho tiempo que yo uso el mío exclusivamente para adiestrar a futuros Jedis. La Fuerza es mi aliado y no temo las argucias y artimañas de los Sith, que siempre buscan la confrontación física, son igual de patéticos que un niño con una pataleta. Poseo mi largo bastón de madera imbuido en energía de la Fuerza, es la única herramienta física que necesito ya sea para apoyarme o para defenderme. Pero considero que los sables de luz son útiles... para los aprendices...


Construyendo un sable láser


SOBRE LA FUERZA

Durante los varios milenios en los que he podido vivir he observado que la Fuerza sigue un patrón en la galaxia. Me refiero a que la Fuerza siempre tiende hacia, y busca, un equilibrio entre el lado luminoso y el lado oscuro. Contrariamente a lo que los antiguos Jedis enseñaban, y lo que pueden seguir enseñando los que siguen las enseñanzas canónicas, la Fuerza luminosa no es la auténtica naturaleza de dicha energía. La Fuerza tiene también un lado negativo y, lejos de lo que buscaban los antiguos Jedis, éste lado negativo no se puede eliminar ni destruir, forma parte de la galaxia como la sombra que lógicamente produce la luz de toda estrella.

Durante los diferentes periodos históricos de la galaxia el equilibrio entre el lado luminoso y el lado oscuro parece haberse roto en favor de uno u otro lado, pero yo no lo creo del todo así. Cuando uno se esmera en emitir más luz las sombras no desaparecen, pueden llegar a alejarse hasta que parecen no existir, o se desdibujan de manera que parece que ya no están ahí, pero siguen ahí, no han desaparecido y el que crea esto se autoengaña o es un estúpido. Donde hay luz hay sombra, donde hay sombra hay luz, es decir, mientras los Jedis sigan existiendo también lo harán los Sith y viceversa.


Tres señores de la extinta especie Sith


El que la galaxia disfrute de democracia y libertades no significa que deje de existir la injusticia y la esclavitud. Puede que haya épocas en las que éstas injusticias y esclavitudes sean más difíciles de encontrar, pero siguen existiendo. Es más que claro que los Jedis siempre buscamos el difundir la libertad, la democracia y el bienestar social a toda la galaxia, pero donde nosotros buscamos eso hay otros muchos que buscan todo lo contrario y no hablo necesariamente de los Sith. Siempre habrá todo tipo de criaturas e individuos que buscan enriquecerse a costa de los demás o explotar sus privilegios hasta límites inconcebibles, con lo que perjudican al resto de la galaxia.

Los Jedis somos finitos y tenemos límites, por mucho que luchemos por llevar la luz a todos los sitios debemos también descansar y habrá sitios a los que no lleguemos. Reconocer que existen las sombras, que siguen ahí, y que lo seguirán haciendo por mucho que luchemos en su contra, no significa rendirse, significa admitir la realidad y con ella también nuestros defectos y límites, es decir, por mucho que éstos no nos gusten y los neguemos no dejarán de existir.



Lord Sith y su aprendiz


RECLUTAMIENTO DE UN APRENDIZ DE JEDI

Hay otro gran error que los adeptos a la Orden Jedi canónica han cometido desde siempre y éste es el apartar a niños pequeños lejos de sus familias. Aunque éstos niños tengan habilidades innatas de la Fuerza, muy muy poco comunes, no se les puede separar de sus familias en nombre de la Fuerza, no, no y no...

Primero, nadie, excepto sus padres o tutores, deben decidir qué es lo mejor para ellos y donde serán mejor educados. Segundo, a nadie, incluyendo a los adultos, se le puede obligar a seguir un camino que no ha escogido. Tercero, no conviene forzar la voluntad de la Fuerza, si la Fuerza lo estima oportuno una persona con sensibilidad especial a la misma elegirá convertirse en Jedi, de lo contrario torceremos el destino de una persona que debe estar en un lugar determinado y hacer cosas que pueden gustarnos o no, pero que deben llevarse a cabo, es la voluntad de la Fuerza y por muy Jedis que seamos no tenemos por qué comprenderla, ningún Jedi y su voluntad está por encima de la Fuerza.


Maestra de Jedi y su aprendiz


Por lo tanto el reclutamiento de un nuevo aprendiz de Jedi debe surgir y no debe forzarse. Los destinos de maestro y aprendiz deben estar unidos. Podemos encontrar a un joven especialmente prometedor e intentar convencerlo para que aprenda los secretos de la Fuerza y se convierta en un Jedi pero no, no debemos elegir por él, él mismo debe tomar una decisión. Nuestra labor se basará en informar al joven, en orientarle y darle toda la información posible para que escoja libremente. Hasta que decida convertirse en nuestro aprendiz el joven debe decidir por sí mismo qué es lo mejor para él.

Si hubiéramos hecho las cosas así desde siempre la mayor parte de la población no nos hubiera olvidado con tanta facilidad tras las purgas del emperador Palpatine. Si hubiéramos hecho así las cosas el poder del lado oscuro estaría ahora difuminado en manos de unos pocos adeptos estúpidos, desinformados, equivocados e ignorantes. De ésta manera los pocos adeptos del lado oscuro que existieran serían fácilmente reconducidos hacia el lado luminoso, o, por lo menos, acallados y corregidos.

Otro error al ofrecer entrenamiento en las habilidades de la Fuerza es pensar que ese entrenamiento debe desembocar necesariamente en producir un Jedi completamente entrenado... no. Es posible que un humano anciano descubra a sus setenta años de edad que tiene especial sensibilidad con la Fuerza y que desee recibir cierto entrenamiento Jedi, aunque sepa que nunca se convertirá en uno de ellos. No debe haber ningún problema en prestarle ayuda en ésta labor, siempre que nos sea posible.


Meditando en la Fuerza


lunes, 23 de enero de 2017

JANE EYRE



Cartel de la película


"... pero la realidad es que las mujeres sienten igual que los hombres, que necesitan ejercitar sus facultades y desarrollar sus esfuerzos con sus hermanos masculinos..."

Charlotte Brontë, Jane Eyre (1847), capítulo XII.



Gracias a mi actual pareja he conocido, y podido admirar, la belleza de una gran película llamada "Jane Eyre", basada en la novela del mismo nombre escrita por Charlotte Brontë y dirigida en 2011 por Cary Joji Fukunaga.

Tras haber intentado leer, infructuosamente, la novela en la que se inspira y haberme sentido un poco decepcionado por la misma, he decidido escribir éste artículo prescindiendo de su lectura total y hablar de la película que Cary Joji Fukunaga, junto a su equipo de trabajo y demás colaboradores profesionales, realizó.


Fotograma de "Jane Eyre"


Antes de haber visto la película "Jane Eyre", lo único que era consciente de conocer sobre su director era la realización que llevó a cabo sobre la interesante (y fascinante) serie televisiva "True Detective" (2014). En la primera temporada de True Detective (la única que he visto) el espectador se ve inmerso en un ambiente espeso, enigmático, ensoñador, perturbador, oscuro, pero al mismo tiempo poderosamente atractivo, cargado de referencias literarias que beben directamente de El Rey de Amarillo, obra escrita por Robert W. Chambers en 1895, y de las que comparten su estilo como Un habitante de Carcosa (1888) de Ambrose Bierce o toda la saga denominada del "Horror Cósmico" de Howard Philips Lovecraft, a la que soy un gran aficionado.

Pero lo bueno de la primera temporada de ésta serie no es sólo la historia y su ambiente, sino también los personajes y sus interpretaciones, personajes que luchan por moverse en ésta espesura narrativa utilizando sus fuertes personalidades como armas con las que abrirse paso hacia la verdad de los desconcertantes crímenes que deben investigar.

En "True Detective", Fukunaga hace un trabajo impecable y demuestra su maestría realizando un gran trabajo en la adaptación, para el mundo audiovisual, de la interesante historia creada por Nic Pizzolatto, de la que he decir que, a pesar de su brillante presentación y desarrollo tiene una conclusión no sólo confusa sino además totalmente insatisfactoria. Pero de todos éstos errores no tiene ninguna culpa su director, sino su guionista, Pizzolatto, y mucho me temo que también su productor y protagonista, el propio Matthew McConaughey.




Charlotte Brontë me "sonaba", antes de llegar a Jane Eyre, de haber sido la coescritora (junto a su hermana) de Cumbres Borrascosas (1847). Es decir, desde mi mayor ignorancia hacia la autora, la asociaba a lo peor de las historias melodramáticas románticas, llenas de clichés y llenas también de cosas totalmente accesorias a una auténtica historia digna de ser contada. Cual ha sido mi sorpresa al descubrir que también fue autora de Jane Eyre, en cuyas páginas dejó una visión propia sobre su condición, una visión llena de dignidad, sensibilidad y humanidad, una auténtica historia digna de ser contada.

Pero ésta historia literaria tiene aspectos propios de la época en la que está escrita, lo que la acerca a la literatura del romanticismo, lo que la aleja de la literatura contemporánea y lo que, también, hace que a mi mente le cueste mucho leerla con suficiente regularidad, interés y atención. Por esto prefiero quedarme con la adaptación cinematográfica que Fukunaga hizo sobre la novela ya que, en mi humilde opinión, se queda con lo esencial que hace buena a la historia que ideó Brontë y la "limpia" de episodios totalmente accesorios o demasiado insignificantes como para tener importancia en la historia.




Fotograma de "Jane Eyre"


Para empezar a criticar la película en su comparación con el libro, empieza mucho mejor, vemos como una mujer (interpretada por una genial e inmensa Mia Wasikowska) huye de una mansión y vaga desconsolada en medio de la campiña inglesa llena de una espesa niebla... Atravesando el hermoso paisaje cae la noche y llega muerta de frío, famélica y sin energías, a una casa humilde en donde la acogen y la ayudan a entrar en calor. Ésta misteriosa mujer resulta ser Jane Eyre, quien desea olvidar su pasado y no tener que responder a las preguntas de sus anfitriones, el pastor John Rivers y sus hermanas, quienes sienten una tremenda y muy normal curiosidad hacia ella.


El resto de la película es un flashback desarrollado hasta su tramo final, en el que Jane recuerda su vida y, concretamente, los hechos y circunstancias que la hicieron huir de Thornfield Hall, donde había sido contratada como institutriz por el rico y apuesto Edward Rochester (interpretado por un gran Michael Fassbender).




Fotograma de "Jane Eyre"


Más allá de ésta sinopsis podemos ser testigos de la fortaleza, valía y anhelos de una mujer humilde, aunque educada, en la Inglaterra de mediados del siglo XIX. La película, mucho mejor que la novela, nos hace partícipes de los dolores, sufrimientos, dudas, conquistas y satisfacciones de Jane hasta su desenlace (que no estropearé). Es más que evidente que el gran motor de la historia tiene un carácter autobiográfico, y me refiero a los propios anhelos (que no vivencias) de Charlotte Brontë, quien en una carta le decía a una amiga "Yo estoy segura de que nunca he alcanzado la verdadera contricción"... Pues bien... Jane Eyre es la contricción y contención puras y personificadas y muy bien reflejadas en la piel de Mia Wasikowska.


Brontë había recibido una dura y estricta educación metodista, en la que el ser humano nace manchado por el pecado y solo una vida de privaciones y contricción pueden salvar el alma a los ojos de Dios. Es más que comprensible que un director de ascendencia japonesa se sintiera atraído por ésta historia, en la que la contricción y contención son fundamentales (al igual que para comprender la sociedad japonesa) para comprender la mente y la figura de Charlotte Brontë y la de su alter ego Jane Eyre.



Fotograma de "Jane Eyre"

La gran dirección de Fukunaga consigue convertir el paisaje y la arquitectura (vistos como distintos aunque complementarios) en unos personajes más de la narración y el espacio que rodea a los personajes de carne y hueso comparte su protagonismo con planos largos o generales de lo más acertados y necesarios para el desarrollo de la historia.


La iluminación natural con la que está rodada la película no hicieron el trabajo de Fukunaga fácil pero fue éste un reto que resolvió con maestría y le otorgan a la misma un acabado formal que dota a la narración de verosimilitud y "realismo", un realismo en lucha con el tratamiento ominoso de la niebla y cierto carácter enigmático de la propia Eyre o, en éste caso, de Wasikowska.



Fotograma de "Jane Eyre"


Podríamos decir que la película se articula visualmente en un hermoso y fantástico diálogo, más que una confrontación, entre "lo natural" y "lo arquitectónico", entre "lo enigmático" y "lo real", entre Jane Eyre y Edward Rochester, entre "lo femenino" y "lo masculino"... Visto, claro está, desde el punto de vista femenino... pero un punto de vista totalmente comprensible, agradable (en ocasiones, no todas) y conmovedor para cualquiera.

Me despido ya volviendo a agradecer a mi pareja que me haya permitido conocer y disfrutar de ésta película... un auténtico lujazo de buen cine.



Cartel de la película

viernes, 23 de diciembre de 2016

ROGUE ONE: UN PELICULÓN DE STAR WARS



Cartel de la película


"Las rebeliones se basan en la esperanza".
 Cassian Andor (Diego Luna) y Jyn Erso (Felicity Jones) en "Rogue One: una historia de Star Wars".


Hace unos días leí en el diario "La Nueva España" una crítica bastante pesimista de Tino Pertierra sobre "Rogue One: una historia de Star Wars", un crítico de cine muy bueno y con el que suelo coincidir bastante... pero no puedo coincidir contigo en el caso de ésta película, Tino...

Tino Pertierra criticaba la música, que en éste caso no ha sido compuesta por John Williams, y decía que el compositor inicial fue relevado y al nuevo (Michael Giacchino) solo se le dio un mes de plazo para terminar su trabajo... ¿Y? ¿Cual es el problema? Es Star Wars, lo único que tiene que hacer cualquier compositor de la saga es leer las muchas partituras que Williams ya ha hecho y adaptarlas ligeramente... Pues bien, yo no he escuchado nada que me desentonara con el universo Star Wars viendo "Rogue One".

Fotograma de "Rogue One: una historia de Star Wars"

Que si la película podía haber sido más oscura, más cruda, más realista, más violenta, como parece haber sido la intención del director, puesto que al parecer a Disney (que tiene los derechos de Star Wars) no le gustó la versión del director y tuvo que rodarse de nuevo el 40% de la película... ¿Cual es el problema? ¡¡¡Estamos hablando de Star Wars!!! El universo en el que el conflicto se intercala con chistes, con romances y con todo tipo de aventuras que pueden venir a cuento... o no...

Que si al final los héroes se "enrollan", o se enamoran o lo que sea que hagan dos personas que ¡OJO SPOILER! están a punto de morir y son plenamente conscientes de ello... ¡¿Qué?! Yo no he visto nada raro... Por favor ¡¡Es Star Wars!! ¡¡Hay alienígenas!! ¡¡Naves espaciales!! ¡¡Poderes que van más allá de lo humano, de lo físico y de la ciencia!! ¿En serio te parece raro o discordante que dos personas a punto de morir se hagan ojitos, Pertierra? Yo no veo nada raro...

Por si fuera poco, una vez sentados en la butaca y cuando comienza la película va una chica desconocida sentada en la fila detrás de la mía y dice "¿pero si no hay las letras del principio no es una peli de Star Wars, no? ¿donde están las letras?" ¡¡NOOO, NO HAY LETRAS DEL PRINCIPIO ¿Y QUÉ?!! Acaba de empezar la peli, chica, mira lo que han creado para ti, disfruta y deja de buscarle tres pies al gato...

Fotograma de "Rogue One: una historia de Star Wars"

Pues para comenzar a desmontar todas éstas reticencias hacia "Rogue One"... no hay letras del principio... ¿Y qué? Había letras del principio en "La Amenaza Fantasma" y ni las entendí ni la película las necesitaba, porque para ver semejante tontería de Star Wars hubiera sido mejor no ver nada...

Lo que veíamos en "La Amenaza Fantasma", tras esa retahíla de letras que no explican nada y que son de lo más innecesario, era NO-STAR WARS, y me refiero concretamente a la no Guerra... ¿no se supone que esto es "La Guerra de las Galaxias"? ¿Donde está la Guerra en "La Amenaza Fantasma"? En cambio vemos a unos Jedi convertidos en recaudadores de impuestos de la República o ejerciendo de "cobradores del frac" en vez de ser los sacerdotes, los sabios y mentores que se suponía que eran en la trilogía clásica... Y quien diga "bueno, luego hay Guerra" no está del todo en lo cierto porque "Las Guerras Clon" no pueden ser unas guerras de lo más despersonalizadas y alejadas de nosotros. "Las Guerras Clon" apenas nos pueden resultar comprensibles y con las que difícilmente podemos empatizar porque es un conflicto entre androides, es decir, máquinas, y clones, es decir, una persona "repetida" miles o millones de veces... Por lo tanto ¿dónde está el sufrimiento de una guerra real? ¿los droides sufren? los clones pueden sufrir pero no tienen mucho que ver con una persona real o "irrepetible"... Si a eso le añadimos naves espaciales, alienígenas, planetas muy alejados de la Tierra y poderes sobrenaturales... ¿a alguien pueden interesarle "Las Guerras Clon"? Desde luego a mi no, o al menos no tanto como "La Guerra Civil Galáctica"...

Fotograma de "Rogue One: una historia de Star Wars"

Por el contrario, durante "La Guerra Civil Galáctica", que sirve como fondo al drama familiar que se cuenta en la trilogía original y clásica, podemos ver un conflicto "real", entendiendo como "real" la lucha entre personas de carne y hueso, con sus diferencias y sus similitudes... Los dilemas morales que supone matar y morir en un conflicto bélico, el sufrimiento de los que matan y el de los que mueren... Y es en esto donde "Rogue One: una historia de Star Wars" se para, es esto lo que tiene interés en contar la película en cuestión, lo que me parece su GRAN ACIERTO.

Si a eso le añadimos que la película termina de atar cabos sueltos dejados en la trilogía original y clásica, cerrando mucho mejor los detalles de la "futura" "Batalla de Yavin", el acontecimiento más importante de lo que se ha llamado "universo expandido" de Star Wars, opino que "Rogue One" es la mejor película de Star Wars desde que en 1983 se estrenara "El Retorno del Jedi".

Fotograma de "Rogue One: una historia de Star Wars"

Además, "Rogue One" se resuelve con un gran número de efectos especiales mucho más caseros y artesanales que los digitales, dando un resultado muy similar a las películas clásicas y originales (parece que hay que recordar que ese fue uno de los GRANDES ACIERTOS de la saga) y, por lo tanto, el resultado es mucho más "realista" que el de los efectos digitales, que no termino de creerme, y de los que tanto se ha abusado en las "precuelas" y en el episodio VII, "El Despertar de la Fuerza".

Por cierto, y hablando de Guerra, si tratamos el conflicto traído a ese episodio VII, llamado "El Despertar de la Fuerza", le falta un trasfondo histórico que lo sustente, es como un pastiche, es cierto que el Imperio Galáctico ya no existe porque ha perdido "La Guerra Civil Galáctica" y ya no es un rival posible... pero ¿"La Primera Orden"? ¿de donde surge? ¿y cómo?... Supongo que irán resolviendo estos asuntos en posteriores entregas de la saga pero a día de hoy es un conflicto demasiado ficticio que no me acabo de creer...

Fotograma de "Rogue One: una historia de Star Wars"

Soy consciente de que "Rogue One: una historia de Star Wars" puede ser la última oportunidad que tengo de ser testigo de el auténtico y genuino conflicto del "universo expandido", de la auténtica y genuina Guerra de "La Guerra de las Galaxias", y eso puede que no me haga igual de imparcial de lo que puede serlo Tino Pertierra, mi afinidad a la saga me puede y, en este caso, la película ha mejorado con mucho mis expectativas.

No me queda nada más que decir sin empezar a hacer más spoilers así que simplemente me despediré dándole las gracias a Disney por haberle "quitado" de las manos Star Wars a su creador George Lucas, quien últimamente se había servido de su obra para resolver los problemas económicos que le supuso su divorcio, en vez de para "regalarnos" auténtico arte cinematográfico, y dándole las gracias a todos los implicados en el proyecto de "Rogue One: una historia de Star Wars", habéis hecho que al menos un fan de la saga, yo mismo, se vuelva a interesar por la misma. En serio,  Muchas gracias.


Póster de "Rogue One: una historia de Star Wars"

martes, 29 de noviembre de 2016

LA LLEGADA, CRÍTICA DE LA PELÍCULA



Cartel de "La Llegada"
Cartel de la película


Tras este gran parón veraniego y otoñal, en el que un precario como yo ha tenido la fortuna de trabajar bastante (por no decir mucho), retomo mi blog para hablar de una película que me ha conmovido muchísimo: "La Llegada", recientemente estrenada en cines, de Denis Villeneuve y protagonizada por Amy Adams, Jeremy Renner y Forest Whitaker.

La sinopsis de la película parece la de una película de ciencia-ficción más, con contacto alienígena incluido, pero es algo más que eso... La narración se conduce a través de la experiencia de su personaje protagonista: Louis Banks (Amy Adams), una experta en lenguajes que es contratada por el gobierno de los EE.UU. para que les ayude a comunicarse con los tripulantes alienígenas de una nave extraterrestre que ha aparecido, de repente, suspendida a pocos metros de una enorme pradera en Montana. Otras once naves idénticas han aparecido en diferentes países y el problema no es sólo la dificultad de comunicarse con sus tripulantes sino que se plantea también el problema de que los demás países enfocan, o pueden enfocar, su comunicación con los alienígenas de forma más agresiva (también con sus homólogos humanos) lo que podría arruinar ésta oportunidad única de comunicarse con una inteligencia diferente a la del planeta Tierra o incluso podría generar un posible conflicto "intergaláctico".


Fotograma de "La Llegada"


Louis Banks tiene entonces que trabajar a contrarreloj para traducir las palabras, y lo que es más o igual de importante, traducir también las intenciones de estos seres de otro mundo antes de que la impaciencia y la estupidez de los humanos arruinen esta oportunidad única.

Esta es la sinopsis... Quien espere ver algo más truculento, más violento y artificioso saldrá muy decepcionado... Desde el comienzo de la película somos conscientes de que ésta es intimista y de ritmo más pausado, muy alejada de esas "Independence Day", "Encuentros en la Tercera Fase" o "La Guerra de los Mundos", no... A través de ese ritmo pausado y de una música y efectos sonoros muy bien pensados y utilizados vemos cómo Louis Banks va enfrentándose a todos los problemas que se le presentan... Y a algo más puesto que será consciente de que tendrá que enfrentarse a profundos dilemas personales que sirven para hacernos la siguiente pregunta: "¿Si pudieras ver toda tu vida de principio a fin cambiarías algo?"


Fotograma de "La Llegada"


Sin entrar a destripar más la película (porque sería un auténtico crimen hacer algún tipo de spoiler de la misma) me gustaría destacar que ésta no es una película de ciencia-ficción más, ésta es una película de humanidad-ficción y creo que es una gran reivindicación de las humanidades como una ciencia más, igual, o quizás, más importante que las propias ciencias cuando de tratar con otros seres inteligentes (sean de donde sean) se trata.

Hasta ésta película toooodas las películas de ciencia-ficción han tenido una visión eminentemente de ciencias... es decir, al tratar con seres inteligentes de otros planetas (en la inmensa mayor parte de los casos muy superiores tecnológicamente que nosotros) los datos que priman son cosas tales como: tamaño, forma, composición química, funcionamiento de su tecnología y/o armas... Cosas cuantitativas, no cosas cualitativas como plantea ésta película, tales como cuáles son sus motivos para haber hecho el viaje hasta aquí ¿qué es lo que quieren de los humanos o de la Tierra?


Fotograma de "La Llegada"


El desenlace es sorprendente y conmovedor y nos da una lección humanística impagable: no hay mejor herramienta (para ser realmente inteligente, claro) que el lenguaje. El lenguaje es lo que nos convierte en inteligentes y lo que nos permite hacer la guerra y destruir a los demás o cooperar con y ayudar a otros seres inteligentes. Es desde este punto de vista desde el que aprendemos que si mañana aparecen en éste planeta seres inteligentes que tienen poco o nada que ver con nosotros los humanos, y que han atravesado la inmensidad del espacio exterior para encontrarnos, el lenguaje, y las ciencias humanísticas en general, van a ser indispensables para, primero, entenderlos, en el sentido más amplio de ésta palabra, y segundo, y necesariamente posterior, para luego cooperar con ellos, ayudarlos o todo lo contrario, para combatirlos.

En serio, animo a todo el mundo a ver ésta película, es una gozada.


Cartel de "La Llegada"

miércoles, 1 de junio de 2016

300, FRANK MILLER Y LA CULTURA GRIEGA ANTIGUA (JUNTOS PERO NO REVUELTOS)



Cartel de la película



El éxito del filme "300", basado en la novela gráfica homónima de Frank Miller, es generador de toda una estética nueva sobre el mundo clásico grecolatino, en el cine fundamentalmente, pero también lo he visto en videojuegos, de hecho el último videojuego que he descargado para mi teléfono móvil se llama "Dark Lands" y advierto, es muy, muy adictivo y le debe muchísimo al nuevo enfoque visual de Frank Miller sobre el mundo antiguo que volcó en su "300".


Ya que no he encontrado un enlace que hablase sobre el juego dejo aquí este vídeo para los aquellos interesados en averiguar más cosas sobre el videojuego del que estoy hablando.







Puede observarse cómo el juego usa de forma generalizada los colores "fríos" negro y blanco en su contraste con el color "cálido" del rojo de la sangre, que destaca por encima de todo lo demás. ¿Acaso no hemos visto éste esquema de colores básico en "Sin City", una de las obras maestras del cómic de Frank Miller? Aunque aquí la estética parece tomar referencia también de las "figuras negras" de la cerámica griega antigua.

Volviendo al "300" de Frank Miller, espero que todo el mundo se haya dado cuenta de que la película no refleja fielmente los hechos históricos que rodean a la Batalla de las Termópilas y que realmente sólo refleja los acontecimientos que suceden en la novela gráfica que Miller creó, basada, a su vez, en los hechos tal y como los narraron los historiadores del helenismo.

El helenismo abarca desde el reinado de Alejandro Magno (del 336 al 323 antes de nuestra era) hasta la invasión de Macedonia por los romanos, sucedida en el 148 antes de Cristo. Por aquel entonces el mundo que los antiguos griegos habían creado se encontraba en una profunda crisis, los griegos eran conscientes de que el mundo, tal y como lo conocían hasta ahora, se estaba muriendo, se estaba extinguiendo y su cultura estaba siendo desplazada por otras (entre las que acabaría por triunfar la civilización de la Antigua Roma).


Cerámica de las "figuras negras"


Cerámica de las "figuras negras"


Cerámica de las "figuras negras"



En el arte ésta consciencia o subconsciencia general de destrucción de la cultura propia se plasma en obras compositivamente retorcidas, en figuras humanas que representan escenas de dolor, de locura o ejecutando movimientos que llegan a la absoluta contorsión. Ha finalizado el clasicismo griego y su estética basada en la armonía, la simetría y el orden, todo esto, todo el mundo clásico antiguo se desmorona a los ojos de un griego de entonces y éste estrés y angustia generan obras como de las que hablo.

Es por entonces cuando los historiadores griegos tratan de hacer balance y de recordar dónde y cómo comienza el mundo que para ellos estaba muriéndose. Y recuerdan con especial fervor y ensalzamiento la Batalla de las Termópilas, que permitió a las ciudades-estado griegas de la Antigüedad seguir siendo independientes del antiguo Imperio persa.



Relieve de Atenea y Alcioneo del Gran Altar de Pérgamo


Ménade danzante


Laoconte y sus hijos


Contrariamente a lo que podemos ver en la película en la realidad el bando de los griegos en la Batalla de las Termópilas no lo componían solo 300 soldados espartanos y un puñado de foceos o focenses, no. El ejército de los griegos en esa batalla era de unos 10.000 hoplitas, como podemos leer en "La Leyenda de los 300, Termópilas" de Nic Fields, editado en España por RBA Coleccionables (de la primera edición británica de Osprey Publishing en 2007), 2011, Barcelona:

"La resistencia en la Grecia continental se centraba en Esparta y sus aliados del Peloponeso, pero Atenas también se unió a la alianza contra Persia -lo que los comentaristas modernos suelen llamar la Liga Helénica- junto a un puñado de otros estados de la Grecia central y las islas vecinas. En un principio, había otros estados del norte, como Tesalia, que estaban dispuestos a luchar, y, siguiendo una petición de los tesalianos, se mandó una expedición de 10.000 hoplitas para defender el valle del Tempe (Témbi), cerca del monte Olimpo.

(...)

El relato de Herodoto sobre las Termópilas provoca dos importantes preguntas: primera, ¿por qué tenía Leónidas tan pocos hombres bajo su mando?, y segunda, ¿qué sucedió realmente en aquel desafortunado último día? La cuestión de la catástrofe final se verá más adelante. En cuanto al tamaño del ejército de Leónidas, Herodoto comenta en repetidas ocasiones (7, 203, 1; 206, 2; 208, 8,40) que esta fuerza sólo era una avanzadilla (promodoi, literalmente "corredores anticipados") de un ejército mucho más grande. En otras palabras, pese a algunas modernas teorías que afirman lo contrario, los helenos pretendían luchar en las Termópilas con el mayor número de fuerzas posible." (páginas 48 y 49).



Fotograma de "300"

Fotograma de "300"


También me gustaría destacar que, como el propio Nic Fields comenta en su libro:

"Los griegos no sabían concebir planes o estrategias a largo plazo en el 480 a. C., lo cual se explica cuando se considera que, a diferencia de los persas, nunca antes habían luchado en una guerra a gran escala. Los 10.000 hoplitas que acudieron al paso ribereño del Tempe probablemente representaban, en la mente de los generales griegos, un gran ejército. Asimismo, la experiencia militar de esos estados solía estar limitada a incursiones entre fronteras, no a invasiones a gran escala, pues en aquella época los griegos rara vez se enzarzaban en batallas fuera de su propio territorio.

(...)

Leónidas fue a luchar en el pico del verano del 480 a. C. con una pequeña fuerza que representaba un titubeante grupo de antipersas -300 espartanos, 2.120 arcadios, 400 corintios, 200 de Fliunte, 80 de Micenas (todos ellos peloponesios), 700 tespios y 400 tebanos (en representación de Beocia)-; además, en representación de los griegos de la región, más directamente afectados, acudieron 1.000 focenses y la fuerza al completo de los locrios opuntios (Herodoto 7, 202-203, 1), que Diodoro (11, 4, 7) estimó en 1.000 hombres. Cada contingente servía bajo su propio estrategos.



Fotograma de "300"


Fotograma de "300"


(...) Incluso, aunque no tenían derechos de ciudadanía, se esperaba que los perioikoi luchasen en el ejército espartano. Más tarde, el ateniense Isócrates (4, 90; 6, 99) habla de 1.000 lacedemonios marchando hacia las Termóplias, lo que parece un número convenientemente redondo para englobar a los espartanos, los perioikoi y los ilotas que estaban con Leónidas. Esta cifra de 3.100 peloponesios que adjudica Herodoto sería consistente con la inscripción del monumento a la memoria de la guerra que éste menciona (7, 228, 1) y que afirma que 4.000 hombres del Peloponeso lucharon en las Termópilas.


Pese a que las Carneas prohibían a los espartanos acudir a la lucha, es posible que Esparta reconociera la absoluta necesidad de mandar algunas tropas al norte para defender el paso. El propio Leónidas escogió a los Trescientos para que las posibles pérdidas no extinguieran ninguna de las líneas de sangre espartanas. Lazenby (1985: 54-55) sugiere que esta selección se hizo al azar, cargando así a los dioses la responsabilidad de quienes habían de ir. El propio Leónidas podría haber quedado exento debido a la prohibición, porque, con más de 60 años, ya no estaba en edad militar." (páginas 51 y 52).



Fotograma de "300"


Fotograma de "300"


De esta manera también me gustaría desmentir que las fuerzas griegas en la Batalla de las Termópilas representaran la democracia de los ciudadanos griegos "libres" frente a la tiranía de los soldados-esclavos persas, nada más lejos de la realidad. El ejército griego, como era el caso del contingente espartano con los perioikoi y los ilotas, contaba con soldados-esclavos. Que el contingente de los griegos en esa batalla lo formaran sólo ciudadanos griegos "libres" no deja de ser una GRAN MENTIRA.

La esclavitud era la base de toda la economía en la Antigüedad, y ésta base económica igualaba a todas las culturas antiguas, incluida la griega. Me gustaría reflexionar acerca de la gran filosofía y ciencia griegas antiguas, que no hubieran sido posibles sin los esclavos, pues su trabajo hizo posible que, mientras ellos alimentaban a sus amos, los nobles y ricos griegos "libres" podían dedicarse a tiempo completo a la reflexión científica y filosófica.



Fotograma de "300"

Fotograma de "300"

Puedo entender que Frank Miller, gran amante de las historias trágicas en las que los personajes acaban ganando y perdiendo al mismo tiempo, como ocurre en Sin City, se sintiera muy atraído por la historia de los 300 espartanos que salvaron a todo el mundo helénico antiguo en las Termópilas, según la contaron los narradores helenísticos.

Recuerdo que Frank Miller fue el creador de la historia del padre de uno de mis superhéroes favoritos: Daredevil. Según Miller el padre del futuro Daredevil fue un boxeador que participaba en combates amañados de antemano. Cuando en el apogeo de su carrera y en su mejor combate la mafia le da la orden de dejarse ganar, él decide ganar el combate... Gana el combate si, pero la mafia se cobra su peculiar venganza asesinándolo. Es entonces cuando el jovencito Matthew Murdock (la verdadera identidad de Daredevil) decide luchar contra el crimen usando sus peculiares superpoderes.

Una historia típica de Frank Miller, en la que los héroes son aquellos que ganan-perdiendo o pierden-ganando, como me gusta a mí llamar a estas historias típicamente "millerianas", como sucede de forma muy similar en su "300".



Fotograma de "300"

Fotograma de "300"


Si añadimos su peculiar visión de creador de cómic de superhéroes podemos entender que pueda reflejar a los antiguos espartanos como "superhombres" o como "superhéroes" capaces de realizar proezas físicas sobrehumanas por lo que pueden romper la formación de la falange hoplita y no sucumbir ante el ejército enemigo, todo lo contrario, siguen masacrando a sus enemigos sin sufrir apenas bajas, lo cual me parece lo más irreal y fantástico de toda la película.

El propio Leónidas, interpretado por Gerard Butler, explica cómo luchaban los hoplitas griegos y en qué se basaba la fuerza de sus ejércitos:






O como dice Nic Fields en su libro:

"Los ejércitos de las poleis griegas estaban formados por levas de ciudadanos (polites) lo bastante prósperos como para hacerse con un equipamiento de hoplita, infantería acorazada que luchaba codo con codo en una gran formación conocida como "falange", palabra que significa "hileras de hombres". A excepción de los espartanos, que dedicaban toda la vida al entrenamiento militar, y unas pocas unidades patrocinadas por el Estado como la famosa Banda Sagrada de Tebas (que comprendía 300 hombres distribuidos en parejas de homosexuales), las levas ciudadanas eran soldados a tiempo parcial sin entrenamiento específico. Luchar por su Estado en tiempos de guerra era el deber moral, social y, sobretodo, político del ciudadano de una polis.

(...)

El escudo hoplita era el elemento que hacía viable la rígida formación en falange. La mitad del escudo sobresalía por el lado izquierdo del hoplita. Al acercársele el hombre que tenía a su izquierda, el escudo de este último protegía el lado descubierto del primero. Por esta razón, los hoplitas se colocaban hombro con hombro con los escudos cerrados. Sin embargo, cuando esta formación se rompía, se perdía la ventaja del escudo. Como comenta Plutarco (Obras morales y de costumbres 241), la coraza del hoplita era para su protección individual, pero su escudo protegía a toda la falange." (páginas 22 y 24).



Casco corintio

Hoplita

Casco corintio


Muy lejos de reflejar el combate en falange, los "300" de Frank Miller, como digo, rompen la formación y no mueren, lo cual es solo posible en el mundo fantástico de la ciencia ficción, o en el de los cómics de superhéroes.

También es pertinente arrojar un poco de luz sobre el rey Jerjes I, reflejado en la película como un pusilánime estúpido y muy pagado de sí mismo, pero hay que saber que no fue así. Tal vez si fuera orgulloso y pagado de sí mismo pero fue un gran monarca que continuó con la gran campaña militar para conquistar Grecia que su padre, Darío I, no pudo concluir. Ningún monarca, con la personalidad que se le refleja a Jerjes en la película, podría mantener un imperio tan basto con la eficacia y la prosperidad que llevo éste monarca a sus súbditos. Vale, tampoco pudo conquistar Grecia, pero en realidad fue un gobernador sabio, inteligente  y magnánimo con sus enemigos.

También es importante señalar que los hechos por los que Leónidas entra en guerra durante la Segunda Guerra Médica con los persas no son tal y como lo muestra la película, que corresponden en realidad a los hechos por los que Esparta, y el resto de las ciudades-estado griegas, entran en guerra contra los persas durante la Primera Guerra Médica. Para más información pinchen en el enlace sobre la Segunda Guerra Médica.

Me gustaría ahora cambiar un poco el tema para hablar de la homosexualidad en el mundo antiguo griego, que, como es conocido, no sólo era ampliamente aceptada sino también fomentada. Este aspecto puede resultar chocante con respecto a nuestra visión cultural contemporánea, muy tendente a la homofobia.

Hay que comprender que el modelo ideal de belleza en la cultura Antigua griega era el masculino y no el femenino, al contrario de lo que ocurre hoy en día en nuestra cultura. Por difícil que nos pueda resultar el cuerpo femenino, según los cánones culturales griegos antiguos, carecía de la belleza del cuerpo masculino, era caótico, estaba lleno de curvas y no tenía ni la armonía ni el orden del cuerpo masculino, que era realmente el ideal de la belleza humana.



Fotograma de "300"


Fotograma de "300"


Esto conlleva a pensar que cuando la mente de un griego de la Antigüedad pensaba en la belleza humana "veía" un cuerpo masculino, por lo que no resulta raro que la homosexualidad fuera completamente aceptada. Es más, hablando de este tema siempre me gusta recordar que el propio Zeus, cabeza del panteón griego, tenía amantes masculinos (aunque eran más numerosas sus amantes femeninas) según la mitología y el propio Heracles (más conocido por su nombre romano de Hércules) deja de navegar junto a los Argonautas, en su búsqueda del vellocino de oro, para buscar a su amante masculino cuando éste se pierde en una de las islas en las que la nave de Argos atraca durante su "odisea".

El deber de un buen "ciudadano" griego de la Antigüedad era casarse con una mujer y tener descendencia con ella pero, como buena sociedad patriarcal que era la suya, los amantes, femeninos o masculinos, para él (y solo para él) estaban completamente aceptados.

Estas son algunas de las diferencias de la cultura griega antigua con respecto a nuestra cultura occidental contemporánea, no todas. Por ejemplo, existe otra diferencia puesto que la democracia (palabra que deriva directamente de la palabra griega antigua "demokratía" que significa literalmente "gobierno del pueblo") no era una forma de Estado como la que ahora comprendemos por ese nombre.



Fotograma de "300"

Fotograma de "300"


La democracia que hoy en día "disfrutamos" (o "sufrimos") es representativa, es decir, cada "ciudadano" (cualquier mujer y hombre a partir de 18 años cumplidos) vota a un grupo o a una persona que le represente en la cámara superior de gobierno (en el caso de España el Congreso de los Diputados), mientras que en la Grecia de la Antigüedad la democracia era directa, es decir todos los "ciudadanos" (exclusivamente hombres "libres", por lo tanto no esclavos ni mujeres, que pagasen impuestos) se autorepresentaban en la cámara superior del gobierno de cada polis o ciudad-estado griega antigua, la asamblea.

Por lo tanto, recapitulando, las diferencias fundamentales de nuestra cultura contemporánea con respecto a una de sus culturas fundacionales (junto a la romana antigua), como lo es la griega antigua son:

- Su modelo de belleza era el masculino y no el femenino.
- Era una cultura absolutamente patriarcal y el "ciudadano" era un hombre "libre" que pagaba impuestos a su ciudad-estado.
- La base de la economía griega antigua era el esclavismo (aunque siguen existiendo los esclavos ya no son la base económica, al menos la de occidente).
- Todos los "ciudadanos" debían servir como soldados en la defensa de su ciudad o polis durante períodos de guerra.
- El Estado de cada ciudadano no era un país, como hoy lo entendemos, el Estado de cada ciudadano lo componía su ciudad, aunque podían existir las coaliciones entre ciudades (y por lo tanto también entre Estados) aliadas.



Fotograma de "300"


Fotograma de "300"


Espero tener otra excusa en el futuro para volver a tratar las culturas griega y romana de la Antigüedad, ambas fueron el origen de nuestra cultura occidental, de la que me siento bastante orgulloso, aunque, a veces, sea motivo de alguna que otra frustración.