martes, 12 de junio de 2018

UN APRENDIZ DE JEDI






You walk with boundless grace           Caminas con una gracia sin límites
think old thoughts of yesterday                pensando viejas ideas de ayer      
All being lost in fire                       Todo se ha perdido en el fuego
You wandered and lost the way                  Vagaste y perdiste el camino     
Someone´s always left behind                    Siempre queda alguien atrás     
when the door of life closes             cuando la puerta de la vida se cierra

And you were slipping away                            Y tu estabas huyendo            
   What do I say to you?                                      ¿Qué debo decirte?         
     What do I say to you?                                     ¿Qué debo decirte?            
And if I want you to stay?                         ¿Y si yo quiero que te quedes?
What do I say to you?                                      ¿Qué debo decirte?       
   What do I say to you?                                      ¿Qué debo decirte?         

This moment I take for you                           Este momento que tomo por ti
        Think of all we didn´t do                            Piensa en todo lo que no hicimos
  all seeking answer for this                               buscando respuesta de esto 
hope to come out alive                                      esperando salir vivo 
                    Standing still my hands are tied                 Aún estando quieto mis manos están atadas 
                      our eyes open up to the sky                       nuestros ojos están abiertos hacia el cielo
     
And you were slipping away                            Y tu estabas huyendo            
   What do I say to you?                                      ¿Qué debo decirte?       
     What do I say to you?                                     ¿Qué debo decirte?            
And if I want you to stay?                         ¿Y si yo quiero que te quedes?
What do I say to you?                                      ¿Qué debo decirte?     
   What do I say to you?                                      ¿Qué debo decirte?   

"Ember City", Mastodon.


Byss
Byss, retiro oculto del Emperador Palpatine
 
EL PLANETA MUERTO

No había sido en absoluto fácil encontrar Byss, en cuanto hizo las primeras investigaciones en la red y la holonet un ejército de espías imperiales se abalanzaron sobre él como un enjambre de moscas sobre la mierda fresca. Tanto era así que aquel era el nombre que Darth Ghul daba a éstos espías: "moscas" o "moscas imperiales". Eran igual de molestos y morían con la misma facilidad. Los disparos de bláster eran absorbidos con facilidad por el Corazón de Graush y con él Ghul podía devolverles aquella energía mortífera multiplicada diez veces. Cuando morían el mismo Corazón de Graush se alimentaba de las almas que había matado, de ésta y de todas las maneras posibles. De hecho aquello se había convertido en una necesidad... Cuando pasaba mucho tiempo sin matar a alguien Ghul se sentía débil, espeso, somnoliento, cansado... Matar se había convertido en su nueva manera de alimentarse. Se sorprendió cuando por fin se dio cuenta de que hacía más de una semana que no había comido o bebido nada en absoluto y que estrangulando a un pobre hombre que acababa de torturar se sentía completamente satisfecho y no sólo a un nivel físico... De hecho comenzaba a ver la vida como una fuente de poder que aprovechar en su favor ya que, cuando mataba a alguien y absorbía posteriormente su alma, adquiría todos los conocimientos de aquellas personas, por lo que poco después estimó el acto de torturar como una auténtica pérdida de tiempo.

Así había llegado a Byss; el conocimiento "robado" a un espía le llevó a otro... en algún momento de la matanza tuvo que pasar de espías a contrabandistas y el último de los contrabandistas al que mató había llevado un cargamento a éste planeta secreto hacía menos de cinco días. Según las confesiones que había obtenido en Coruscant a Darth Akdar lo habían trasladado a aquí. Era muy raro que Akdar se hubiera desentendido de él de aquella manera. Había sido muy claro la última vez que se vieron, le había dicho que debía mostrarle al Emperador los logros conseguidos por ambos y que volvería a Korriban en cuanto pudiera, pero su maestro nunca regresó de su misteriosa entrevista con Sheev Palpatine. Los altos burócratas imperiales a los que había seguido, torturado y asesinado solo sabían el último y nuevo destino de Darth Akdar: Byss, pero no sabían ni dónde estaba el planeta y mucho menos cómo llegar a él, por lo que Ghul había tenido que dar un gran uso a sus nuevos poderes, dejando tras de sí la auténtica montaña de cadáveres ya mencionada...

Como era de esperar varias flotas del Imperio orbitaban alrededor de Byss para controlar y proteger el tránsito de naves espaciales, pero no les iba a resultar sencillo dar con él, o al menos eso pensaba en un primer momento. Tan pronto como salió del hiperespacio cerró los ojos y entró en trance profundo para volver a conectar su mente con el lado oscuro de la Fuerza. De repente sintió un gran peso que tiraba de él... Era... ¡Era el planeta! Byss al completo irradiaba un poder tan grande del lado oscuro que se sintió como un escalador atado a un peso muerto que tiraba de él hacia el vacío... ¡Había perdido el control del movimiento de la Esfera de Meditación! Su nave-sarcófago se impulsó lentamente hacia Byss mientras Ghul sudaba intentando controlar el movimiento de su vehículo.

Las naves de las flotas imperiales se apartaron para dejarle llegar al planeta. Ghul estaba atónito, la Esfera de Meditación entró en la atmósfera de Byss como guiada por un control remoto desconocido. Era de noche y la superficie del planeta se iluminaba con las luces de algún que otro complejo industrial aislado. Poco a poco descendió hasta llegar a la entrada de un edificio construido en plastiacero y cristal. La Esfera de Meditación se abrió y Ghul escuchó una voz en su cabeza.

- "Ahora, Darth Ghul, entra en el edificio y descubrirás dónde está aquel al que has llamado maestro ¿No es eso lo que querías?"

- ¿Quién eres? ¿Por qué has hecho esto? - dijo Ghul.

- "¿Acaso crees que tu y tu maestro sois los únicos Sith de la Galaxia? Yo obligué a Darth Akdar a servirme, estúpido, él sigue vivo porque yo lo he decidido y ahora está haciendo exactamente lo que a mi me conviene, por eso sigue vivo... bueno, vivir es una manera relativa de describir su actual estado... Jajajajajaja!!! Entra en el edificio y descubrirás lo que digo".

Darth Ghul encendió el filo carmesí de uno de sus sables de luz acompañado de su característico sonido zumbante y avanzó lentamente hacia el interior de la construcción. Al fondo vio un leve movimiento y apresuró el paso sin dejar de vigilar sus flancos, por si algún enemigo oculto osaba atacarle. Llegó sin oposición al lugar donde Darth Akdar se encontraba concentrado en su trabajo, inmerso en la más absoluta oscuridad. Estaba inclinado mientras ajustaba algunos circuitos en el interior de una Esfera de Meditación, idéntica a la que Darth Ghul pilotaba.

- Maestro, te he encontrado ¿qué es lo que estás haciendo? ¿qué haces aquí y por qué no he recibido ningún mensaje tuyo?

Darth Akdar siguió trabajando en la nueva Esfera de Meditación como si no hubiera escuchado absolutamente nada, completamente ausente. Ghul volvió a llamarle una vez más y cuando por tercera vez gritó su nombre se atrevió a agarrarle por un brazo y a darle la vuelta para descubrir con horror que Akdar ahora carecía de ojos, se los habían arrancado.

- "No puede oírte, Ghul, tampoco puede ver ni hablar, es mi absoluto esclavo por fin y por completo. Me limito a usar sus conocimientos, es lo único que necesito de él... y cuando haya terminado su trabajo para mí seguirá sirviéndome alimentando al planeta con su energía del lado oscuro... Me desobedeció, te creó a ti sin consultármelo, todo por su absurda admiración por Darth Bane, así que ahora está pagando las consecuencias. Como puedes ver, Ghul, hay destinos peores que la muerte, jajajajajajajajaja!!!"

- Ya veo. - dijo lacónicamente el que había sido discípulo de Akdar. - Pero yo estoy aquí y no soy tu esclavo... aún no...

Darth Ghul encendió su segundo sable de luz y después de haberle cortado la cabeza a su antiguo maestro con uno de ellos, golpeó a la nueva Esfera de Meditación con el otro. Se detuvo unos momentos para descargar su ira tanto en el cuerpo del, ya difunto, Darth Akdar, como para terminar de destrozar por completo el trabajo que éste estaba llevando a cabo. Cuando se sintió satisfecho se dispuso a salir del edificio en el que se encontraba, pero en aquella absoluta oscuridad no estaba seguro de cual era la ubicación exacta de la salida. Comenzó a escuchar de nuevo la sonora carcajada del Emperador en su cabeza.

- "Jajajajajajajaja!!! ¿A dónde vas, Darth Ghul? Pobrecillo ¿Dónde estará la salida? Jajajajajajaja!!!"

- Puedes reírte todo lo que quieras, maldito, sobreviví cuando mataste a los Jedi y sobreviviré ahora que poseo poderes superiores a los suyos y a los tuyos. - Ghul cerró los ojos y se concentró para encontrar la Esfera de Meditación con la mente, a la que estaba unido por el lado oscuro de la Fuerza. Dio con ella y avanzó en la oscuridad hasta que salió del edificio. Aún con los ojos cerrados entró en su nave-sarcófago y despegó para salir del planeta.

- "Te equivocas, Darth Ghul." - Pensó el Emperador Sheev Palpatine, esta vez solo para sí mismo. - "No maté a todos los Jedi pero tu vas a ayudarme en ése asunto. Te equivocas al creer que aún no eres mi esclavo, lo eres pero tu no lo sabes."


El "Puño del Gigante"
"Puño del Gigante"


El "Ala Mortal"
"Ala Mortal"


EL ALA MORTAL

Jace Jukassa empujaba la cama-repulsora donde su amigo Voso Teruna descansaba de la tremenda herida sufrida en el transcurso del combate con Bakiv Turlam. Llegaron al hangar y se aproximaron a la nave que había llegado el día anterior, un carguero ligero corelliano YT-2400 que Jace conocía a la perfección y que recibía el nombre de "Ala Mortal".

- ¿Así que tu fuiste el piloto de ésa nave? - Fue la pregunta que Voso le enunció a su amigo.
- Si, yo la piloté durante años e incluso invertí mucho dinero para mejorarla.
- Me gusta la idea que tuviste de ponerle dentro una enfermería, instalarle un tanque de bacta y comprar un droide médico para que se hiciera cargo de todo. Con todo eso voy a estar mucho mejor cuidado que aquí.
- Por aquel entonces no era muy hábil con el sable de luz y recibía muchas heridas, de hecho alguna vez estuve a punto de morir. Comprar a "Sylo" y hacer todas esas reformas no fue una ocurrencia sin más, en aquellos tiempos resultaba una auténtica necesidad para mí, el piloto de ésta nave, el piloto del "Ala Mortal". - Explicó Jace.

Llegaron a las proximidades del carguero ligero donde sus tripulantes les esperaban. Allí estaba la técnico y mecánica Pria Jessex quien, en ausencia de Jace, se había encargado de las labores de pilotaje de la nave junto al droide astromecánico R9-B13. También estaban el canalla, timador, drogadicto y jugador Barrett Askellan que ahora ejercía de copiloto e ingenienio junto a su droide de protocolo Z4, así como los artilleros Dhaag Nimerian y una tal Liliam Garcom a quien Jace Jukassa no tenía el placer de conocer, pero de quien decían que era una extraordinaria Jedi, ex-alumna de Retell, e hija de un Caballero Jedi ya fallecido.

Por lo poco que le habían contado, Pria había conseguido construir su propio sable de luz con el cristal de Adegan que llevaba guardado desde los primeros días en los que Jace la había conocido. Cosa que fue posible gracias a la ayuda del Maestro Retell, a quien conocieron a través de Liliam. También le habían dicho que Pria había conseguido "despertar" algunos poderes de la Fuerza en su interior y obtener cierto entrenamiento de Jedi por parte del anciano devlikk.

Ella se acercó a la cama-repulsora y le estrechó la mano a Teruna.

- Encantada de conocerte, Voso, yo soy Pria Jessex, la actual piloto de ésta nave... aunque creo que eso va a cambiar al unirse Jace a nosotros. Me han dicho que tu también eres un gran piloto y un buen artillero, será un placer hacerte un sitio en nuestra tripulación.
- No tengas tanta prisa, Pria, con la herida que tiene el lugar de Voso será la enfermería... al menos de momento ¿Está listo el tanque de bacta? - Expuso Jukassa.
- Si, Jace, tu androide médico ya está allí esperándoos.
- ¿Qué tal, Jace? ¿Por fin te has convertido en Jedi? - Fue la pregunta que le hizo el pistolero Dhaag Nimerian.
- Aun estoy aprendiendo, Dhaag... Me alegra mucho volver a verte.
- No es tan fácil acabar conmigo, chaval, y lo sabes.
Barrett Askellan se acercó seguido por su droide de protocolo.
- ¡Pero si es mi piloto preferido! ¿sabes que seguimos guardando tu moto deslizadora? Tal vez pueda inscribirte en alguna carrera durante ésta misión, ya sabes... simplemente para ganar algo de dinero...
- ¿Qué tal, Barrett? ¿Has encontrado por fin a tu hermano Timmy? ¿Y cómo está el Conde Orlaf?
- Pobre Timmy, jamás lo encontraré, Jace... Y el Conde Orlaf sigue por ahí haciendo sus negocios lucrativos... Bien, bien, contigo podré por fin olvidarme de los asientos de la cabina del Ala Mortal, los asientos del salón-comedor son más cómodos y mucho más adecuados para el Almirante en jefe de ésta nave.
- ¡Claro! - Bromeó Jace Jukassa.
- Barrett vive continuamente en su propia broma. - Le susurró Pria a Voso Teruna. - Lo mejor es seguirle siempre el juego, si no le caes bien lo menos malo que puede hacer es dejarte sin un crédito.
- ¡Oh! - Exclamó Teruna.
Se acercó una mujer alta y joven de cabello castaño rizoso.
- Dejadme que os presente... - Dijo Pria Jessex. - Voso Teruna, Jace Jukassa, os presento a Liliam Garcom, nuestra segunda artillera.
- Y por lo que me han dicho también una excelente Jedi. - Expuso Jace.
- Si, bueno... - Se ruborizó la joven. - Tus amigos encontraron al Maestro Retell gracias a mi y ahora os ayudaré a encontrar el cristal de tu espada... He oído hablar mucho de ti, Jace, tenía muchas ganas de conocerte.
- Encantado.

Cuando Jukassa dejó en la enfermería a su amigo, a los cuidados de su androide médico, se sentó en la cabina de piloto y puso al Ala Mortal a punto para el despegue.

- ¡Qué recuerdos!
- Te hemos echado de menos, Jace. - Le dijo Pria. - Ahora yo me sentaré en el asiento de copiloto.

Despegaron y salieron de la atmósfera del planeta pero nada más introducir los códigos del primer salto al hiperespacio otra nave se les aproximó a gran velocidad con la segura intención de enfilar su popa. Era el enorme carguero HT-2200 conocido como "Puño del Gigante" y capitaneado por la infame cazarrecompensas Veyl Korryn, cuya voz se oyó de pronto por los altavoces del "Ala Mortal".

- ¿Pensabas que me iba a olvidar de ti, miserable cucaracha?
- ¿A quién te refieres exactamente, Veyl? - Preguntó un Jace Jukassa por radio, aunque sabía la respuesta de sobra.
- ¡A ti, maldito Jace Jukassa! ¡Bakiv era mi compañero! ¡Mi mejor y único amante! ¿Crees que me voy a olvidar de que tú, rata asquerosa, eres su asesino? ¡Te voy a desintegrar! ¡A ti y a los estúpidos de tus amigos! ¡Te tienes por un buenísimo piloto pero voy a humillarte donde más te duele! ¡En la cabina de una nave! - Dicho ésto Veyl Korryn cerró las comunicaciones y su nave comenzó a dispararles.
- Tengo la impresión de que no le caigo muy bien... Activa todos los escudos hacia la popa, Pria. ¡Maniobra evasiva!

Pria Jessex y Jace Jukassa se agarraron fuertemente a sus asientos de la cabina pero la gravedad simulada de la nave sacudió al resto de los tripulantes... Dhaag Nimerian y Liliam Garcom se cayeron varias veces mientras corrían hacia sus puestos de combate en las torretas de artillería dorsal y ventral... Barret Askellan luchaba por ponerse el cinturón de seguridad en el sofá del salón de la nave, ayudado por su androide de protocolo, y decidió que el combate se le haría más agradable si masticaba un poco de brillestine... R9-B13 se encontraba conectado a la computadora de la nave bien sujeto mediante unos arneses que Pria le había comprado pensando en éstas ocasiones... Voso Teruna no se enteró de nada, flotaba inconsciente en el interior del, relativamente seguro, tanque de bacta...

Cuando por fin todos consiguieron asegurarse o llegar a sus puestos se hizo patente la diferencia entre las naves. Mientras que el "Ala Mortal" era más rápida y maniobrable que su rival, el "Puño del Gigante" se mostró como mucho más resistente y con mayor capacidad de fuego que aquella a la que perseguía.

- ¡Tenemos que salir de aquí! ¡Hay que saltar cuanto antes al hiperespacio! - Advirtió Pria Jessex.
- ¡Lo sé, lo sé! ¡Solo intento mantener la nave entera mientras nos alejamos lo suficiente para saltar!

Cuando los fogonazos del Puño del Gigante solo fueron una amenaza constante, pero poco efectiva contra los escudos deflectores del Ala Mortal, ésta nave desapareció al sumergirse por fin en la dimensión paralela del hiperespacio, donde el tiempo y el espacio se plegaban para unir los diferentes mundos que conformaban la Galaxia.

Veyl Korryn golpeó con un puño el brazo de su asiento en la cabina de piloto del Puño del Gigante.

- Te encontraré, Jace, no te vas a librar de mí tan fácilmente, te voy a dar caza como la alimaña que eres y antes o después me cobraré mi venganza matándote.


Pria Jessex
Pria Jessex

Barrett Askellan
Barrett Askellan

Liliam Garcom
Liliam Garcom


Dhaag Nimerian
Dhaag Nimerian


Veyl Korryn
Veyl Korryn

miércoles, 16 de mayo de 2018

UN APRENDIZ DE JEDI


"Quien gobierna ateniéndose al Tao
no intenta dominar el mundo
mediante la fuerza de las armas.
Está en la naturaleza de las armas militares
volverse contra los propios hombres que las crearon.
Donde se estacionan los ejércitos
sólo crecen después zarzas y espinos.
Durísimos años de hambruna
de seguro seguirán a una gran guerra.
Así, el sabio busca el progreso de su pueblo
y no el dominio de los pueblos vecinos.
Por eso no intenta conquistar por la fuerza.
Sin jactancia, sin obstinación, sin enriquecerse.
Ése es el método del sabio,
porque expandirse excesivamente
es precipitar el decaimiento
y esto es contrario al Tao,
y lo que es contrario al Tao
generará su propia destrucción"

Tao te King, Lao Tse, capítulo 30.


"(...) Las armas son instrumentos nefastos,
no adecuados para el hombre de bien.
Sólo las usa en caso de necesidad
y lo hace comedidamente,
sin alegría en la victoria.
El que se alegra de vencer
es el que goza con la muerte de los hombres.
Y quien se complace en matar hombres
no puede prevalecer en el mundo.
Para los grandes acontecimientos
el sitio de honor es la izquierda
y la derecha para los hechos luctuosos.
En el ejército
el comandante adjunto se coloca al izquierda,
el comandante en jefe, a la derecha.
Ésta es la misma disposición que se usa en los ritos fúnebres.
Esto significa que la guerra
se compara a un servicio funerario.
Cuando ha sido matada mucha gente
sólo es justo que los supervivientes lloren por los muertos.
Por esto, incluso una victoria es un funeral"

Tao te King, Lao Tse, capítulo 31.



La Esfera de Meditación
La Esfera de Meditación

EL CORAZÓN DE PIEDRA

Darth Akdar levantó un instante la vista para mirar la imagen fantasmagórica de Sorzus Syn, que sobrevolaba el aire por encima suyo. No había demasiados matices en su rostro que le pudieran decir qué era lo que debía estar pensando la guardiana del holocrón. Tal vez, solo tal vez, es posible que sintiera algo de curiosidad, la curiosidad diletante propia de una persona dedicada a la ciencia, al ocultismo, o a cualquier otro estudio académico. Eso fue lo que pensó el chiss antes de volver a concentrarse en su trabajo. En sus manos sostenía el Corazón de Graush, el poderoso Amuleto Sith que había fabricado con el conocimiento que la fallecida Sorzus Syn había grabado en su holocrón. El que había sido su aprendiz del lado oscuro, Darth Ghul, se encontraba tendido sobre una gruesa manta en el suelo, con el pecho abierto, esperando a que su transformación fuera completa.

Ghul conseguía vivir en ese estado gracias a la Esfera de Meditación, el sarcófago-nave, otro Artefacto Sith construido por Akdar gracias a los conocimientos del holocrón. La cabeza de Ghul se encontraba en el interior del Yelmo de Graush con forma de T, del que salían un montón de cables que lo unían a la Esfera de Meditación y que lo mantenían en un sueño profundo. Del pecho abierto de Darth Ghul no manaba sangre alguna, el sarcófago-nave recibía la sangre que por naturaleza debía surgir del cuerpo del Sith y ésta retornaba al cuerpo de Ghul para mantenerlo con vida.

Era un rito impío, antinatural y muy difícil de ejecutar con éxito, pero durante los tres años que habían transcurrido, Darth Akdar no solo había ampliado enormemente sus conocimientos sobre los amuletos y artefactos del lado oscuro, había aprendido grandes secretos sobre la historia de los extintos sith y había hecho grandes avances para dominar su lenguaje. Durante esos tres años había alcanzado también el conocimiento para fabricar su propio holocrón y cosechó éxito tras éxito en lo que el fantasma de Sorzus Syn calificaba como la "Transformación", palabra con la que se refería al proceso que debía afrontar Darth Ghul para aprender a controlar y usar la Esfera de Meditación.

Por su parte, Darth Ghul estaba recibiendo otro tipo de instrucción del holocrón Sith, y esto era por lo que Akdar ya no consideraba a Ghul su aprendiz. No podía enseñarle nada, al menos no podía enseñarle nada que le sirviera a convertirse en lo que quería llegar a ser: el Lord Sith que Akdar nunca había sido.

Todo parecía indicar que Darth Ghul había aprendido a modificar los elementos a su elección, la piedra, el agua, el fuego y el aire cambiaban a su voluntad con la ayuda del Yelmo de Graush... Caían rayos del cielo cuando y donde él deseaba... Creaba terremotos o la tierra se levantaba para generar muros espontáneos que defendieran a su dueño y señor... Las nubes iban y venían atraídas o llevadas por su pensamiento, y los vientos soplaban sólo en la dirección que él había determinado y con la velocidad que a él le convenía...

Pronto podría presentar ante el Imperio el gran arma que suponía la Esfera de Meditación, tal vez incluso el Emperador le recompensara por todo su esfuerzo y trabajo. Quien sabe, ahora incluso podía crear su propio holocrón en el que volcar sus nuevos conocimientos para el futuro, conocimientos que, a la luz de un nuevo mundo gobernado por los Sith, sirvieran para devolver la valía y la grandeza de la que antaño había gozado la secta del lado oscuro. Tal vez su destino no era retomar las enseñanzas de su venerado Darth Bane, tal vez su destino era el legar a los Sith nuevas reglas que mejorasen su organización.

Pero de momento en lo que debía poner toda su atención era en colocar correctamente las venas en los orificios que le correspondían ahora al Corazón de Graush, en lugar de al auténtico corazón de Darth Ghul, que se encontraba tirado en el suelo en medio de un pequeño charquito de sangre, y que había sido desechado como el que expulsa una protuberancia molesta de un cuerpo sano.

Para la creación del Corazón de Graush, Akdar no había conseguido un rubí lo suficientemente grande, como hubiera sido en su día el primer y auténtico Artefacto usado por el difunto Dathka Graush, pero según los conocimientos de Sorzus Syn, era posible fabricarlo con otras piedras preciosas, por lo que Darth Akdar estaba sosteniendo ahora una esmeralda de grandes dimensiones con ciertos añadidos cibernéticos y electrónicos que le permitirían unirse sin problemas al cuerpo de Darth Ghul y harían posible la canalización correcta de la Fuerza entre ambos. La obtención de aquella enorme esmeralda, así como la de algún que otro componente extraño y caro que formaba parte de la Esfera de Meditación, no le habían salido en absoluto "baratos" a Akdar. Al pedir ayuda al Emperador y a su Nueva Orden, había recibido la más que molesta visita del comandante Demrho Ilare y el de todo un destacamento imperial que se suponía que debía supervisar el trabajo de Akdar y sus progresos, allí en Korriban, pero realmente no hacían más que entorpecer su trabajo, o al menos esa era la impresión que Darth Akdar tenía del oficial imperial y de sus subordinados.

Hacía tan solo unas cuatro horas desde que consiguió convencer, a duras penas, al comandante Ilare de que su presencia durante la operación-ritual no solo iba molestarle sino que, además, podría terminar de arruinar por completo el paso final y definitivo de la "Transformación". Así que, aunque se encontraba exhausto tras horas de la continua recitación sith de fórmulas mágicas, de la propia concentración que suponía el conectar correctamente el Yelmo de Graush a la Esfera de Meditación, y del cansancio tras abrir quirúrjicamente la caja torácica de Ghul, Akdar se sentía aliviado de que, por una vez, se había librado de aquella molesta, inquisitiva y constante presencia imperial, tanto que una vez acabada toda la operación, y habiendo dejado reposar el cuerpo inmóvil de Ghul en el sarcófago-nave al que estaba unido, se volvió a sentir agobiado y entristecido, pues pronto tendría que volver a sufrir las constantes quejas, preguntas y amenazas del comandante Demrho Ilare.

- ¿Y bien? - Preguntó el oficial del Imperio - ¿Ha tenido usted éxito? ¿Ya es completa la "Transformación"?

- Completa es, Ilare, no le quepa a usted la menor duda. - Comenzó a explicar Darth Akdar - Pero no sabremos si he tenido éxito hasta que Darth Ghul no despierte y se levante por su propio pie o haga volar con sus poderes la Esfera de Meditación. Sé que le resulta muy difícil pero una vez más le pido un poco de paciencia, el lado oscuro actúa con rapidez, pero esto no quiere decir que actúe de forma inmediata. Es muy posible, si es cierto que he tenido éxito, que al amanecer veamos volar a la Esfera de Meditación, e incluso es posible que entonces usted y sus tropas vean una demostración de su poder. Si todo va bien se sentirá muy impresionado, créame.

- No es a mí a quien tiene que impresionar, Akdar, es a nuestro Emperador a quien debe complacer. Diría que, últimamente su Excelencia se encuentra muy preocupado por la necesidad de reemplazar un arma como la "Estrella de la Muerte". Es vital para la paz de la Galaxia que logremos volver a fabricar un arma con semejante alcance ofensivo. Los rebeldes creen que pueden vencer pero eso no es importante, lo que es verdaderamente importante es que toda la población de la Galaxia tenga la certeza de que el Imperio acabará por aplastar todo conato de rebeldía y de que terminará por instaurar la auténtica paz que el Emperador busca.

- Si, lo comprendo, Ilare. - Expuso Darth Akdar mientras recordaba el primer verso del Código Sith ("No hay paz, la paz es una mentira...") y mientras pensaba para sí mismo que se encontraba demasiado agotado y era demasiado tarde para tener que soportar semejante propaganda política - No se preocupe, váyase a descansar que yo también haré lo mismo, lo necesito más de lo que usted cree. Mañana saldremos de dudas y sabremos si la Esfera de Meditación es un arma digna de la reputación de la "Estrella de la Muerte".

Despertó sobresaltado cuando ya se encontraba bien avanzado el día, se oían estruendos, gritos y órdenes, se oían los característicos motores ululantes de los cazas TIE sobrevolando la tienda de campaña, se oían descargas láser y descargas bláster y también se podían oír... ¿rayos y truenos?

Al salir apresuradamente de la enorme tienda de campaña pudo ver lo que ocurría: el destacamento del Imperio al completo al mando del comandante Demrho Ilare se encontraba combatiendo a la Esfera de Meditación, dos pirámides estiradas de piedra arenisca que se unían por sus bases formando una nave-sarcófago de unos tres metros de alto y que ahora giraban en el aire, una en sentido contrario a la otra. La Esfera era un punto suspendido en el cielo azul y diáfano por encima del desierto de Korriban. Se encontraba delante del Destructor Estelar del comandante Ilare  que levitaba con dificultad en la atmósfera del planeta mientras surgía un denso humo negro de numerosos puntos de su estructura exterior. Varios escuadrones de cazas TIE maniobraban en el aire por encima de Darth Akdar, con la intención de volver a atacar a la Esfera, y un sinnúmero de soldados de asalto imperiales se expandían por el desierto disparando o preparando pesados cañones bláster montados en enormes trípodes que apuntaban a la nave-sarcófago en la que, sin duda, se encontraba Darth Ghul.

Mientras Akdar corrió hacia uno de los grupos de soldados de asalto, con la intención de hablar con su oficial, varios de los escuadrones de caza TIE terminaron la maniobra y se aproximaron a la Esfera de Meditación de forma amenazadora disparando sus cañones láser. Primero se oyó un zumbido ronco y lejano y un segundo más tarde surgió un rayo irregular verde de la Esfera con el sonido grave de un trueno que desintegró por completo a algunos de los cazas TIE. Menos de un segundo después, y con el zumbido ronco como compás de aquella extraña batalla, dos rayos verdes irregulares salieron una vez más de la Esfera de Meditación. Uno de ellos impactó entre los cazas TIE, desintegrando a uno de los vehículos aéreos, y el otro impactó en el Destructor Estelar desintegrando uno de los puestos de cañones turboláseres que le disparaban desde la superficie de la nave comandada por Demrho Ilare.

Todos los fogonazos disparados por el contingente imperial, ya fueran de blásters o de láseres, desaparecían a escasos metros de la nave-sarcófago de Darth Ghul, que parecía cubierta por un escudo invisible esférico aparentemente impenetrable para las armas del Imperio.

De repente la Esfera de Meditación comenzó a girar de forma mucho más rápida y de ella surgieron una docena de rayos verdes irregulares que acabaron en un instante, y de forma simultánea, con cazas, puestos de artillería y soldados de asalto por igual.

Akdar retrocedió de prisa, uno de los rayos había caído a pocos metros de él, convirtiendo en polvo a toda la dotación de soldados de un cañón bláster, incluido éste último. Corrió para regresar a la tienda pero cuando llegó a ella en lugar de entrar la rodeó para alejarse lo más posible. Tal vez, ahora que Darth Ghul no tenía rival en el lado oscuro, decidiera desintegrarle a él también, y recordó que Sorzus Syn había profetizado que el propio Ghul sería quien le destruiría... Escuchó un terrible chasquido y se giró para ver lo que ocurría. El "Rostro Impertérrito", el Destructor Estelar del comandante Demrho Ilare, estaba cayendo rápidamente a la superficie del desierto de Korriban, con el puesto de mando calcinado en una columna de denso humo negro. Al chocar contra la superficie del planeta, el Destructor Estelar levantó una gigantesca ola de polvo y arena que derribó y envolvió por completo a Darth Akdar.

Pasaron unos quince o veinte minutos en los que Akdar no pudo hacer más que cubrirse la cara con sus ropas mientras luchaba por respirar, hasta que la nube de polvo y arena se fue haciendo mucho menos gruesa y le permitió levantarse. Akdar avanzó lo más rápido que pudo para salir de allí pero de repente, entre el polvo y la arena del ambiente circundante, vio surgir a la Esfera de Meditación. Estaba detenida, suspendida en el aire como en extraña y amenazadora calma, con la base de su punta tocando el seco y caliente suelo desértico a escasos seis metros de él. Se abrió y de ella surgió Darth Ghul, de quien manaba un extraño fulgor rojo. El Lord de los Sith se dirigió con paso firme hacia Akdar.

"Así que éste es el fin", pensó el chiss, "solo espero que sea igual de rápido que con los soldados imperiales".

- Te has convertido en un poderoso Lord Sith, como el holocrón había profetizado. - se atrevió a decir Akdar - Ahora ya puedes acabar conmigo, no hay poder en la Galaxia que pueda detenerte, ya no me necesitas para nada. Que sea rápido... por favor...

Darth Ghul se detuvo a un par de metros de Akdar, estiró hacia atrás su capa con ambas manos, enfundadas en gruesos guantes negros, e hincó una rodilla en el suelo al tiempo que inclinaba su cabeza (y con ella el Yelmo de Graush) para mirar la parduzca y polvorienta arena de Korriban.

- Maestro, todo te lo debo a ti.


Darth Ghul
Darth Ghul con el Yelmo y el Corazón de Graush


Bakiv "Rojo" Turlam
Bakiv "Rojo" Turlam

LA EXTRAÑA PRUEBA

Todos se habían congregado en el hangar. Allí estaba Veyl Korryn, la capitana del "Puño del Gigante", el enorme carguero corelliano HT-2200, junto con el resto de su tripulación: el ex-soldado klatooniano Nilvaas Leernure, más conocido como "Vaas", uno de los mejores alumnos de Jedi del maestro Retell; el mecánico, pirata informático, espía y experto en tecnología gran llamado Toriyengu Morr, un auténtico indeseable más conocido como "Yengu"; su guardaespaldas de metal, el androide asesino IG3-L6, más conocido como "Guilles" y el ex-soldado aqualish Shardrash Kalek, que era también el mejor amigo de "Vaas" y el alumno más mediocre de Retell. Toda la tripulación del "Puño del Gigante" la componían tipos duros que poseían una malísima reputación, la reputación de ser la peor escoria de la Galaxia, pero ninguno de ellos era igual de peligroso, intimidatorio y duro como el twi´lek Bakiv "Rojo" Turlam, el peor alumno de Retell.

Allí también estaban el piloto Daniel Brightsoul y la artillera chiss Serenna Kiar, quienes junto a su androide astromecánico R5-T47 tripulaban el Ala-Y BTL-S3 llamado el "Bocazas Brillante". Ellos habían formado parte de la Alianza rebelde en su día, como el propio Jace Jukassa, pero habían desertado para convertirse en los Jedis que ahora eran...

No podía faltar a aquella cita quien se había convertido en su mejor amigo durante aquellos tres años, Voso Teruna, y la mejor de las aprendices de Retell, la tylodiana Salamkora, ella era la extraña alienígena anfibia con la que había soñado justo antes de desertar de la Alianza rebelde para intentar convertirse en Jedi. Nadie, salvo aquel reducido grupo allí reunido, sabía que en el interior de los océanos de Tylos (el planeta donde se encontraban) existía una forma de vida inteligente con su propia cultura y civilización. Jace no había visto a ningún otro tylodiano más que a Salamkora, pero si debía fiarse de su aspecto eran mucho más altos que un humano, tenían un torso humanoide pero de cintura para abajo Salamkora tenía el cuerpo similar al de una serpiente con múltiples aletas o similar al de un pez muy alargado, con el que reptaba con sorprendente agilidad y rapidez en tierra firme. Su piel estaba formada por múltiples escamas azules brillantes y poseía una voz profunda aunque suave y con un timbre aterciopelado.

También habían acudido el propio maestro Retell, un pequeño devlikk anciano cuyas plumas eran absolutamente blancas y que levitaba en la comodidad de su asiento-repulsor. Le acompañaba su fiel androide mecánico LE-7CEL, al que el maestro de Jedi solía llamar "Cecil".  

Jace estaba muy confuso, su maestro, el sabio Retell, había consentido en permitir aquella locura. Bakiv Turlam, al que sus compañeros del "Puño del Gigante" llamaban "Rojo", era el único de los aprendices de Jedi allí congregados que todavía no poseía un sable de luz y ante las continuas negativas del maestro Retell de permitirle construir uno, al twi´lek se le había agotado la paciencia y había decidido derrotar al último de los alumnos de Retell, al pobre Jace Jukassa, quien poseía el sable láser de su anterior y difunto maestro, Dúnawax Suu Quol, para arrebatárselo.

"Rojo" era un agresivo experto en el combate con armas de cuerpo a cuerpo, Jace lo había visto entrenar con hachas, cuchillos, varas, espadas y lanzas. Como a ojos de Retell no había sido nunca digno de pasar el Rito del Cristal, había recorrido media Galaxia y se había gastado una fortuna para conseguir dos espadas gemelas hechas de cortosis, un rarísimo y caro mineral capaz de soportar el calor de las armas láser y de los blásters, con lo que Bakiv Turlam era capaz de bloquear los golpes de cualquier sabe de luz con aquellas dos espadas.

- Ahora, Jace Jukassa, te derrotaré y te arrebataré ese arma. No eres digno de ella, apenas la sabes usar y yo seré invencible con esa espada láser. - Expuso el twi´lek mientras le señalaba con una de aquellas armas que blandía.

- Esto no tiene sentido, maestro. - Dijo en voz bien alta Voso Teruna - Si no vas a detener ésta locura permíteme al menos luchar junto a Jace, él solo tiene un sable de luz y Bakiv tiene dos espadas, permíteme igualar un poco las cosas.

- Yo no te puedo permitir nada, Voso. - Le contestó el anciano devlikk llamado Retell - Todo esto ha sido idea de Bakiv Turlam, es a él a quien le tendrás que preguntar, yo solo he aceptado para que se callara de una vez, para que me dejara de aburrir con sus quejas infantiles.

- Entonces ¿te atreverás a luchar contra nosotros dos juntos, "Rojo"? - Preguntó el amigo de Jace.

- Te he visto practicar con ese sable láser y sé que ninguno de los dos es rival para mí, Teruna, ayuda a tu amigo si quieres y... si puedes. Eres un estúpido, en breves instantes pasaré de no tener ningún sable de luz a tener dos.

Bakiv Turlam esperó a que Voso se acercara a Jace y saltó con un grito hacia ellos. Los humanos se apartaron hacia ambos lados al tiempo que encendían sus armas. Jace consiguió parar a duras penas un golpe de espada; un segundo más tarde "Rojo" extendió una de sus piernas y barrió con fuerza sus pies. Jace cayó al suelo y amortiguó la caída de forma instintiva con la Fuerza.

Voso aprovechó la concentración de Turlam en su amigo para contraatacar, con lo que "Rojo" se vio obligado a retroceder deteniendo estocadas con una de las espadas mientras Jace se estaba levantando lo más deprisa que pudo. Cuando observó que el twi´lek pasaba de la defensa para concentrar sus ataques en Teruna usó la Fuerza para empujar el cuerpo de Turlam, quien giró rápidamente en el aire y cayó en el suelo sobre sus pies con la agilidad de un gato.

El twi´lek se impulsó con la Fuerza para realizar un salto enorme y caer con gran fuerza sobre Jace, quien recibió varios golpes violentos en el filo de su sable de luz, el cual saltó de las manos de su propietario para rodar por el suelo apagado. Voso Teruna se aproximó con rapidez y aprovechó la furia que "Rojo" había desatado contra su amigo para atacarle por la espalda. Turlam detuvo el ataque de espaldas con el arma que empuñaba en la zurda mientras ensartaba a Teruna en el estómago con el arma que empuñaba en la derecha.

- ¡¡¡Nooooooooo!!! - Fue el grito que Jace no pudo evitar expresar.

El twi´lek soltó la espada con la que había alcanzado a Voso y éste retrocedió sorprendido mientras observaba perplejo su herida. Bakiv Turlam extendió su mano libre hacia el sable láser de Jace, que ahora yacía apagado a varios metros de distancia, en el suelo, lo atrajo con la Fuerza y cuando por fin se sintió poseedor de aquello que codiciaba miró el objeto y sonrió.

- Gracias, Jukassa, ha sido un bonito regalo por tu parte, ahora presiento que tu amigo Teruna va a regalarme algo muy parecido en breves instantes... Jajajajajaja!!

"Rojo" se giró para encararse con el amigo de Jace mientras encendía el sable láser y Jukassa se levantó con la cara torcida en una mueca de ira.

- Vamos, Teruna, dame ese arma tuya y no seguiré cortándote, te lo juro... Jajaja...

Jace saltó sobre el torso del twi´lek y agarró los brazos de su oponente por la muñeca cuando éstos se dirigieron hacia él con intención de herirle.

- ¡No le harás daño a mi amigo! - gritó el humano que forcejeaba con Bakiv Turlam - ¡No le harás daño a nadie!

De repente la espada que Voso Teruna tenía clavada en el estómago salió del cuerpo del Jedi como por voluntad propia y voló hacia los que forcejeaban para acabar por clavarse en el pecho del twi´lek. Jace rodó por el suelo y se levantó para recoger su sable de luz de la mano de un "Rojo" agonizante que yacía en el suelo.

- ¡Te lo he dicho, idiota! ¡Yo no tengo éste arma porque lo merezca! ¡La tengo porque fue el regalo de un amigo! ¡El último regalo de alguien a quien quería! ¡Alguien a quien vi morir! - Las lágrimas comenzaron a brotar de las mejillas de Jace Jukassa mientras sostenía la cabeza de Bakiv Turlam, que tenía un espeso reguero de sangre saliéndole por la boca. "Rojo" dejó de repente de respirar y sus ojos pasaron de mirarle a él para perderse en el infinito.

El maestro Retell se aproximó levitando en su asiento-repulsor.

- ¡Llevaos a Voso a la enfermería! ¡Deprisa! Preparad luego el rito fúnebre para el cuerpo de Bakiv y dejadme un momento a solas con Jace. - Dijo el maestro de Jedi alienígena.

El resto de los aprendices de Jedi se apresuraron a cumplir estos cometidos y los que habían sido compañeros del twi´lek en el "Puño del Gigante" obedecieron a regañadientes.

- Bakiv Turlam ha consumado su destino. Que descanse en paz, finalmente. Fue una de mis muchas decepciones como maestro, de hecho nunca me había decepcionado tanto en la vida como cuando por primera vez un alumno como él vino a mí. Creían que podrían convertirse en Jedis y estaban completamente equivocados. Es la gran decepción, Jace, darse cuenta de que hay gente que no puede aprender, que no está capacitada para darse cuenta de sus propios errores y, por lo tanto, no están capacitados para rectificar.

- Un alumno como Bakiv Turlam - siguió diciendo el maestro Retell -  es un peligro para él mismo, desde luego eso lo ha demostrado con creces, pero también - y lo que para mí es mucho más importante - es un peligro para los demás. Hace mucho tiempo vi cómo era Bakiv y enseguida me di cuenta de sus nulas capacidades para aprender a hacer el bien. Me recordó a otros muchos como él y también recordé los errores que yo mismo había cometido con ellos. Los perdí, Jace, dejé que se marcharan porque reconocí que no tenían ningún futuro conmigo. Se fueron de mi lado e hicieron cosas horribles... ¡abominables! Jamás me perdonaré por aquellos actos que yo pude haber evitado. Cuando reconocí la misma capacidad en Bakiv para hacer daño a los demás me juré que no volvería a ocurrir lo mismo, me aseguraría de que estuviera siempre bien cerca de mí. Observé en la Fuerza cómo su futuro cambiaba, yo lo precipité, así que no te culpes más por su muerte, Jace, yo soy el culpable, yo propicié ésta situación y créeme, hace mucho tiempo que había previsto éste día, vuestra lucha... y su conclusión.

- Pensé que sería más sencillo... matar a un oponente cuerpo a cuerpo - Dijo un sollozante Jace Jukassa - Es mucho más fácil cuando estás en el interior de una cabina de piloto y sólo tienes que apretar un botón... He derribado a muchos pilotos enemigos en sus cazas estelares pero esto... esto es... diferente...

- Tal vez ése sea el lugar que la Fuerza ha dispuesto para ti, Jace... Creo que estás preparado para el Rito del Cristal, te mereces construir tu propio sable de luz. Has luchado, has vencido y no te alegras de haberlo hecho. En éso se basa la grandeza de un guerrero, en detestar la lucha, en odiar la guerra, en evitar la confrontación, si es posible, en vez de buscarla. Tienes que salir de Tylos y buscar tu propio cristal para construir un sable láser pero yo estoy demasiado viejo, no voy a acompañarte, Jace. En lugar de ello he llamado a unos antiguos amigos tuyos a los que creías perdidos para que te ayuden en ésta misión... tu nueva misión...

- ¿Amigos míos? ¿Perdidos? ¿Cómo has...?

- No te preocupes ahora, llegarán en un par de días. Levántate y no te avergüences ante los demás de tus lágrimas, hemos perdido a uno de los nuestros ¿recuerdas? todos estamos de luto.


Voso Teruna
Voso Teruna


Jace Jukassa
Jace Jukassa


miércoles, 18 de abril de 2018

CAMPAÑA D&D "MULTIMÁSTER"



ESCAPE  DE  DURATEMPESTAD

Aventura de D&D5 para personajes de nivel 1

"Lo último que recordáis es cómo el barco en el que viajabais zozobra siendo violentamente agitado por olas de más de diez metros de alto. Recordáis la penumbra de la noche, el golpe de la espesa lluvia sobre vuestros rostros y vuestras ropas empapadas ; los apresurados y asustados gritos y órdenes de los marineros, el estremecedor crujido de la madera y el beso frío del océano.

Despertáis de la molesta oscuridad sin sueños inducida por la inconsciencia, vuestras mentes aturdidas comienzan a darse cuenta de que os encontráis arrojados a una playa de arena negra. Sigue lloviendo con fuerza y lo único que ilumina la larga noche de invierno son los rayos que fugazmente surcan los cielos y que os permiten vislumbrar durante unos instantes lo que os rodea.

Os vais levantando y reuniendo en la playa mientras buscáis supervivientes entre los cadáveres ahogados de los pasajeros y los tripulantes de la embarcación en la que viajabais y de la que lo único que parece quedar son los muchos restos de madera destrozados distribuidos a vuestro alrededor. Restos de la embarcación entre los que conseguís recuperar vuestro equipo.

De repente, del interior de la playa surgen media docena de extrañas sombras que caminan lenta, pero inexorablemente, hacia vosotros. A la fugaz luz de un rayo podéis ver unos extraños monstruos con forma de horribles cangrejos tan altos como humanos. Atacan al único marinero náufrago que habéis encontrado con vida y que intenta defenderse con los restos de un remo roto sin éxito.

En cuanto dos de éstos monstruos derriban al marinero dos más se abalanzan hacia él para comenzar a alimentarse de su carne. Los otros dos monstruos, convertidos en meras sombras grotescas al amparo de la oscuridad, se abalanzan lenta pero inexorablemente hacia vosotros... ¿Qué hacéis?"

Hombre-cangrejoHombre-cangrejo














HOMBRES-CANGREJO:
Humanoide Mediano, Caótico Neutral.

FUERZA             13 (+1)
DESTREZA           9 (-1)
CONSTITUCIÓN 13 (+1)
INTELIGENCIA   5 (-3)
SABIDURÍA         5 (-3)
CARISMA             5 (-3)

Clase de Armadura: 15 (armadura natural: caparazón).
Puntos de golpe: 5.
Velocidad: 10 pies, nadar 30 pies.
-------------------------------------------------------------------------------
Sentidos: visión en la oscuridad 60 pies, Percepción pasiva 7.
Idiomas: entienden el común, el abisal y el acuano pero no pueden hablar.
Desafío: 1/8 (25 PX).
Anfibio: puede respirar tanto dentro como fuera del agua.

ACCIONES:

Pinzas: ataque con arma cuerpo a cuerpo: +3 a impactar, alcance 5 pies, un objetivo. Impacto 4 (1d6) de daño cortante. Si éste impacto causa daño al objetivo el hombre-cangrejo puede decidir "agarrar" a su víctima y realizarle cada turno posterior 1d4 de daño contundente. La víctima puede salir del estado "agarrado" si tiene éxito en una tirada de salvación de FUE con un CD de 13.


ESTO ES LO QUE OCURRIÓ:
PERSONAJES:
-Voldan "Diente de Oro": enano pícaro.
-Lúvatar Quarion: elfo guerrero.
-Rheom: humano bárbaro.

Tras la "dura" lucha contra los hombres-cangrejo, en la que el bárbaro humano Rheom se encontró con un obstáculo-enemigo inesperado (el mástil roto del barco naufragado), contra el que tuvo que luchar más de lo esperado, el propio Rheom buscó y encontró las huellas de las criaturas para saber de dónde venían. Descubrieron que los "hombres-cangrejo" una vez muertos, se convertían en los humanos (mujeres, hombres, ancianos y niños) que debieron haber sido en su día y solo portaban ropas de gente humilde. Por un momento casi pierden el rastro de los "hombres-cangrejo", pero finalmente las huellas les condujeron hasta una pequeña aldea costera "fantasma" en cuya entrada pudieron leer el cartel de su nombre: "Duratempestad". Amaneció y la tormenta pareció hacer una pausa. Allí los personajes hicieron un descanso corto y descubrieron 13 edificaciones, abandonadas sin más por sus habitantes y lugareños, y un pequeño puerto donde todas las embarcaciones habían sido hundidas a propósito; en la herrería Voldan encontró 3 monedas de oro y había un edificio mucho más grande que los demás (el Ayuntamiento), que se encontraba en lo más alto de la aldea y que era atravesado por el camino principal de Duratempestad, que daba comienzo en el puerto. Tras una búsqueda infructuosa por las habitaciones del Ayuntamiento, Rheom encontró, en el camino más allá del Ayuntamiento, unas huellas de los hombres-cangrejo, pero no era clara su dirección, si iban o si venían.

En la Herrería los pjs podrán encontrar un tridente +1, tres espadas cortas, un escudo y una cota de malla, además de 2d6 monedas de oro. En el Ayuntamiento ciertos documentos revelarán que el ex-alcalde (un tal Gerar Strakel) tenía algún que otro negocio "alegal" con el herrero (un tal Borias Turmog).


Mapa de Duratempestad (isla)

Al seguir el camino empedrado que salía del Ayuntamiento y que atraviesa la montaña en medio de la jungla, los personajes se encontrarán con un modesto templo (2) de planta basilical con tres naves, cubierta a dos aguas y torre-campanario adosada, cuya planta también es el altar-sitio de la divinidad en cuestión: un sirénido llamado "Lenmannon". Su grandiosa escultura de mármol se yergue al fondo del templo, justo en el lugar en el que se ubica el campanario. Si los personajes buscan encontrarán corales y perlas votivas por valor de 65 monedas de oro.

Templo de Lenmannon


ESTO ES LO QUE OCURRIÓ:

Tras explorar infructuosamente el templo los personajes se subieron al campanario y llegaron a ver, a la luz de comienzos de la tarde, un pequeño sendero que parecía hecho a base de pisadas y que atravesaba la jungla, más allá del templo. Al bajar y seguir el sendero comenzaron a escuchar lo que parecía una música celestial. Tanto Voldan como Rheom cayeron presa del hechizo pero no así Lúvatar Quarion que no escuchó música alguna sino el tañido ronco de una concha marina... Tras seguir a sus compañeros durante un pequeño trecho sin saber muy bien qué hacer, Lúvatar pudo ver cómo alguien tiraba piedras al sendero y le chistaba desde la espesura cercana. Cuando el guerrero elfo se despistó de la marcha de sus amigos un hombre maduro, entrecano y barbado salió de la espesura para recriminarle que no dejara a los dos hechizados a merced de aquella magia y luchó para que tanto Rheom como Voldan salieran del trance, con el resultado de que el pícaro enano acabó inconsciente. Cuando se alejaron del sonido mágico el hombre maduro y barbado se les presentó como Kerrig Steaword, explorador, marinero y contrabandista que había naufragado hacía una semana y que parecía conocer todos los secretos de la isla.

Kerrig les condujo atravesando la espesura a su guarida (3), donde los personajes pudieron curarse, comer y descansar el resto del día. El marinero les explicó que el sonido que pretendía hechizarles procedía de un maligno merrow, una criatura que conocía relativamente bien, pues los merrows eran sus encarnizados enemigos. Los merrows habían sido sirénidos en su día pero hacía milenios que habían encontrado una puerta al Abismo, donde fueron corrompidos y usados por los demonios. Éste merrow en particular, que Kerrig ha convenido en darle el nombre de "Mannon" (desconoce su auténtico nombre), usa algún tipo de magia maligna para transformar a todos los que pisan la isla en los "hombres-cangrejo" con los que los personajes ya han luchado. Ése fue el destino de la tripulación de Kerrig, tras haber naufragado hacía una semana. "Mannon" también usa ésa magia para transformar su imagen en el sirénido que los lugareños de Duratempestad adoraban.

Así mismo, Kerrig Steaword les habla a los personajes de una posibilidad de salir de la isla: hay una gruta marina en el norte en la que los aldeanos de Duratempestad tienen barcos y barcas de auxilio y de reserva. Pero ésta gruta es uno de los lugares más vigilados por los "hombres-cangrejo" de "Mannon". El explorador-marinero necesita la ayuda de los pjs para combatir a los 12 "hombres-cangrejo" apostados en el exterior de ésta gruta y a los 4 que hacen guardia en el interior.


KERRIG STEAWORD (Explorador superviviente):
Humano Mediano, Neutral bueno.

FUERZA               15 (+2)
DESTREZA          17 (+3)
CONSTITUCIÓN  16 (+3)
INTELIGENCIA      9 (-1)
SABIDURÍA         17 (+3)
CARISMA             14 (+2)

Clase de Armadura: 14 (de cuero).
Puntos de golpe: 13.
Velocidad: 30 pies.
-----------------------------------------------------------------------------------------------
Sentidos: Percepción pasiva 13.
Tiradas de salvación: Fuerza +4; Destreza +5.
Habilidades: Percepción +5; Sigilo +5; Supervivencia +5; Atletismo +4.
Enemigo predilecto: aberraciones y monstruosidades / sahuaguines y merrows.
Explorador nato: costa.
Competencia con herramientas de navegante y vehículos acuáticos.

ACCIONES:

Tiro con arco: ataque de arma a distancia: +5 a impactar, alcance 150/600 pies, un objetivo. Impacto 1d8 +3 de daño perforante.

Espada corta: ataque de arma cuerpo a cuerpo: +5 a impactar, alcance 5 pies, un objetivo. Impacto 1d6 +3 de daño perforante.

EQUIPO:

Armadura de cuero; 2 espadas cortas; arco largo y 20 flechas; 50 pies de cuerda de seda.
Anillo de Comunión con la Naturaleza (hechizo de nivel 5, página 225 del Manual del Jugador): 1 vez al día.

ESTO ES LO QUE OCURRIÓ

Al amanecer del segundo día Kerrig llevó a los pjs a la entrada de la gruta de las embarcaciones de auxilio y allí combatieron juntos a los "hombres-cangrejo" hasta que los mataron a todos y consiguieron zarpar con uno de los veleros (en la gruta se escondían dos veleros y cuatro barcas). "Mannon" apareció en el último minuto, alertado por sus "hombres-cangrejo", y volvió a tocar su concha mágica. Todos los personajes tuvieron éxito en su tirada de salvación contra el hechizo salvo el piloto del velero, Kerrig Steaword, al que los pjs se vieron obligados a dejar inconsciente.

Ya habían salido de la gruta cuando Rheom creyó que no era inteligente ni prudente dejar el velero y las barcas restantes al servicio de "Mannon" y de sus criaturas, así que decidió regresar a la gruta con el barco para destruir los demás vehículos. Rheom tuvo éxito en su tirada de pilotaje de vehículo acuático (sin ser competente en ello) al sacar un "20 natural" (éxito automático) para girar 180 grados el curso de la embarcación y tuvo éxito una vez más al sacar un nuevo "20 natural" para hacer entrar al velero en la gruta de la que había salido...

Lúvatar Quarion lanzó flechas incendiarias a las embarcaciones restantes en el interior de la gruta para destruirlas, pero al intentar atracar el velero, el bárbaro humano llamado Rheom obtuvo un "1", una pifia, para atracar la embarcación que estaba pilotando en el pequeño embarcadero de la gruta, con lo que consiguió empotrar al velero contra las rocas de la misma.

Los pjs fueron rodeados por los "hombres-cangrejo" mientras el resto de las embarcaciones ardían y estuvieron a punto de morir... Volvió a aparecer "Mannon" tocando su concha mágica y esta vez Rheom y Voldan "Diente de Oro" sucumbieron al hechizo y recibieron una orden: "Ataca". Los dos personajes atacaron al personaje más cercano, Kerrig Steaword, al que le quedaba 1 punto de golpe y que murió a causa de éstos ataques. Lúvatar Quarion consiguió la proeza de matar con su arco al merrow "Mannon" a pesar de que éste se había sumergido en el agua de la gruta al sentirse atacado y los "hombres-cangrejo" recuperaron su identidad y aspectos humanos originales.


"MANNON" (merrow, Sacerdote impío de Vlegplegor).
Humanoide Mediano (en todo momento tiene la apariencia de un hermoso sirénido masculino), Caótico malvado.

FUERZA               10 (+0)
DESTREZA          11 (+0)
CONSTITUCIÓN   12 (+1)
INTELIGENCIA   12 (+1)
SABIDURÍA         13 (+1)
CARISMA            14 (+2)

Clase de Armadura: 12 (armadura natural).
Puntos de golpe: 36.
Velocidad: 10 pies, nadar 40 pies.
----------------------------------------------------------------------------------------------------
Sentidos: visión en la oscuridad 60 pies, Percepción pasiva 11.
Idiomas: abisal, acuano.
Desafío: 1 (200 PX).
Anfibio: puede respirar tanto dentro como fuera del agua.

ACCIONES:

Mordisco: ataque con arma cuerpo a cuerpo: +3 a impactar, alcance 5 pies, un objetivo. Impacto 3 (1d4 +1) de daño perforante.

Garras: ataque con arma cuerpo a cuerpo: +3 a impactar, alcance 5 pies, un objetivo. Impacto: 3 (1d4 +1) de daño cortante.

Lanza: ataque de arma cuerpo a cuerpo o a distancia: +3 a impactar, alcance 5 pies o alcance 20/60 pies, un objetivo. Impacto 4 (1d6 +1) de daño perforante o 5 (1d8 +1) si se usa a dos manos.

EQUIPO:

Lanza.

Concha de la Dominación Suprema o Concha de Vlegplegor: tiene 8 cargas con los siguientes conjuros (al día siguiente recupera 1d8 cargas):

- Alterar el propio Aspecto (conjuro de nivel 2, página 213 del Manual del Jugador. Cambia la duración a "indefinida").
- Contactar con Otro Plano (en concreto con Vlegplegor) (conjuro de nivel 5, página 228 del Manual del Jugador).
- Dominar Persona (conjuro de nivel 5, página 237 del Manual del Jugador. Cambia la duración a "indefinida").
- Geas (conjuro de nivel 5, página 245 del Manual del Jugador).
- Labia (conjuro de nivel 8, página 254 del Manual del Jugador).
- Poliformar (conjuro de nivel 4, página 267 y 268 del Manual del Jugador. Cambia la duración a "indefinida").
- Restablecimiento Mayor (conjuro de nivel 5, página 276 del Manual del Jugador).
- Sugestión en Masa (conjuro de nivel 6, página 282 del Manual del Jugador).

"Mannon" es un enviado del demonio Vlegplegor, cuyo aspecto es el de un cangrejo humanoide, muy similar a la imagen en la que se ha transformado a los "hombres-cangrejo", pero de tamaño Enorme. Los poderes de "Mannon" no van más allá de los que le otorga la concha del demonio al que sirve y de sus propias capacidades físicas. "Mannon" contacta a diario con su señor demoníaco Vlegplegor y hace todo lo que él le pide.

Si ocurre como ocurrió y los pjs rescatan a los "hombres-cangrejo" devolviéndoles sus identidades y aspectos originales éstos recompensan a los pjs con 8 monedas de oro por pj (los ahorros de toda su vida).

ESTO ES LO QUE OCURRIÓ

Cuando Voldan "Diente de Oro" registró la gruta de "Mannon" lo único que encontró fue una escultura Grande y bastante tosca de un cangrejo enorme humanoide (Vlegplegor). Al darle una patada Voldan tuvo una fugaz visión de un enorme demonio con aspecto de cangrejo que le miraba, del que manaba absoluta maldad y que deseaba su muerte...

Cuando Lúvatar Quarion intentó destruir la Concha de Vlegplegor con su hechizo de Rayo de Escarcha tuvo la misma visión...

Rheom vio un extraño fulgor sombrío surgiendo de la Concha cuando trató de destruirla lanzándola contra una roca...

Ante la imposibilidad de destruir la Concha de la Dominación Suprema (por los medios de los que disponían) los personajes decidieron adentrarse en la espesura de la montaña y enterrar la Concha en la tierra de forma muy profunda.


Vlegplegor

miércoles, 4 de abril de 2018

LOS ÚLTIMOS JEDI



Cartel de la película


¿Quién está más loco, el loco o el loco que sigue al loco?

Obi Wan Kenobi (Sir Alec Guinness) en "Star Wars: Una Nueva Esperanza" (1977).


No sabía muy bien cómo abordar la crítica de ésta película pero tras leer la crítica de "Star Wars: Los Últimos Jedi" según la revista número 7 de SFX, firmada por un tal Marcos Muñoz, con la que coincido bastante, ya tengo algo donde agarrarme para comentar mis impresiones sobre la película en cuestión.

Para empezar creo importante decir que mi novia y yo somos los únicos aficionados a Star Wars que conozco personalmente a los que ésta última octava parte nos ha gustado. No conozco a ninguna otra persona, previamente aficionada a ésta saga, a la que le haya gustado ésta última película sobre la misma. Es verdad que sé que a grandes aficionados de Star Wars les ha encantado, como puede ser el caso del famoso cocinero Alberto Chicote, pero no tengo el gusto de conocerle ni a él ni a ningún otro aficionado (que no sea mi novia) al que le haya gustado ésta película como a mí.


Fotograma de "Los Últimos Jedi"


Antes de defender o argumentar toda crítica sobre la película quiero dejar bien claro que no estoy de acuerdo en absoluto con la manera en la que Disney ha retomado la saga, pues, suponiéndose que se trata de una continuación, no continúa la saga, Disney no ha querido hacer una continuación, ha reiniciado la saga, ha hecho un "reboot"... ¿El Imperio ha desaparecido pero aparece la Primera Orden? ¿Cuál es el origen de ésta organización? ¿Se supone que la Primera Orden aparece del desaparecido Imperio? ¿No se supone que el Imperio se ha acabado, no se supone que de seguir existiendo algo del Imperio a esto se le conoce como el "Remanente imperial"? ¿Qué papel juega el universo expandido y lo que él nos dice sobre la auténtica continuación de la saga? ¿Por qué la Nueva República ha durado tan poco cuando la galaxia acaba de salir de una durísima y larga guerra civil? ¿Quién, qué organización o mecenas iba a tener el suficiente dinero, capacidad y recursos como para levantarse en armas de nuevo contra el orden impuesto tras semejante guerra, que debería haber dejado agotada a la galaxia y a cualquiera de sus fortunas? No, no me resulta creíble éste reinicio, no me resulta creíble ésta continuación... Hay demasiados cabos sueltos, demasiada literatura y cómics que ya nos han relatado cómo continuaba la saga de Star Wars tras la destrucción de la Segunda Estrella de la Muerte y la propia muerte del Emperador Palpatine contada durante el "Retorno del Jedi"...

Por esto mismo tengo que decir que NO Disney, todo lo que tengáis que contarnos sobre la continuación de la saga de la Guerra de las Galaxias no será creíble si no se ajusta medianamente al universo expandido...

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


Dejando ésta opinión bien clara quiero decir que no todo lo que Disney ha hecho en éste reboot o reinicio es malo... Ya comenté al final de un anterior artículo sobre Star Wars que:

Me ha gustado mucho que por fin se le dé protagonismo en la saga a una figura femenina, pues la protagonista es el personaje de "Rey", una chica fuerte, independiente, lista y valiente. Y los antagonistas funcionan, especialmente el personaje de "Kylo Ren"...

Aunque también comento que:

"El Despertar de la Fuerza" me ha dejado una sensación agridulce y contradictoria. Me parece "buena" película pero creo que tiene errores de narración y de montaje. Tiene momentos buenísimos y otros de lo más mediocre. No está mal para ser una continuación, pero esperaba más. El personaje de "Finn" disfruta de demasiados minutos para el peso narrativo que realmente tiene mientras que hubiera estado mejor que el personaje de "Poe Dameron" hubiera tenido más minutos y desarrollo narrativo.

Es decir, mejorar lo visto en "El Despertar de la Fuerza", desde mi punto de vita, era relativamente sencillo, y vaya que si lo ha mejorado, hemos pasado de la película más mediocre de la saga a un gran homenaje y a una auténtica continuación, al menos en lo que a los Jedi se refiere...

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


En la crítica a la que antes me referí de la revista SFX, Marcos Muñoz dice:

No me gustó. Mejor dicho, no sabía si me gustó, lo cual resultaba aún más desconcertante. Tras ver por primera vez "Los últimos Jedi", puedo decir que era consciente de haber visto una película épica llena de errores. (...) que no funcionaba como película, sino como descripción de una película.
Hasta que la volví a ver. (...)
Esta tercera trilogía de "La Guerra de las Galaxias" nos está llevando donde ningún jedi ha llegado jamás, (...) hay una clara intención de pisar nuevos territorios. Y, por mucho que a algunos les duela, de decir adiós al pasado.
Sí, ahora puedo decir que "Los últimos Jedi" es una buena película. Incluso es una gran película. El desarrollo de Luke es estupendo y fiel al granjero de humedad de Tatooine al que mintió Obi-Wan; el desarrollo de Leia es sorprendente aunque igualmente fiel a la hija de Darth Vader (además, si la Fuerza busca el equilibrio, Luke se ha cerrado a ella y era el Skywalker que equilibraba a Snoke...); Holdo y Rose son un hallazgo para la saga, y Poe, Finn y Rey progresan con mayor o menor acierto.
No es, sin embargo, una obra maestra, ni siquiera dentro de las nueve, pronto ya 10, películas que lleva la saga. Y no lo es porque no todas las ideas están ejecutadas con la misma convicción ni, (...) con el mismo dominio de la cinematografía. Queda la sensación de que hay escenas que no pertenecen a esta película (la harrypoteresca huida de Canto Bight), que se desaprovechan personajes con mucho potencial (Snoke, Phasma, y en cierta medida la propia Holdo), y que hay secuencias resultonas que, bajo el mínimo análisis, no están bien rodadas (volved a fijaros en el arranque de la pelea contra los guardias de Snoke cuando tengáis ocasión). (...)
Aunque ahora tengamos una dosis constante de películas de "Star Wars", creo que vale la pena recuperar aquella sensación de rareza que producía la trilogía original y tratar cada película como un bien preciado. Mimarlas.
Sí: me gusta "Los últimos Jedi". Me gusta el valor que ha tenido Johnson (y cada una de las secuencias de Mark "Troll" Hamill), y aplaudo la libertad que ha conquistado. De todas maneras puede mejorar.

No solo suscribo todas y cada una de éstas reflexiones de Marcos Muñoz, voy a añadir a éstas reflexiones algunas propias. Si, Marcos Muñoz, la película tiene errores, pero éstos no se merecen que mis amigos la releguen a la categoría de basura cinematográfica que ellos pretenden haber visto.

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


Al igual que a Marcos Muñoz me gustó que Rian Johnson tuviera la libertad creativa y la valentía para cambiar lo que se nos había dejado entender en "El Despertar de la Fuerza" de J.J. Abrams. En el final de ésta película anterior Abrams quiere entrever que Luke Skywalker conoce a Rey o, al menos, sabe quién es, y no solo eso sino que al devolverle a Rey el sable de luz de Anakin Skywalker (que una vez le perteneció) la reconoce como una persona con poderes de la Fuerza y la acepta como aprendiz...

Todo esto cambia al comenzar "Los Últimos Jedi" de Johnson puesto que, al contrario de lo que habíamos visto en la película anterior, Skywalker, al coger el sable de luz que le había pertenecido, lo tira despreciando el regalo de Rey y no solo eso, además se desentiende de ella, no la conoce y no le interesa que le esté buscando. Me parece un acertado giro respecto a lo visto en "El Despertar de la Fuerza", puesto que, como el propio Luke Skywalker explica se ha exiliado a uno de los rincones más difíciles de encontrar de la galaxia por una razón: no ser encontrado. Llega a explicar que no solo no le interesa seguir entrenando a nuevos Jedi sino que espera terminar con los Jedi y todo su legado muriéndose al fin en ése retiro buscado por aquel que es en efecto el "último de los Jedi".

En contradicción con sus propias palabras Luke Skywalker se ha exiliado en el planeta sagrado de Ahch-to por otra razón, allí se encuentran custodiados los últimos textos de los Jedi, por lo tanto el último de los Jedi espera la muerte custodiando las últimas gotas de sabiduría de su religión. ¿Dónde podía ir a morir si no? Una "reliquia" de tiempos pasados, como él se siente, ha ido a desvanecerse junto a otras reliquias similares a él mismo.

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


Todo encaja y es plausible, me parece coherente y creíble, algo que ya de por sí mejora con mucho todo lo visto en la película anterior. Skywalker ha "tirado la toalla" como maestro de Jedi tras su intento fallido de enseñarle a nuevos aprendices los caminos de la Fuerza y espera no tener que volver a intentarlo jamás. Pero ha llegado a su buscado retiro una joven chica de lo más pesada que insiste en que la Resistencia necesita su ayuda y que si al menos no quiere ayudar a la Resistencia podría ayudarla a ella enseñándole a ser Jedi.

A Rey le cuesta un auténtico triunfo que Luke acepte entrenarla a regañadientes pero, además, Skywalker le advierte también que le mostrará el por qué los Jedi deben extinguirse para siempre...

Obviamente esto no es todo lo que ocurre en la película ni éstos personajes monopolizan la narración de la misma (aunque sí que es con mucho lo mejor de ella) porque ¿qué sería de una película de Star Wars sin los combates entre naves estelares? ¿qué sería de Star Wars sin el Halcón Milenario y sin malvados pseudofascistas enzarzados en una continua guerra galáctica contra un persistente pero escaso grupo de "rebeldes"? No, las peripecias de Rey y Luke Skywalker en el planeta sagrado de Ahch-to no son lo único que ocurre...

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


Volvemos a ver a Poe Dameron en su ¿mejor? o ¿peor? versión de "piloto de gatillo fácil", que ésta vez tiene los minutos que su personaje necesita, y que logra completar una peligrosa misión contraviniendo las órdenes de sus superiores (Leia Organa) y condenando, de paso también, a la mayor parte de sus amigos y compañeros pilotos, que pierden la vida durante la misma. Leia Organa no podía cruzarse de brazos y degrada (justamente) a Dameron de Comandante a Capitán.

Estoy convencido de que todo aquel aficionado a Star Wars al que no le haya gustado la película se ha perdido matices de lo que estoy hablando, no ha sabido leer entre líneas... Me explico: Poe Dameron es el mejor piloto de combate de la galaxia... hasta ahí bien ¿no? pues no... Poe Dameron es el mejor piloto de la galaxia pero no hace ni lo mejor para sí mismo ni para los suyos. Creyéndose muy importante e imprescindible desoye las órdenes y pierde recursos y vidas insustituibles. Luke Skywalker es el mejor Jedi de la galaxia ¿no? (entre otras cosas por ser hijo de Anakin Skywalker... eso es otra historia, pero también por ser el último) Pues no... Creyéndose muy importante e imprescindible no sólo está desperdiciando sus poderes y su influencia, sino que, como más tarde Rey descubrirá, ha sido el culpable de la caída de la orden con la que desea terminar y de la caída de Ben Solo / Kylo Ren en el lado oscuro, además de haberse cerrado a la Fuerza, ninguneando y desperdiciando el mejor de sus dones y capacidades.

Eso es lo que convierte una película mediocre en algo mucho mejor, las personas humanas reales estamos llenas de contradicciones y matices, cuando poseemos un don y somos reconocidos por él, es fácil dejarse llevar por la indolencia y la adulación, muy fácil caer en los errores de nuestra propia presunción y no es nada sencillo pararse, respirar profundamente, y pensar que a pesar de nuestras óptimas capacidades lo verdaderamente correcto es admitir nuestro error, dejar de obcecarnos con ideas que sólo nos parecen correctas a nosotros mismos o a aquellos que nos adoran y adulan (toma nota George Lucas) y aceptar otras opciones y puntos de vista.

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


Ni Poe Dameron ni Luke Skywalker hacen lo correcto, incluso cuando creen estar haciéndolo, pero Johnson, inteligentemente, no presupone como Abrams que los héroes deben hacer siempre lo correcto y que es lo que siempre hacen, que no se equivocan y que cuando es así todo acaba por salir bien a pesar de los pesares... No... son personas y a pesar de sus dones y capacidades cometen errores, la única diferencia con respecto a otra persona es que en la posición en la que ellos se encuentran sus errores afectan a billones o miles de trillones de seres vivos de toda la Galaxia.

Al final es cierto que todo consigue encauzarse, pero es gracias a cuatro mujeres (Rey, Leia Organa, la Vicealmirante Holdo y Rose) que los héroes consiguen replantearse sus posturas y canalizar sus habilidades haciendo lo correcto, pero he ahí el dilema ¿quién es más héroe, el héroe o aquel que consigue convencer al héroe? En ésta ocasión Rian Johnson deja a las mujeres en una posición que es vergonzosamente realista, puesto que en nuestra cultura contemporánea, lastrada por estúpidos complejos y actitudes machistas olvidamos que si un hombre llega a donde llega es (la mayor parte de las veces) gracias a una o varias mujeres. La mujer lleva miles de años siendo ninguneada y apartada de todo aquello que tiene que ver con la valentía, la gallardía, el honor, la heroicidad... La mujer ha aprendido a ser otra clase de heroína, otra clase de inspiración para "lo correcto", dejando que otros (casi en todas las ocasiones hombres) sean los héroes, los alabados, los recordados, los cantados y los glorificados... pero en las alabanzas, en las canciones, en los recuerdos, en la gloria, suele olvidarse que fue una mujer quien permitió o quien hizo posible que tal o cual aspecto de la historia se colocase de forma óptima para que existiera ésa alabanza, ésa canción, ése recuerdo, ésa gloria...

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


He aquí como, finalmente, la mujer está recuperando la dignidad, la gloria y la igualdad que siempre ha merecido, al menos ya en Star Wars, y en películas como ésta, podemos ser testigos de cómo las mujeres son las auténticas heroínas de la historia... si... sigue habiendo héroes masculinos fantásticos y maravillosos... pero necesitan ayuda para no tropezar con sus propias vanidades y para salir del error envenenado de su testosterona... Necesitan mirar las cosas con una nueva perspectiva a la que por fin le prestamos la atención debida, una perspectiva femenina...

El valor (al menos para mí) de ésta película no se queda en éstas cuestiones, pues, como aficionado a Star Wars he tenido que sufrir cómo el mensaje de la Fuerza y de la religión Jedi, legado en la trilogía clásica, fue ninguneado, caricaturizado, enterrado e insultado durante las conocidas precuelas de la saga. Todo lo hecho posteriormente sobre la saga, y que tuviera que ver con la Fuerza o los Jedi, estaba manchado con la caricatura que George Lucas nos plasmó en sus infames precuelas que desprecio profundamente... Todo salvo dos películas: "Rogue One: Una Historia de Star Wars" y ésta "Star Wars VIII: Los Últimos Jedi".

En la trilogía clásica, y durante los más de veinte años que existieron hasta la llegada de las precuelas, la Fuerza había sido un campo místico que tenía sus reglas pero que al mismo tiempo era capaz de romperlas por su mismo carácter de misterio religioso... Cualquier persona, cualquier ser inteligente de la Galaxia, podía llegar a entrar en comunión con esa Fuerza, si se entrenaba lo suficiente, si estaba en su destino o si, simplemente, había nacido con un don... pero con las precuelas todo esto cambia... La Fuerza deja de ser un campo místico religioso para convertirse sólo en un superpoder otorgado por unos seres microscópicos (los midiclorianos) y que uno tiene o no, generalmente determinado por los genes. Es decir, que yo, si en el universo de Star Wars deseara poder ser Jedi solo me sería posible si tengo los bichos esos, llamados midiclorianos, en el cuerpo, si tengo el gen en mi cuerpo que activa los poderes Jedi... Se acabó el entrenamiento entonces, se acabaron las clases de filosofía y las horas de meditación... En el caso de tener los midiclorianos activados para los superpoderes Jedi todo eso sólo vale para que la ira no te invada contra los inútiles y gilipollas de tus profesores y no decidas matarlos a todos creando de paso una dictadura fascista en forma de Imperio...

¡Nooo! ¡Olvidaros de todo eso! ¡Rian Jhonson nos ha mostrado otra vez el camino! ¡En "Los Últimos Jedi" la Fuerza vuelve a ser lo que era en su comienzo! ¡Lo que nunca debió dejar de haber sido! ¡Una energía que mantiene unida la Galaxia! ¡Que la mantiene en equilibrio!

Fotograma de "Los Últimos Jedi"


Como Luke Skywalker le muestra a Rey en sus breves lecciones, la Fuerza es la energía que mantiene unida la Galaxia, que forma parte de la vida y que al mismo tiempo la conforma. Que para dar vida también tiene que dar muerte, que para dar calor también tiene que dar frío... Olvidaros del lado oscuro y del lado luminoso, eso no existe, lo único que existe es ¡el equilibrio! y eso es lo que debe aprender todo aquel que se haga llamar Jedi, a estar en equilibrio, consigo mismo y con la Fuerza, consigo mismo y con el Universo... De lo contrario todo lo que conoce aquel que pretenda usar la Fuerza es la oscuridad, el nihilismo, la arrogancia, la ira, la muerte, el dolor... De lo contrario uno estará cegado por su propia sombra, la sombra de lo que es y nunca debería haber sido...

Me estoy alargando más de lo que me hubiera gustado y supongo que es porque no comprendo que una película que me ha gustado, y de cuya franquicia soy un auténtico fanático, haya causado entre los que se suponían mis colegas e iguales, en cuanto al frikismo "starwarsero" se trata, semejante ola de animadversión y repulsa. No lo comprendo. Lo único en lo que puedo pensar es en que no han visto la misma película que yo.


Cartel de la película